Una situación de dificultad o conflicto en el ámbito de socialización comunitario e interpersonal, influye en el desarrollo social, en la vida cotidiana, pudiendo llegar a situaciones problemáticas en los planos personal, familiar y comunitario. Un niño, para poder desarrollar sus capacidades sociales, previa y paralelamente debe desarrollar el ámbito afectivo, creándose una buena relación de apego con los que son sus "modelos".

Niños en riesgo social

El niño inadaptado, en su proceso de socialización, encuentra profundos problemas de identificación con su modelo; porque no sea válido socialmente, por inestabilidad en sus actitudes y conductas, o por ambas razones. Cuando el adulto responde adecuadamente a las demandas de atención del niño le está ayudando a desarrollar una confianza básica en su propia capacidad para influir en los demás con éxito y le proporciona información adecuada sobre cómo conseguirlo (competencia social).

Como consecuencia, el niño entiende el modelo de apego como alguien disponible, que le ayuda y en quien se puede confiar. Y, por tanto, se conceptualiza a sí mismo como alguien valioso, susceptible de ser amado. De esta forma, la seguridad de la relación de apego le ayuda a aproximarse al mundo con confianza, a afrontar las dificultades con eficacia y a obtener ayuda de los demás o a proporcionársela.

Las causas de la situación de riesgo social

Niños, adolescentes y jóvenes viven en una problemática social, en riesgo social que hace prever dificultades en su futuro inmediato y les define como fracasados escolares, inadaptados sociales, gamberros, marginados o automarginados, antisociales, asociales, predelincuentes o delincuentes, adolescentes, jóvenes y adultos inadaptados en situación de conflicto social.

Los niños que se encuentran en esta situación proceden de las familias llamadas carenciales, entre las que podrían citarse las siguientes:

  • Familias desestructuradas o en grave situación de deterioro, a causa de: malos tratos físicos y/o psíquicos, abandono, alcoholismo, enfermedad crónica de los padres.
  • Familias que se encuentran incapacitadas temporalmente para atender a los niños.
A estas causas de riesgo pueden añadirse otras de origen personal, entre las que cabría destacar:

  • Niños que por diversas circunstancias tienen dificultades en su proceso de socialización.
  • Niños con carencias afectivas o con carencia de figuras adultas de referencia estable y faltos de recursos consigo mismos o con el entorno, los cuales manifiestan en múltiples tipos de comportamientos: intolerancia a la frustración, necesidad de satisfacción inmediata de sus impulsos o deseos, conflictos en las relaciones sociales, falta de adecuación a la realidad, fracaso y absentismo escolar, etc.

El juego como medio de socialización

El juego es un medio de socialización por los siguientes motivos:

  • Porque es un elemento de motivación: estar con otros niños y jugar con ellos es un elemento de motivación para los niños de cualquier edad, incluyendo en esta tendencia a los bebés.
  • Porque se incorporan a la actividad simbólica elementos referidos a la mente de otros niños: desde el desarrollo cognitivo, en los juegos 'juegan' con los objetos e incorporan a su actividad simbólica elementos referidos a la mente de otros niños con los que juegan, o con los adultos. Ejemplo: cuando un niño señala un objeto, mientras mira a otro niño o adulto, no sólo está jugando con el objeto y su representación, también juega con el otro, compartiendo gesto y significado representado, y provoca al juego.
  • Porque se asientan las bases del proceso de adquisición lingüística: la actividad lúdica se convierte en el ámbito facilitador de adaptación al contexto; la habilidad en algún tipo de juego le permite relacionarse entre ellos con cierta conciencia de competencia, con autoestima que repercute en un clima socializador positivo.
  • Porque se asume a diferentes jugadores: la flexibilidad del acto lúdico permite asumir a diferentes jugadores adaptando el juego a las condiciones que se den.
  • Porque se asimila y se comprende valores: jugando se asimila y comprenden valores individualmente y en grupo.
  • Porque se consolida el concepto de amistad: los amigos son con los que juego, me enfado y vuelvo a jugar, consolidando el concepto de amistad.
El juego pues, es un recurso y una metodología adecuada para la integración social. Los programas de integración social para menores, sus funciones y objetivos, dan el marco del juego como método y recurso integrador