En México, la palabra “crisis” ha sido parte del vocabulario cotidiano de la población en los últimos 30 años. Las generaciones nacidas desde los años 60 no conocen lo que es un país con crecimiento económico y los beneficios que trae a los que lo habitan, y por el contrario han sido testigos constantes de las dificultades económicas que viven sus familias.

Los impactos de las crisis económicas en la sociedad mexicana

Actualmente, México se recupera poco a poco del impacto de la crisis económica de los Estados Unidos que es su principal socio comercial, pero el daño que provocó en aspectos como el empleo no se ha podido subsanar a pesar de los esfuerzos hechos por el Gobierno federal y la iniciativa privada, lo que aumentó nuevamente los niveles de pobreza en la población.

De acuerdo con estudios gubernamentales, la tasa de desempleo en el 2009 en México fue de tres millones, mientras que el subempleo fue de cuatro millones, lo que implica que en el país alrededor de siete millones de personas no tienen un trabajo estable que satisfaga sus necesidades básicas.

La aparición de la generación "Nini" en México

Por otra parte, la crisis ha impactado otros campos de la vida social, en especial la educación, que hay que decirlo, cada vez responde menos a las necesidades de la población; desde la falta de cobertura y la poca preparación de los maestros en el nivel básico, hasta las limitaciones estructurales y económicas para acceder a los niveles medio y superior.

El impacto de la crisis en numerosos rubros de la vida de los mexicanos, ha sido el caldo de cultivo para el nacimiento de un fenómeno muy particular, que de no ser atendido desde ahora, generará severos problemas en el tejido social en los próximos años: los “Ninis”.

¿Quiénes son los “Ninis”?

El término “Nini” se utiliza para definir a aquellos jóvenes de entre 14 y 29 años que por diversos factores ni estudian, ni trabajan. Según datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) existen alrededor de siete millones, y aunque no es un dato exacto sí resulta preocupante dada la incertidumbre en el futuro de estos muchachos y del entorno donde habitan.

Por lo regular, el fenómeno de los “Ninis” se genera en las clases medias y altas, pues es un extracto de la sociedad que asegura a los jóvenes de estas edades la cobertura de sus necesidades básicas, como son la alimentación, el techo el vestido y hasta el entretenimiento.

Factores que determinan el fenómeno “Nini”

Ahora bien ¿A qué se debe este fenómeno? Ciertamente, existen numerosos factores, sin embargo, existe una constante en cada uno de ellos, que es la frustración, es decir, la falta de coincidencia entre las expectativas de los jóvenes con su realidad. De ahí que se deriven varios tipos de “Ninis”:

Tipos de “Ninis” en México

  • Los que por falta de una orientación vocacional no se deciden a estudiar alguna carrera universitaria.
  • Los rechazados de alguna institución educativa, que por la decepción deciden dejar el estudio a un lado.
  • Los jóvenes que estudian una carrera pero la abandonan por diversos factores, que pueden ser el económico, el bajo nivel de aprovechamiento académico o que el área de estudio que escogieron no cumplió con sus expectativas y se decepcionan de estudiar.
  • Los jóvenes que, al ser de una clase social alta, deciden no estudiar ni trabajar pues tienen su futuro asegurado.
  • Los egresados universitarios que, al no encontrar empleo en un lapso de tiempo determinado se resignan a no estudiar ni trabajar.

La responsabilidad de los padres ante sus hijos “Ninis”

Cabe destacar que otra constante en el fenómeno de los “Ninis” es la falta de motivación o exigencia por parte los padres de familia, que al parecer consienten y toleran la falta de expectativas en sus hijos bajo una falsa comprensión de lo que se vive en México actualmente.

No es de sorprender, por ejemplo, que el mayor índice de “Ninis” lo componen las mujeres, a las que los padres prefieren tenerlas en el hogar haciendo quehaceres domésticos en espera de que encuentren un hombre con recursos económicos suficientes para hacerlas sus esposas y darles un hogar con cierta calidad de vida.

Este fenómeno precede al de los “Ninis” y en México las jóvenes en esa situación son catalogadas como “Mmc”, es decir, mujeres que estudian o están en casa, que nunca se desarrollarán profesionalmente porque en sus adentros está la frase “Mientras me caso”.

Muchos jóvenes mexicanos acaban en las filas de la delincuencia organizada

Sin duda, siete millones de “Ninis” en México es una cifra preocupante, pues en algún momento de sus vidas, el sustento que los cobija va a desaparecer, lo que los va a empujar a integrarse a caminos fáciles de sustentación como lo es el subempleo o en el peor de los casos, la delincuencia. En México muchos jóvenes “Ninis” se integraron a las filas de la delincuencia organizada precisamente por la facilidad que les dan para obtener altos económicos, sin compromisos como lo pudiera ser una jornada laboral.

Es indispensable que se realice un trabajo conjunto entre el Gobierno, las instituciones educativas y los padres de familia para cambiar la perspectiva de los jóvenes, el trabajar sus frustraciones y darles oportunidades de desarrollo. No hay que olvidar que parte del futuro de México está en sus manos.