Los mexicas era un grupo de habla náhuatl que realizó por siglos un movimiento migratorio desde Aztlán, isla en el actual estado de Nayarit, pasando por Chicomoztoc, Zacatecas hasta el Valle de México. Por fin en 1325 fundaron en un islote, la ciudad de México en Tenochtitlán, que se convertiría en la más importante de Mesoamérica.

La estructura de la ciudad se constituía por cuatro barrios y un centro, inspirada en el símbolo llamado quinqunce, cuatro puntos cardinales unidos por un centro. Para mostrar su poderío construyeron el templo mayor dedicado a Huitzilopochtli, dios de la guerra y a Tláloc, dios del agua, relacionado con la agricultura. Ambas deidades representaban a las dos actividades económicas más importantes de los mexicas. A su vez el templo mayor sintetizaba el mito cosmológico de Coatepec, que mostraba la lucha entre el sol con la luna y las estrellas, resultando vencedor el primero.

Organización política de los mexicas

A su llegada los mexicas tenían un gobierno teocrático encabezado por sacerdotes, el último fue Tenoch. Sin embargo, se percataron de la necesidad de adoptar la cultura tolteca, por lo que adoptaron la forma de gobierno "señorial" encabezada por un tlatoani, pidiéndole al señor de Culhuacán, que les diera a su hijo Acamapichtli, que tenía el linaje de Tula.

Los tlatoanis mexicas fueron Acamapichtli, Huitzilihuitl, Chimalpopoca, Itzcoatl, Motecuhzoma Ilhuicamina, Axayacatl, Tizoc, Ahuizotl y Motecuhzoma Xocoyotzin.

A partir de 1427 gracias a la unión del tlatoani de México Itzocatl con Nezahualcoyotl tlatoani acolhua de Texcoco, lograron dominar a los tepanecas. Tlacaelel fue el consejero de varios tlatoanis mexicas, creando la visión mística guerrera que permitió al grupo pasar de ser un pueblo desconocido al que dominara buena parte de Mesoamérica a principios del siglo XVI, esto es en el posclásico.

Economía de los mexicas

La principal actividad de los mexicas era la guerra, que les permitió extender su territorio hasta Nicaragua y exigir tributo por medio de los calpixques, lo que impulsó la riqueza de los mexicas.

Otras actividades económicas importantes eran la agricultura y el comercio. La primera permitía el sustento de la población, por medio de una organización comunal. El comercio era realizado en los tianquiz como el de Tlatelolco, por los comerciantes o pochtecas, que en algunas ocasiones cumplieron también funciones de espionaje.

Educación de los mexicas

La educación se transmitía en el hogar de una generación a otra, existían palabras, llamadas huehuetlahtolli, que enseñaban los ancianos a los jóvenes, para que se guiaran por el camino correcto. A las mujeres desde niñas se les enseñaba las actividades para organizar una familia como hacer tortillas, comida y cuidar a los niños. A los hombres desde pequeños se les educaba en un ambiente de disciplina y penitencia.

Los pipiltin o nobles estudiaban en el calmecac y con el paso del tiempo se convertían en tlatoanis, sacerdotes y líderes del ejército. Mientras que los macehualtin, eran la gente del pueblo, que estudiaban en el telpochcalli y se dedicaban a la agricultura o como soldados en el ejército. Existía una forma de esclavitud, por causas de deudas o venta. Los esclavos se llamaban tlacotin, se compraban en el mercado de Azcapotzalco. Existían bibliotecas llamadas amoxcalli, que conservaban los códices o amoxtin, que eran realizados por los tlacuilos. Los mexicas poseían una escritura basada en imágenes codificadas que combinaban caracteres pictográficos, ideográficos, morfosilábicos y fonéticos.

Arte entre los mexicas

Los mexicas fueron diestros en diferentes artes entre las que figuraba el trabajo de plumas para los penachos realizados por los amantecah; también desarrollaron la joyería y la orfebrería. La diosa de los artistas era Xochiquetzal. La danza y la música estaban íntimamente relacionadas con el rito religioso, practicado en las plazas de las ciudades en frente de sus templos. En la música dominaban los instrumentos de percusión como el huehuetl o el teponaztle y los de viento como el caracol o los silbatos.

Sin embargo, el arte mexica que sigue causando una gran impresión es la escultura que expresa tanto sentimientos dulces como agresivos, como lo muestran la piedra o calendario del sol o la Coatlicue que se encuentran en el Museo Nacional de Antropología en la ciudad de México.

Religión mexica

La religión mexica era politeísta y entre sus costumbres practicaban los sacrificios basados en los mitos de la creación del sol, la luna y los seres humanos. Entre sus dioses figuraban Huitzilopochtli o Mexi, que era dios propio dedicado a la guerra. Otras deidades que recibían culto eran Quetzalcoatl, Tezcatlipoca, Tláloc, Xipe Totec, Coatlicue, Coyolxauhqui, Macuilxochitl, Xochiquetzal, entre otras.

Existían juegos que estaban vinculados con ritos cósmicos como el tlachtli o juego de pelota y el patolli, que era un aspa dibujada en una estera, los jugadores usaban colorines.

Los mexicas poseían dos calendarios uno de corte astrológico llamado tonalpohualli, formado por 20 meses de 13 días. Además del calendario civil, llamado xiuhpoalli constituido por 18 meses de 20 días, que sumaban 360 días, más cinco llamados nemontemi o aciagos.