El thriller no es un género exclusivo del cine, pues aunque básicamente se asocia al Séptimo Arte, se ha dado en la literatura, el cómic e incluso el teatro. Recientemente también aparecen numerosos videojuegos que se adscriben a sus reglas.

Su principal particularidad es que mientras algunos géneros parecen exclusivos para apasionados, como el cine de terror, atraen por igual a los dos sexos, y en todos los segmentos de edad. Por eso, suele gustar a los productores de cine, que ven que el target de este tipo de películas es bastante amplio.

Definición. ¿Qué es un thriller?

Aunque todo el mundo conoce sobradamente cuándo está viendo un thriller, definirlo no es tan sencillo. Y además suele solaparse con otros géneros, como la intriga, la acción, y el cine policíaco. Etimológicamente, el término deriva del verbo inglés 'to thrill', que significa 'asustar, estremecer, emocionar'. Básicamente, éstas son las sensaciones que debe transmitir un buen thriller.

El rasgo diferenciador está en la intensidad dramática. Se supone que debe dejar al espectador agobiado y con un nudo en la garganta, en todo momento. Casi siempre incluyen sobradas dosis de acción y suspense, y los protagonistas son personajes excepcionales que se enfrentan a despiadados villanos o psicópatas.

Los thrillers del cine clásico

El génerose asocia sobre todo al cine moderno, aunque a veces se ha utilizado para definir películas clásicas. Éstas no encajan del todo en la definición de cine negro. Aún así, es cierto que algunos grandes títulos del cine negro, como "48 horas desesperadas", o "El sueño eterno" podrían ser clasificados así. Igual sucede con los mejores films del cine de gánsteres, como "Scarface, el terror del hampa", e incluso con algún western como "Río Bravo", cuyas imágenes destilan una gran tensión.

Es Alfred Hitchcock, que rodó títulos que encajan como un guante en la definición de thriller, como "39 escalones". El maestro del suspense usó la misma fórmula del falso culpable perseguido de forma implacable en otros de sus films, como "Con la muerte en los talones". Sus películas de psicópatas son fundamentales en la popularización del género, y "Psicosis", de tremendo éxito, es sin duda una de las cintas más influyentes en el cine posterior.

Algunos seguidores de Hitchcock también lograron componer films que pueden ser definidos como thrillers. Destaca el francés Henri-Georges Clouzot, responsable de "Las diabólicas" y "El salario del miedo", con intensas secuencias de tensión.

Consagración del género

Se puede decir que a finales de los 60, y en los años 70 se gesta el cine moderno. Se consagra el thriller, con títulos de referencia, como "Taxi Driver", uno de los más imitados. Uno de los mejores títulos es "Chinatown", de Roman Polanski. En esta década uno de los grandes del género es Sidney Lumet, responsable de "Sérpico" y "Tarde de perros", con Al Pacino. Éste actor ha protagonizado otros de los más conocidos, como "Justicia para todos", "A la caza", "El precio del poder".

Otro de los grandes es Steve McQueen, que protagonizó "La huida", de Sam Peckinpah, y también otros sólidos largometrajes como "Bullit" y "El caso de Thomas Crown". Se puede hablar de numerosos temas en clave de thriller, como de política, en títulos como "Todos los hombres del presidente", de Alan J. Pakula, responsable de títulos como "Klute" o "El último testigo".

Los años 80 y 90

En los 80 se siguen rodando grandes títulos como "Único testigo", mientras que el genial David Lynch revoluciona el género por completo con su personalísima e inclasificable "Terciopelo azul". Otro título fundamental es "Fuego en el cuerpo", que anticipa los thrillers eróticos posteriores, como "Instinto básico", que obtuvo un éxito sin precedentes.

Los 90 comenzaron con el psicópata Hannibal Lecter de "El silencio de los corderos", que fue copiada hasta la saciedad. Galardonada con cinco Oscar, impuso el tono crudo y realista que se seguiría posteriormente. El otro puntal de referencia de la década es "Seven", de David Fincher, que trajo consigo una revolucionaría estética angustiosa y oscura que estaría presente en todos los films posteriores.

La nueva cara del thriller

Cuando parecía que todo estaba ya hecho en el thriller, la llegada del siglo XXI ha traído consigo una enorme transformación, propiciada por los cambios producidos a nivel mundial tras la tragedia del 11-S. El público se ha vuelto menos ingenuo y pide títulos más crudos y descarnados. La saga que ha cambiado por completo el género ha sido la trilogía de Bourne, que consta de las películas "El caso Bourne", de Doug Liman, y "El mito de Bourne" y "El ultimátum de Bourne", de Paul Greengrass.

Sobre todo las dos segundas tenían señas de identidad que han resultado revolucionarias. Se definen por su ritmo frenético y un realismo extremo que no se había visto hasta ahora. Aún es pronto para analizar la influencia de las películas de Bourne, pero han seguido su estela films como "007 Casino Royale", que cambiaba radicalmente la saga de James Bond, o "Batman Begins" y "El caballero oscuro", que modificaban para siempre el género de superhéroes.