En algunas ocasiones a lo largo de la historia han sucedido casos que a la opinión pública o los medios no relacionados con la arqueología y el estudio de las civilizaciones antiguas les puede resultar enigmáticos o fruto de algún suceso traumático o apocalíptico. Algunas de estas ideas han obtenido además respaldo en la mitología de los pueblos que experimentaron esos sucesos para lanzar teorías de valor científico realmente nulo.

Uno de esos enigmas que ha calado en la mentalidad del público de a pie es el del abandono de las ciudades y el fin de la civilización maya. Muchos autores han querido ver en este hecho varias causas, desde civilizaciones fabulosas desaparecidas hasta raptos de entidades extraterrestres.

Pero la explicación científica de este hecho parece mucho más simple y probable que todo eso.

Un consumo excesivo de los recursos pudo provocar la migración de población

Un arqueólogo americano, Richard Hansen, opina que el abandono de los núcleos urbanos como Chichen Itza se produjo por el agotamiento de los recursos naturales del entorno de las ciudades, y la necesidad que tuvieron los antiguos mayas de desplazarse a nuevos lugares ya que sus exigencias de víveres y otros recursos ya no les permitían seguir viviendo allí.

Los mayas habitaban sobre un suelo escasamente fértil que sólo se lograba hacer cultivable tras la quema y la tala de zonas de bosque y el posterior drenaje y canalización de pantanos y vías de agua. Aún así, la tierra tratada de este modo sólo era fértil durante cinco años, tras los cuales era necesario repetir la operación con otro área. Además, al contrario que los egipcios o los moches, los mayas no practicaban la práctica extensiva de la agricultura sino que lo hacían sobre limitadas parcelas de terreno, lo que dificultaba el almacenamiento de recursos para las épocas de escasez.

Entre los años 800 y 1.000 de nuestra era las zonas donde habitaban los mayas sufrieron un espectacular periodo de sequía en el cual los cultivos apenas dieron el suficiente fruto como para mantener las poblaciones de los asentamientos. Grandes ciudades como Copán pasaron de una población de 25.000 habitantes a otra de tan sólo 5.000 o 2.000 para el año 1150.

Las causas probables de este despoblamiento fueron la malnutrición debido a la sequía, las enfermedades derivadas de ella y la incapacidad de los caudillos de las ciudades para mantener el orden debido a la mala gestión de los recursos y la falta de fe de la población en las instituciones políticas y religiosas de las poblaciones.

La no unificación de las poblaciones mayas, posible causa de su desaparición

A las razones expuestas quizás haya que sumar una más. Jared Diamond en Colapso (2005) postula que quizás la misma organización territorial de los mayas en pequeños reinos similares a las poleis helenas pudieron ser una causa más de su abandono.

Según su opinión este tipo de estructura política provocó que ante la escasez de recursos, en vez de una respuesta anexionista en la que las poblaciones se unieran y colaboraran para paliar los efectos de la sequía, alcanzando una organización parecida a la que alcanzaron los incas o los aztecas, se dedicaron a guerrear entre ellas por la obtención de las tierras que seguían siendo productivas.

Así pues, el caos derivado de todas estas situaciones alimentarias y políticas provocaron que la población maya, en masa, abandonara sus núcleos urbanos y se trasladaran a la zona selvática del norte de Yucatán, donde fueron encontrados por los conquistadores españoles y donde aún hoy viven sus últimos descendientes.

Una civilización excepcional pero con muy poco misterio

Por lo tanto la causa del último colapso de la civilización maya, así como la de los anteriores, pues a lo largo de su historia hubo varios, es mucho más profana que las muchas que se pueden encontrar en la literatura mistérica o paracientífica.

La realidad es que sobre los mayas hay mucho menos misterio que lo que nos han querido vender comercialmente, y la interpretación interesada que ha querido hacerse de varios de sus sucesos y creencias, desde su "misteriosa" desaparición hasta el bluff apocalíptico del 2012.