San Ignacio de Loyola fundó la Compañía de Jesús, en el marco de la contarreforma. Los jesuitas se han caracterizado por su obediencia al papa; su vocación misionera y la fundación de colegios inspirados en la Sorbona de París. San Ignacio escribió los ejercicios espirituales, que sirven hasta la actualidad para los retiros. El lema de la Compañía de Jesús es: “A mayor gloria de Dios”; su emblema es el monograma: JHS, que significa: “Jesús salvador de los hombres”.

En 1534 Ignacio de Loyola, Francisco Xavier y otros cinco compañeros se consagraron a Dios haciendo voto de pobreza. Fueron ordenados sacerdotes en Venecia y se fueron a Roma donde escribieron sus Constituciones, que prohibían la aceptación de cualquier dignidad eclesiástica.

Llegada de los jesuitas en la Nueva España

 Los primeros jesuitas llegaron a la Nueva España el 28 de septiembre de 1572, bajo la dirección de Pedro Sánchez, a instancias de su superior san Francisco de Borja. Antes ya habían llegado jesuitas a Florida en 1566. El cacique de Tacuba apoyó económicamente a los jesuitas para que realizaran su primera iglesia y el Colegio Máximo en el noreste de la ciudad de México, el 6 de noviembre de 1572. Se le dio el nombre de Máximo porque era el más importante, sus estudios eran de nivel universitario, pero como la Real y Pontificia Universidad era la única que podía dar títulos, los egresados tenían que presentar examen de suficiencia.

Los jesuitas fueron promotores de la virgen en sus advocaciones de Guadalupe, Loreto y Refugio. También difundieron el culto de los miembros destacados de su congregación: san Ignacio de Loyola, san Francisco Xavier, san Estanislao Kostka, san Luis Gonzaga y san Juan Nepomuceno. Los jesuitas novohispanos fueron grandes intelectuales como Horacio Carochi; Francisco Florencia, Francisco Xavier Alegre, Francisco Xavier Clavijero, entre otros.

Colegios jesuitas en la Nueva España

En el Colegio de san Gregorio para indígenas, se enseñaba náhuatl; mientras que en Tepotzotlán se daban clases de otomí. La iglesia de La Profesa era para labores pastorales, fundada el 3 de febrero de 1592, siendo provincial Pedro Díaz y el primer prepósito Pedro Sánchez. Se fundaron cuatro colegios adjuntos: San Pedro y san Pablo; san Gregorio, san Bernardo y san Miguel, con el tiempo se fusionaron y se convirtieron en el colegio de san Ildefonso.

El modelo educativo jesuita está basado en el humanismo renacentista en la obra Ratio studiorum de Claudio Acquaviva.Existieron colegios jesuitas en Guadalajara, 1586; en Zacatecas, 1589; también tuvieron presencia en Villa de San Felipe, San Luis Potosí, Querétaro, Patzcuaro, Oaxaca, Puebla, Valladolid, Veracruz, Chiapas Tepotzotlàn, Guadalajara, San Luis de la Paz, Durango, Parras, Monterrey, Celaya, León, etc.

Las misiones jesuitas en el Norte de la Nueva España

Las misiones se establecieron en el noreste de la Nueva España, se trazaron dos rutas, la primera: México, Guadalajara, Sinaloa, Sonora y Baja California y la segunda: México, Zacatecas, Durango (Guadiana) y Chihuahua.

En la misión de Guadiana los jesuitas atendieron a: acaxes, xiximes y tepehuanes.La misión de Parras evangelizaron a: zacatecas e irritilas; la misión de Chihuahua a los rarámuris y las misiones en Sonora estuvieron con los yaquis y a mayos. La misión de Baja California evangelizó a los indígenas guaycura, cochimíes y pericúes. La última misión que aceptaron los jesuitas fue la de El Gran Nayar, que era habitado por los coras y wirraricas.

Misioneros jesuitas

Entre los principales misioneros jesuitas se encuentran el padre Kino y el padre Salvatierra. En 1687, llegó a Sonora el padre Eusebio Kino quien llevó una intensa actividad en la región hasta que murió en Magdalena en 1711. Juan María Salvatierra, el apóstol de California inició la misión de la península en 1697; cuando fundó el centro misional de Loreto; luego en 1699 la misión de Londó. En 1705 Juan Manuel Basaldúa fundó la misión de santa Rosalía Mulegé. En 1706 Salvatierra fundó Comondú. Salvatierra murió de 71 años en Guadalajara en marzo de 1712.

Los jesuitas fueron expulsados en 1767, debido a la política centralista borbónica de Carlos III y al regalismo del arzobispo Lorenzana ; porque la compañía había alcanzado notoriedad por sus haciendas- misiones y sus colegios. Sin lugar a dudas, los jesuitas jugaron un papel clave en el fortalecimiento intelectual de los criollos, su nacionalismo fomentaría posteriormente la independencia. A su vez el noroeste y la península de Baja California son de México, por la labor colonizadora y civilizadora de los jesuitas.