Los popularmente conocidos como guaymíes son los habitantes más antiguos del istmo de Panamá y uno de los grupos indígenas que con más decisión se enfrentó a los conquistadores españoles durante el siglo XVI. Durante nueve años, el indómito cacique Urracá logró vencer, una tras otra, a todas las expediciones colonizadoras que desembarcaron en sus costas.

El territorio

Fue ya en los años treinta del pasado siglo XX que los guamyes sufrieron el exilio de sus tierras históricas, situadas a las orillas del Pacífico y en las selvas que bordean el mar Caribe, y fueron desplazados a las montañas de la cordillera central. Pero en 1997, tras muchas y muy largas luchas de resistencia, se les devolvieron los territorios ancestrales y se creó por Ley de la República de Panamá la denominada “Comarca Ngöbe-Buglé”.

La zona atlántica o caribeña de esta comarca es de bosque primario en un cuarenta por ciento de su extensión y está atravesada por varios ríos cortos y caudalosos; la parte de la costa del Pacífico se encuentra más deforestada y los ríos son más largos y tranquilos. La temperatura de ambos territorios oscila entre los 20 y 25 grados, mucho más agradable que el frío reinante en las montañas. En la zona caribeña llueve durante todo el año y en la pacífica se da una estación seca, entre diciembre y abril, y otra húmeda entre mayo y noviembre.

Costumbres y tradiciones

Estos grupos indígenas han sabido conservar sus creencias y modo de vida.

La poligamia es una práctica habitual y cada hombre tiene tantas mujeres como sea capaz de mantener. Ellas se casan a edad temprana y son las que pasan a engrosar el grupo familiar del esposo.

En cuanto a la forma de vestir, las mujeres usan largos vestidos de vivos colores y con decoraciones lineales o triangulares, sombreros hechos de palma y collares de cuentas de muchas vueltas. Su cabello negro brillante siempre está largo hasta la cintura.

Por su parte, los hombres usan pantalones de tela gruesa y camisas flojas fabricadas por las mujeres. En ocasiones llevan botas de caucho, pero suelen ir descalzos. También llevan sombrero, que adornan con plumas de ave durante las fiestas principales, que son dos: la balsería y la chichería. La primera es una celebración que reúne a la comunidad, ya que muchas familias viven en poblados dispersos. Esta festividad se aprovecha para ponerse de nuevo en contacto y compartir diversos bienes; se hace en un campo abierto y allí se representan danzas que simulan peleas, se bebe, se come y se interpretan piezas musicales folclóricas. Esta fiesta está vetada a las mujeres y los niños. En la chichería se trata fundamentalmente de libar chicha (bebida fermentada) y participar en un gran banquete donde el anfitrión derrocha sus recursos. La duración de este festejo depende la capacidad económica del que lo ofrece, pues no llega a su fin hasta que se termina toda la comida y toda la bebida. Durante la celebración, en la que participa todo el pueblo, se danza, se canta y se cuentan historias.

La economía

Los guaymíes viven de una agricultura de subsistencia y la cría de aves de corral, pero más de la mitad de los hombres trabajan como temporeros fuera de su comarca, en las grandes plantaciones de café, banano, arroz o caña. Algunos se dedican aún a la caza tradicional y la pesca, pero cada vez son menos los que no venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario. La mujer juega un papel fundamental, pues apoya al hombre en el trabajo agrícola, administra los hogares y produce la mayoría de los objetos domésticos, decorativos y artísticos.

Religión, espiritualidad y política

Su dios creador se llama Noncomala, pero tienen multitud de dioses menores y espíritus, tanto protectores como malignos.

Cuenta una historia tradicional que, al principio, los animales se expresaban oralmente y luchaban entre sí para erigirse en Jefe Superior Terrenal y poder mandar sobre la tierra, pero Noncomala creó al hombre y la mujer, que tenían origen divino, para ese fin.

Los guaymíes se caracterizan por su profundo amor a los antepasados, son personas con un alto concepto de la lealtad, la valentía y el misticismo y respetan enormemente su medio ambiente, que para ellos es la imagen de lo sagrado. La figura chamánica guaymí es el Suika, médico y curandero que conoce todos los remedios de la medicina natural y que cuenta con facultades adivinatorias y de comunicación con el mundo espiritual. Es el personaje que preside todas las ceremonias y celebraciones.

En cuanto a la organización política, los guaymíes tienen un sistema similar a los seminolas de florida y a los indios caribeños, basado en los cacicazgos regionales que se reúnen periódicamente en un consejo o asamblea general para adoptar decisiones que afectan a todos. No existe ningún vestigio de que en el pasado hubiesen poseído una autoridad centralizada.