Entre las últimas investigaciones sobre la conducta instrumental en primates, destaca un experimento llevado a cabo hace unos meses por un equipo de investigadores de los Institutos Max Planck de Psicolingüística (Nijmegen) y de Antropología Evolutiva (Leipzig), encabezado por el Dr. Daniel Haun. Se determinó que grandes simios como los chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos, toman decisiones más sofisticadas de lo que se pensaba. Se vio que ellos sopesan sus posibilidades de éxito, sobre la base de lo que saben y arriesgan según las probabilidades de éxito que puedan tener.

Grupo de simios del estudio

La investigación se hizo con ocho chimpancés, cinco bonobos, seis orangutanes y tres gorilas. Las edades de los simios eran de entre cuatro y treinta y cinco años. Del total, ocho eran machos y catorce eran hembras. Los ejemplares nacieron en cautiverio y ya habían participado en otros experimentos previos. Para este caso fueron llevados a recintos de un tamaño mínimo de 2.000 metros cuadrados, con partes naturales exteriores e interiores.

Procedimiento de la investigación con los grandes simios

A los monos se les presentaron dos bananas: una más pequeña, siempre en el mismo lugar, y otra más grande, que estaba escondida debajo de uno de los varios platos y vasos que ellos tenían a su alcance: esta era la opción más arriesgada. La disposición de los cuencos era formando una línea recta sobre una mesa a la que los monos accedían deslizándolos hacia adelante dentro del alcance del sujeto. Los procedimientos fueron no invasivos ya que los ejemplares podían optar por dejar de participar en cualquier momento y no había presión ni inducción a actuar. Se aplicaron siempre las reglas de alojamiento e investigación de animales en cautiverio en zoológicos y acuarios. El experimento consistía en poner cinco platos pequeños vacíos y el investigador colocaba partes pequeñas o grandes de plátanos. El primero pedazo se mostraba sobre la mesa y después se se ponía siempre en el recipiente derecho de color amarillo, al que los monos podían acceder con seguridad. Después se les mostraba la porción grande de banana y se ocultaba luego en cualquiera de los otros cuatro platos, de color marrón, haciendo denotar en los simios la incertidumbre, de modo tal que ellos supieran que lo seguro era la ubicación de la banana pequeña en el color amarillo y lo incierto la banana grande en cualquiera de los marrones.

Resultados: los monos toman decisiones sofisticadas

Los investigadores encontraron que las decisiones de los monos estaban reguladas por la incertidumbre y la probabilidad de éxito para la selección del riesgo, lo que sugiere una sofisticada toma de decisiones. Los ejemplares eligieron la parte pequeña de la banana más a menudo cuando aumentaba la incertidumbre del lugar en la que la parte grande de la banana estaba oculta, es decir que cuanto menor era la probabilidad de adivinar correctamente, más a menudo elegían la parte pequeña. Por su parte, cuando las probabilidades que se les presentaban aumentaban, algunos monos intentaban buscar la parte grande de la banana, aun teniendo la mitad del riesgo de no conseguir nada, Pero lo notable es que arriesgaban el doble, cuando se acrecentaba la diferencia entre el tamaño de las porciones de las bananas. Por lo tanto, en las preferencias de las cuatro especies de grandes simios se observó que los resultados tuvieron que ver con la voluntad de los simios en asumir riesgos. Sin embargo, entre las especies hubo algunas diferencias. Por ejemplo los chimpancés y los orangutanes demostraron ser en general más propensos a decidir en forma arriesgada que los gorilas y los bonobos, situación que todavía no tiene explicación entre los investigadores. El Dr. Haun concluye: "Nuestro estudio se suma a la creciente evidencia de que la vida mental de los grandes simios es mucho más sofisticada de lo que se suele suponer."