Cuando los gatitos juegan, ensayan todos aquellos comportamientos que luego van a desarrollar de adultos: acechar, agazaparse, atacar y defenderse, morder, perseguir y saltar sobre la presa. Y estas aptitudes son innatas, por lo que el gato las desarrolla tanto si vive suelto como si se pasa la vida dentro de casa y nunca tiene ocasión de ponerlas en práctica. Por lo tanto, para el bienestar de los gatos es muy importante que juguemos con ellos.

Gatitos entretenidos

El gatito invierte dos tercios del día en dormir, observar y asearse. El resto de sus actividades van encaminadas a gastar la energía sobrante ejercitando sus músculos, su habilidad y sus sentidos. Se entretiene él solo inspeccionando la casa, comiendo, haciendo acrobacias sobre su árbol de trepar o afilándose las uñas.

Para las demás actividades necesita el estímulo de su dueño. Si éste no suele estar en casa, el gato se siente solo y se aburre. Más de uno libera sus energías dando rienda suelta a su agresividad o a sus impulsos destructivos, o abusa de la comida por puro aburrimiento. Por lo tanto, el gato que vive siempre dentro de casa se vuelve muy dependiente de su dueño. Necesita que juegue con él, que le acaricie y que le estimule a poner en práctica todas sus aptitudes físicas y psíquicas. Así se establece entre ambos una profunda relación que se conservará durante toda la vida.

Tipos de juegos para los gatos

Cada gato tiene su carácter. Algunos rebosan de energía, y otros prefieren tomarse las cosas con calma. En algunas razas de gatos estas características son tan acusadas que marcan claramente el tipo de juegos que prefieren.

  • Tranquilo y precavido: así van por la vida los persas, cartujos, europeos y exóticos de pelo corto. Su instinto de caza y su necesidad de hacer ejercicio no son impulsos muy fuertes, por lo que hace falta una cierta dedicación para animarlos a jugar. Los juegos a base de esconder, buscar, y empujar juguetes que se mueven pero que no corren les gustan más que las persecuciones salvajes y los juegos de "pillar la pelota".
  • Temperamental y activo: así son el siamés y el oriental de pelo corto. Su ansia de jugar nos supera con creces y son unos animales divertidos, inteligentes y exigentes.
Las demás razas, y la mayoría de los gatos en un piso, se sitúan entre estos extremos.

Reglas del juego

  • El gato detesta que lo obliguen a algo. Por lo tanto, siempre será él el que decida cuándo empieza un juego y cuándo empieza un juego y cuando se acaba.
  • Establezca una hora fija para jugar. Lo ideal es a última hora de la tarde, antes de darle de comer, ya que es la hora a la que los gatitos suelen salir de caza.
  • A veces es posible que el gato le ataque la mano con dientes y uñas. Derive el juego hacia otro objeto con el que pueda ensañarse a gusto.
Cómo han de ser los juguetes

El juguete para los gatitos deberá ser ligero y adaptado a las necesidades de los mininos. Les gusta empujarlos de un lado a otro, arañarlos, saltarles encima y muy importante, frotarse contra ellos. Va bien todo aquello que chirría, suena o repica despertando su instinto de caza. Y si además es blando, los gatitos podrán aprovechar para clavarles los dientes y las uñas.

A los gatitos, como cualquier otra mascota, les encanta jugar con su dueño, y aquí se demuestra que es un compañero ideal, ya que no compite ni por comida ni por sexo. Quizás es este el motivo por el que si un gato vive en estrecha relación con su dueño conserva gran parte de su comportamiento infantil