Hace 10 años, en un terreno deshabitado ubicado dentro de una de las colonias más conflictivas al oriente de la Ciudad de México, un faro empezó a guiar el camino de muchos jóvenes y niños y así pudieron conocer el teatro, la música y el arte en algunas de sus manifestaciones; e igualmente se iniciaron en algún oficio dentro de esto que se denominó Fábrica de Artes y Oficios (FARO).

En la actualidad, cuatro FAROS iluminan los puntos cardinales de la urbe más grande del mundo, dándoles oportunidad a las nuevas generaciones de conocer y disfrutar del universo del arte, de la música, del teatro y de todos esos sueños que se van formando en la medida en que la creatividad y la sensibilidad del ser humano se materializan ante los ojos de los espectadores.

El FARO de Oriente, la primera fábrica de sueños

Esta Fábrica de Artes y Oficios fue el primero en funcionar en la Ciudad de México. Construido en una zona de mucha violencia y criminalidad, donde la población está prácticamente olvidada de las manifestaciones culturales y en donde se concentran miles de familias que día a día buscan nuevas alternativas para que sus hijos se alejen de la peligrosidad de la calle, este FARO vino a mostrarles que también de los sueños se puede vivir.

Tan sólo en el 2010, por este espacio cultural pasaron más de 300 mil personas, que a través de todas las actividades que contempla la agenda del FARO de Oriente, pudieron expresar su talento y enriquecer su vida cotidiana.

Así, este FARO se podría definir como la combinación de una escuela de artes y oficios con un espacio cultural de oferta artística amplia que incluye música, artes escénicas, talleres de literatura, lectura y cuenta además con galería, biblioteca, ludoteca y librería.

Esculturas de Dalí, Rodin y Renoir

Sorprendentemente, a pesar de que estos espacios están destinados al acercamiento y a la iniciación en temas culturales, en el FARO de Oriente se montó la exposición Rodin... Dalí del Mito al Sueño, que contó con 30 esculturas de bronce originales de artistas como Salvador Dalí, Rodin, Renoir, Bourdelle y Chirico.

El FARO Milpa Alta, tejiendo comunidad

Esta Fábrica de Artes y Oficios lleva laborando cuatro años, durante los cuales ha sido un motor fundamental para mantener la identidad, las tradiciones y las costumbres de esta zona del Distrito Federal, que es una de las más antiguas y en donde la vida tiene un curso diferente debido a la belleza del lugar y a la singularidad de sus habitantes.

Bajo el lema Nahui, tejiendo comunidad, este FARO ha propiciado un reencuentro entre las tradiciones artesanales y culturales de la región, con todas aquellas manifestaciones artísticas contemporáneas que se desarrollan en las colonias populares, dotando a los artistas y participantes de una visión estética que se enriquece de la multiculturalidad de la región.

Cabe destacar que la Delegación Milpa Alta, ubicada al sur de la Ciudad de México, es una de las más representativas de la historia de esta gran urbe, ya que en ella se ubican 12 comunidades que se han denominado oficialmente “pueblos originarios” y que han sobrevivido al paso de los siglos prácticamente con las mismas tradiciones y manteniendo una identidad propia que los distingue del resto de los habitantes capitalinos.

El FARO Tláhuac, promoviendo proyectos comunitarios auto sustentables

La Fábrica de Artes y Oficios Tláhuac se encuentra en su cuarto año de trabajo y ha sido una de las propuestas alternativas más exitosas en esta zona de la Ciudad de México, que se caracteriza por altos niveles de delincuencia, muy poco acceso a cuestiones culturales y educativas y con un tejido social que va desde los poblados más antiguos, pasando por grandes unidades habitacionales, hasta contemplar los asentamientos irregulares que se han desarrollado en las últimas décadas.

Dentro de su catálogo de actividades, este FARO promueve servicios educativos, culturales y comunitarios. Cuenta con 23 talleres fijos trimestrales, 10 talleres especiales y dos clínicas especializadas; además de dos residencias artísticas y cursos de verano.

Pero una de las principales claves del éxito que ha logrado, ha sido la promoción de proyectos comunitarios auto sustentables, que se desarrollan dentro de sus instalaciones y posteriormente se aplican en diversas colonias, generando así no sólo la posibilidad de expresarse creativamente, sino de elevar su calidad de vida de los habitantes de esta región.

El FARO Indios Verdes, con alas en los pies

Ubicada en una zona industrial, sin ofertas de desarrollo cultural para los habitantes de estas colonias del norte de la Ciudad de México, este FARO se ha convertido en una verdadera isla de encantos para la imaginación de las más de 35 mil personas que participan anualmente en sus talleres y actividades principalmente orientados a crear una conciencia ecológica.

Construido en lo que fue una fábrica de zapatos con inmensos galerones, hoy hay una gran área para estudiar danza, espacios para aprender música, escribir y leer; talleres de literatura y pintura, así como clases para elaborar cerámica y otros oficios.

Esta Fábrica de Artes y Oficios, llamado Indios Verdes por las esculturas de bronce que se encuentran en el lugar dedicadas a los gobernantes mexicas Ahuizotl e Izcóatl, ha logrado que los habitantes de una zona industrial fría y monótona, puedan acudir a un espacio en donde la libertad de la imaginación permite tener alas en los pies.

Así, los FAROS que guían el camino de la cultura popular en la Ciudad de México, han permitido que una gran cantidad de personas que antes no conocían el teatro o la literatura, ahora puedan soñar con una vida más plena e integral.