Dentro de la prueba de la Selectividad, en la adecuación textual se analiza la adaptación que el hablante lleva a cabo en la elaboración de su mensaje en función del receptor y de su intención comunicativa. En consecuencia, se precisa establecer la intencionalidad del acto de comunicación y la tipología del texto, mediante el estudio de determinadas características.

La intencionalidad o el propósito del acto de comunicación

  • Las funciones del lenguaje: después de la lectura atenta del texto hemos de decidir qué función o funciones del lenguaje predominan en el texto. La lengua es una herramienta que puede emplearse con diversos propósitos: expresar el estado de ánimo del hablante, su mundo interior (función expresiva); informar sobre el mundo exterior, la realidad (representativa); influir en la conducta del oyente y provocar una reacción (conativa); establecer la apertura de la comunicación, asegurar su mantenimiento y cierre del canal (fática); hablar de sí mismo, el lenguaje se describe a sí mismo (metalingüística); cuidar y elaborar la forma del mensaje (poética).
  • Los elementos de la comunicación: cada función del lenguaje orienta el interés del mensaje hacia un elemento distinto de la comunicación. Los elementos de la comunicación son seis: emisor, mensaje, receptor, canal, código y contexto. Si predomina en el texto la presencia del emisor o hablante, se dice que en ese texto predomina la función expresiva; si el mensaje se orienta sobre todo hacia el receptor u oyente, predomina la función conativa; si el mensaje se elabora de modo esmerado en su forma con el uso de recursos literarios, el predominio es de la función poética; si se trata de un texto objetivo con información sobre el mundo exterior, el contexto, el predominio es de la función representativa; hablamos de función metalingüística cuando el mensaje se orienta a las explicaciones gramaticales.
  • La modalidad oraciona

    l: cada una de los tipos oracionales en función de su modalidad guarda relación con una función del lenguaje específica. De tal modo que las oraciones enunciativas indican objetividad e impersonalidad y apuntan a la función representativa; las oraciónes exhortativas, imperativas e interrogativas tratan de influir en la conducta del oyente y se corresponden, por lo tanto, con la función conativa; las oraciones desiderativas, dubitativas y exclamativas se vinculan con la expresión de las emociones y, en consecuencia, con la función expresiva.

  • La modalización del texto: se dice que un texto está muy modalizado o poco modalizado en función de la intensidad de la presencia del emisor en él. Cuando el emisor muestra su grado de certeza o incertidumbre (modalidad epistémica), cuando indica al lector cuál habría de ser su obligación o le concede permiso para algo (modalidad deóntica), cuando emplea adjetivos valorativos o sustantivos marcados por un valor positivo o negativo, entonces se concluye que el texto está muy modalizado. En definitiva, en este apartado se observa el grado de objetividad o subjetividad del texto.
  • En concordancia con los resultados obtenidos en los apartados anteriores, se ha de decidir si la intención del emisor es convencer al receptor (argumentar, persuadir, disuadir), mostrarle sus emociones, sus sentimientos, sus opiniones, tal vez solamente exponerle un tema e informarle o manifestarse de forma literaria y creativa.
La tipología del texto

  • El ámbito de uso y el género textual
  • En primer lugar, se debe fijar la atención en el pie de texto, pues en él figuran tres datos fundamentales: el autor, el título de la obra al que pertenece el texto y el medio en que se ha publicado. Con mucha frecuencia en las pruebas de los últimos años, el género textual ha sido periodístico -un artículo de opinión- o humanístico -un texto ensayístico. El artículo de opinión mezcla información y opinión y por ese motivo es óptimo como texto expositivo-argumentativo.
  • El registro o la variedad lingüística
  • En segundo lugar, se analiza el registro con que el emisor se dirige al receptor del mensaje. Si el texto contiene tecnicismos, un lenguaje especializado o está escrito en un registro culto, podemos deducir que va destinado a personas familiarizadas con el tema y no al público en general. Si se utiliza un registro estándar, entonces el destinatario es más genérico y la intención más divulgativa. Las variedades de la lengua se producen en función de la distribución geográfica (dialectos o variantes diatópicas), el grupo social (sociolectos o variantes diastráticas: culto, coloquial, estándar, vulgar) y la adaptación al oyente, al tema y a las circunstancias e intenciones (variante diafásica o registro: formal o informal).
En el siguiente artículo se exponen las características de las variedades sociales o sociolectos y de las variedades diafásicas o registros.