Los elefantes son los mamíferos terrestres más grandes que existen en la actualidad. Pueden llegar a medir hasta cuatro metros y pesan varias toneladas. Pueden llegar a vivir 60 ó 70 años, aunque al contrario que muchas especies, su longevidad se acorta con el cautiverio.

Podrían existir hasta cuatro especies de elefantes

En libertad, estos paquidermos viven en África y Asia repartidos en al menos dos especies diferentes, aunque recientemente se ha abierto el debate sobre la posibilidad de que África pueda albergar a más de una especie de elefante.

En Asia vive la especie más pequeña, Elephas maximus, la cual se encuentra en peligro de extinción. Mientras que los elefantes que viven en África pertenecen a la especie Loxodonta africana. Sin embargo, estos elefantes del continente africano son objeto de debate, ya que durante los últimos años se han publicado artículos científicos que apoyan la existencia de dos especies diferenciadas, un elefante de la sabana y uno de la selva, e incluso de una tercera, que se correspondería con los que viven en el oeste de África.

La memoria del elefante

La cultura popular dice que estos animales son poseedores de una gran memoria. Esto parece haberse avalado en diversos estudios. En uno de ellos se observó cómo las matriarcas de las manadas eran responsables de dar la voz de alarma ante los peligros y cómo las de mayor edad eran las que conseguían mayores éxitos a la hora de evitar amenazas.

Por diversos motivos, estos animales han atraído la atención humana desde hace siglos e incluso son domesticados para representaciones circenses o para atracciones turísticas. En la actualidad, son cazados por sus preciados colmillos de marfil y despojados, cada vez más, de sus territorios, en especial en India, donde el gran aumento de población de este país tiene en jaque a más especies.

El culto a la muerte de los elefantes

Los elefantes viven en manadas matriarcales, en las que una hembra lleva a un grupo de hembras (por lo general hijas y nietas) y machos juveniles. Los machos antes de llegar a la edad adulta se van de la manada y siguen su propio camino, ya sea en solitario o en pequeños grupos con otros machos.

Pero estos animales tienen una característica social que los hace más especiales aún. Según un estudio realizado en Kenia, los elefantes guardan luto por sus muertos. Un grupo de expertos estudió a una manada de elefantes africanos durante 14 años y en la investigación descubrieron sorprendentemente que tras la muerte de uno de los miembros, y después de haber dejado su cadáver, la manada regresó una semana después al lugar donde se encontraban los restos desde varios kilómetros de distancia.

Cynthia Moss, una de las investigadoras del equipo, señalaba a la BBC que "Al llegar al lugar donde estaban los huesos, los tocaron y palparon y después se detuvieron frente a ellos". Además, Moss añadía que cuando la manada de elefantes que estudiaron se encontró con restos de otros elefantes "todo el grupo se muestra muy tenso y silencioso, y después se acercan a los huesos y los tocan... y permanecen al lado durante un rato". Esto podría significar que estos animales son capaces de reconocer los cadáveres de sus congéneres y que podrían tener incluso un culto a la muerte.

De esta forma se evidencia que la línea marcada por el ser humano entre los animales y él mismo es mucho más pequeña de lo que cree, si es que ésta existe.