Los desiertos son los biomas terrestres que reciben la menor cantidad de lluvia durante el año. Algunos presentan temperaturas muy altas, que en algunos casos llegan a los 60 ºC a nivel del suelo durante las horas de luz solar, pero también existen desiertos en los que predominan las bajas temperaturas. La ubicación de estos biomas está entre los 15º y los 35º de latitud en ambos hemisferios, regiones en las cuales la circulación del aire produce baja humedad ambiente. Además, los desiertos suelen estar relacionados con las precipitaciones orográficas, en las cuales el aire húmedo asciende por la ladera de una montaña (barlovento), se enfría y la humedad condensa generando precipitaciones en forma de lluvia. A medida que el aire desciende por el lado opuesto (sotavento) presenta condiciones de poca humedad y se calienta gradualmente. Estas situaciones favorecen la absorción de mayor cantidad de humedad del ambiente, creando condiciones de aridez en la región, según expone Neil A. Campbell en Biololgy.

Localización y características

Según la descripción hecha por Robert L. Dorit, Warren F. Walker Jr. y Robert D. Barnes en Zoology, los desiertos pueden estar ubicados en el interior de los continentes (el Gran Desierto Australiano, Gobi y Sahara), en las sombras orográficas de cadenas montañosas (la Gran Cuenca, en el oeste de Estados Unidos) y a lo largo de las costas cercanas a corrientes oceánicas frías (desiertos de Chile, Perú y Namibia).

Algunos desiertos, como el Sahara, prácticamente no reciben precipitaciones y por lo tanto las formas de vida que ahí se encuentran son casi nulas. En otros casos, las precipitaciones son muy esporádicas y suelen estar acompañadas de tormentas en lugares específicos. Estos desiertos tienen una biodiversidad mucho mayor. Según Campbell, los ejemplares que se pueden encontrar son arbustos resistentes a la sequía, cactus y otras suculentas. Por ejemplo, el cactus saguaro presenta una estructura “plegada” que le permite expandirse cuando absorbe agua durante los períodos de lluvia. Además, en esta parte del año las plantas anuales florecen vigorosamente. En cuanto a los animales, los reptiles e insectos han demostrado una notable adaptación a estos ambientes áridos. Muchos de ellos tienen hábitos nocturnos o están activos durante los meses de menor temperatura.

Los desiertos que se encuentran a grandes alturas y latitudes están expuestos a las bajas temperaturas del invierno. Por ejemplo, los desiertos de Nevada y Utah suelen ser alcanzados por la nieve.

Razones para la escasez de lluvias y la gran amplitud térmica

Además de lo expuesto anteriormente, existen condiciones atmosféricas que favorecen la formación de áreas desérticas.

Los ambientes áridos están ubicados en las zonas subtropicales de alta presión que a su vez actúan como límite meteorológico entre latitudes tropicales y templadas. El movimiento predominante de aire en la superficie es hacia el lado opuesto de las zonas de alta presión, el cual es sustentado por aire que desciende de niveles más elevados como parte de la circulación de la célula de Hadley en los trópicos. Este aire se caracteriza por ser cálido y seco. Pero casi a nivel del suelo se produce una inversión en la temperatura, lo cual lleva a las zonas centrales de alta presión a estar caracterizadas por ausencia de nubes y muy escasa precipitación. En las regiones en las cuales las altas presiones se mantienen casi constantes se puede apreciar la existencia de las principales áreas desérticas del mundo, como por ejemplo el desierto de Sahara y el Gran Desierto Australiano, comentan David Briggs, Peter Smithson, Kennet Addision y Ken Atkinson en Fundamentals of the Physical Environment.

Por otra parte, estas regiones se caracterizan por poseer áreas de baja presión a nivel del suelo, que se generan por el intenso calentamiento durante los días en los cuales el cielo está despejado, haciendo que las temperaturas superen los 40 ºC en el verano, complementan los mencionados autores.

El resultado de todo lo expuesto se traduce en condiciones de escasa precipitación y gran amplitud térmica. Por ejemplo, Atbara, Sudán tiene una temperatura media en verano de 42 ºC pero en invierno la marca térmica promedio es de 8 ºC, con posible formación de heladas. Esto se produce como resultado de la atmósfera con muy poca humedad, que hace que las radiaciones de onda larga se dirijan desde la superficie del suelo hacia el espacio sin tener casi radiación proveniente de vapor de agua o nubes en sentido opuesto, según menciona la citada obra.

Además, como narran los autores, hay otros factores que reducen la posibilidad de precipitaciones en ciertas zonas subtropicales de alta presión. Uno de ellos lo constituyen las corrientes oceánicas frías que se dirigen aguas adentro. A su paso enfrían el aire y le confieren condiciones de gran estabilidad. Si bien puede observarse niebla en algunas ocasiones, la lluvia es prácticamente nula. Este fenómeno se da en las costas occidentales de los desiertos de Atacama, Kalahari y Sahara. Por ejemplo, en Arica, las precipitaciones casi no existen durante años. Si bien las condiciones de esta parte de Chile son similares a las que se encuentran en otros desiertos costeros cercanos a corrientes oceánicas frías, los vientos que afectan a la región soplan casi siempre desde el sudeste. Para alcanzar las costas chilenas deben primero atravesar los Andes, que en la zona de la mencionada ciudad tienen una altura de alrededor de 5.000 metros. Todo esto se traduce en gran estabilidad climática y sequedad ambiental.

Los suelos de zonas desérticas

Estos suelos presentan poco desgaste y no contienen humus. En los casos en los cuales se nota algún crecimiento de plantas, que provee una acumulación de restos vegetales en la superficie del suelo y una fuente de alimento para la fauna, la falta de filtrado y el desgaste químico hace que sean poco fértiles. Además, en los lugares en los cuales las rocas producen agua salina o donde el agua de mar se filtra en los acuíferos, como ocurre en varias zonas costeras, la salinidad es un factor problemático, según Fundamentals of the Physical Environment.