Los derechos de las minorías sexuales no son reconocidos en todo el mundo. En muchos países, las minorías sexuales son vistas como personas degeneradas que hay que castigar, o como enfermos que hay que curar. No existe un derecho proclamado en la Declaración Universal de los derechos humanos o en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos. Sin embargo, desde diversas instancias se reclama para que los derechos de las minorías sexuales sean reconocidos.

Derechos de tercera generación

Los derechos colectivos se encuadran dentro de los derechos de tercera generación, es decir, aquellos derechos que aún no han sido proclamados en las declaraciones de derechos, junto a derechos como el derecho a morir dignamente, o el derecho a un medio ambiente sano.

Sin embargo en el año 2003, se presentó a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas una resolución que instaba a los Estados a proteger los derechos de todas las personas, independientemente de cuál fuera su orientación sexual.

Penas de muerte o de cárcel contra la homosexualidad

Hay países que utilizan la pena de muerte para castigar la homosexualidad, al considerarla una aberración y una degeneración. Así, según Amnistía Internacional, los países que castigan con la muerte la homosexualidad son Irán, Afganistán, Arabia Saudí, Mauritania, Sudán, Pakistán, Yemen y Nigeria. Otros países la castigan con penas de cárcel. En Uganda, Guyana, Bangladesh, Singapur, Bután y Nepal la pena es de cadena perpetua.

Rechazo social a la homosexualidad

Amnistía Internacional denuncia que en países donde no está penada, no es aceptada por la sociedad o por los gobernantes. Así, en la web de la Sección Española de Amnistía Internacional podemos leer: "En otros lugares la homosexualidad no está penada legalmente, pero gobernantes, políticos, religiosos y medios de comunicación alientan la violencia contra estas personas con su discurso homofóbico, fomentando un clima de intolerancia y discriminación contra lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero".

Reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales

Afortunadamente, esta situación no es global y existen países en los que los derechos de los homosexuales y demás minorías sexuales sí son reconocidos. Aún se está lejos de llegar a la igualdad absoluta respecto a los heterosexuales, pero, en algunas regiones se ha avanzado mucho.

Así, países como Dinamarca, Noruega, España, Portugal, Argentina han reconocido el derecho a casarse a los homosexuales equiparando sus derechos a los de los heterosexuales. Son necesarios otros avances como por ejemplo permitir la adopción, pero se trata ya de un proceso imparable que hay que extender y universalizar al resto del mundo.