En los pasillos de las diversas estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro (SCTM) de la Ciudad de México, uno se pude encontrar con libros gigantes. En estos libros se narran historias ilustradas que el paseante puede leer de reojo o con toda la calma del mundo.

Los Libros Gigantes son un proyecto de los hermanos Adrián y Jorge Torres, músicos mexicanos de profesión que decidieron poner a prueba su talento literario de esta manera.

El nacimiento de los Libros Gigantes en el Festival Cervantino

Luego de un tiempo de preparación, los hermanos Torres decidieron exponer su trabajo en el marco del Festival Internacional Cervantino del 2010, donde se sorprendieron por la aceptación de la gente.

“Lo que nos sorprendió fue que a la gente le empezó a atraer el formato que presentamos como un libro gigante que se abre y cierra al ritmo que marca el lector; esto lo veían diferente y al final leían el relato sin que se les obligara a nada”, explica Jorge Torres.

Después de esta primera experiencia, decidieron tramitar los permisos correspondientes con las autoridades del Metro para poder exponer su trabajo en sus instalaciones como parte de un proyecto de fomento a la lectura.

Con una audiencia de mil personas que a diario leen sus cuentos en el Metro, sus objetivos son claros: “parte de nuestra tarea también es fomentar valores a través de nuestras historias con mensajes que sirvan en la vida cotidiana”, dicen los creadores de este proyecto.

Además, se han presentado en la 5ª edición de la Feria del Libro y la Lectura en Morelia Michoacán, en la Feria del Libro del Zócalo en su 12ª edición y en los Foros de la Dirección de Cultura del Bosque de Chapultepec.

Los Hombres Reloj, personajes fantásticos

Los Libros Gigantes narran las aventuras de los Hombres Reloj en un mundo de fantasía, donde libran una batalla por terminar con el control que significa para ellos ser unas máquinas y buscan volverse más humanos y libres.

Estas narraciones son los Cuentos del Batallón Perdido, sucesos que los Hombres Reloj vivieron en la guerra y que han transformado para dejar una buena moraleja.

“Hicimos una fusión de personajes con características de caricatura que fueran los protagonistas de historias muy serias. De ahí nació el mundo de los Hombres Relojes, como una paradoja de la perfección que buscan los humanos al querer ser como una máquina”, dice Adrián Torres.

Contrario a esta perfección, “los hombres reloj de nuestras historias se aburren precisamente del control y la perfección y buscan conocer los secretos del humano”, añade Jorge Torres.

De proyecto solitario a la creación de una empresa

La aceptación de la gente llevó a estos jóvenes emprendedores a expandir sus límites más allá de los Libros Gigantes y de esta forma crearon todo un proyecto editorial que se ha convertido en una empresa consolidada.

“Creamos una campaña que se llamó Libros Ambulantes, donde combinamos la experiencia anterior de lectura con un sistema de venta de libros. Ahora La gente que se detiene a leer el libro gigante también puede comprar el libro en $10 (unos 80 centavos de dólar), con un formato tipo separador pero adentro de éste viene la historia completa del cuento”, explican los hermanos Torres.

Esto los motivó a fundar la editorial Cuentos del Batallón Perdido, que es la que produce, edita y publica los libros que se venden durante sus presentaciones. En total, han vendido tres mil libros desde que iniciaron la campaña de Libros Ambulantes.

En tan solo tres años y tomando en cuenta que en México la lectura es uno de los hábitos menos practicados por la sociedad –en promedio cada mexicano lee 2.8 libros por año, según Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumo Culturales 2010-, los hermanos Torres han logrado consolidar su proyecto literario en un proyecto empresarial.

“Nosotros ya vivimos de esto a pesar de que somos una empresa pequeña. Ahora ya podemos contratar a personas que nos ayuden en esta campaña para seguir creciendo y financieramente es rentable el proyecto”, asegura Adrián Torres.

Espectáculos literarios y musicales

El siguiente paso para los Cuentos del Batallón Perdido es representar las historias literarias en una especie de puesta en escena en vivo donde los propios músicos sean los protagonistas de los relatos.

“El proyecto que sigue es montar espectáculos musicales en vivo con libros tridimensionales en el escenario –explica Adrián Torres-, donde los músicos sean los personajes que forman parte del batallón y narren los cuentos del Mundo del Reloj”.

De esta forma, los Hermanos Torres han creado un método atractivo para fomentar la lectura entre la sociedad con sus Libros Gigantes y sus historias. Pero al mismo tiempo han encontrado el medio de mantener una comunicación no verbal con la gente.

“Esto es como una forma de retroalimentación donde nosotros les estamos hablando a través del libro y ellos nos contestan con la propia lectura”, señala Jorge Torres.

Pero aunado a esto, está la experiencia de ver a la gente atraída por la lectura y conmoverse con lo que leen.

“Algunas personas nos comentan sus experiencias, otras incluso han llorado con las historias y quizá sea porque necesitaban un mensaje positivo y lo encontraron en nuestros textos. Eso nos recargar de fuerza y entusiasmo y nos hace sentir que tenemos una misión que también ayuda a los demás”, concluye Adrián Torres.