Los clubes de conducción son un concepto ampliamente extendido en países como Inglaterra o Alemania, donde la tradición automovilística es enorme y mucho más profunda que en España, a pesar de su adversa climatología si la comparamos con la soleada península. Sin embargo, hace un par de años, una serie de emprendedores como la familia catalana Vilanova o el empresario Alberto Castelló, comprendieron que en España también había hueco para una propuesta de este tipo.

La fórmula consiste en hacerse socio por medio de la compra de una acción o participación, que tiene un precio de entre 4.000 y 6.000 euros, y pagar sólo por el disfrute efectivo que se vaya a hacer de los coches. Los clubes utilizan un sistema operativo por puntos que el miembro asociado puede canjear por experiencias al volante de los vehículos de su elección tanto en Madrid como en Barcelona.

Existen varios tipos de programas que se adaptan a las necesidades de cada cliente o empresa que decida hacerse con una participación de estas organizaciones dedicadas al lujo. Cada usuario hará un desembolso equivalente a la utilización verdadera que va a realizar de los vehículos que, en el caso de ser en propiedad, pasarían más tiempo guardados en el garaje que circulando con su dueño a los mandos.

Los inicios de estos proyectos, inspirados en la fórmula que Damon Hill estableció con P1 International en el año 2000 en Inglaterra, no fueron fáciles: en un principio, Gentlemendrive y GT-Club eran socios y compartían la misma visión de negocio, pero diversos problemas de enfoque y de planteamiento, que han derivado, por desgracia, en enfrentamientos legales, han hecho que hoy se hagan la competencia directa con sus más y sus menos.

Negocio exclusivo

Entre sus barreras de entrada, hay que mencionar que los activos que han tenido que adquirir son, sin ningún género de duda, de los más lujosos y de representación del más alto estatus social que existen. El vehículo más barato en plantilla cuesta más de 150.000 euros.

No se puede obviar tampoco que es un negocio de expansión pausada basado en la confianza con el cliente que se transmite mucho de boca a boca y que conforma una delicada cadena que se muestra especialmente sensible a la crisis de hoy en día.

Todo ello sin mencionar más a fondo la terrible coyuntura económica actual, aunque si bien esta última puede parecer a priori una barrera de entrada, en muchas circunstancias, actúa en sentido contrario. Individuos que podrían permitirse cualquiera de los coches de esta flota soñada, a lo mejor deciden contenerse en este momento de contracción económica y optan por esta interesante y rentable opción, que, además, es mucho más discreta y provocará menos envidias ajenas.

Igualdad de sexos

Gentlemandrive ya cuenta con 80 socios, uno de ellos mujer, y GT-Club con 120 para una flota de 17 coches que siguen ampliando, siendo el Aston Martin DBS y el Ferrari 599 los modelos que más elogios reciben según Albert Castelló. Sin embargo, tras afianzarse en el sector masculino de Madrid y Barcelona, y tras resituar sus sedes en el centro de la ciudad, al comprobar que eso es lo que demandaban sus clientes, estos clubes de automóviles de prestigio y servicios exclusivos han querido dar un paso más para atraer a su potencial clientela femenina.

Según Oriol Vilanova, Director de Marketing de Gentlemendrive, ellos han querido acercarse al “peculiar” público femenino en lo que a coches atañe, ofreciendo un producto orientado a las necesidades y gustos de las mujeres, para lo que han creado Ladies Drive, un nuevo concepto que enfoca los vehículos como “coche-complemento” y que los trata como un exclusivo accesorio al que también tienen que poder acceder las damas adineradas de nuestro país.

Contención de costes

Esta filosofía les permite escoger entre su increíble flota de coches actual (Ferrari, Aston Martin, Bentley, Porsche) así como entre una serie de modelos específicamente seleccionados para ellas como el novísimo Ferrari California o el coqueto Mini Cabrio JCW.

Esto les permite disfrutar del automóvil que mejor se adapte a cada momento por una mínima parte de lo que costaría adquirirlo y mantenerlo, ya que para hacernos una idea la media de los gastos en estos conceptos puede estar en torno a los 200.000€ de precio de venta, a lo que habría que sumar mínimo 20.000€ anuales en seguro, revisiones, etc.

Las socias de LadiesDrive disfrutarán de las ventajas que da el no ceñirse siempre al mismo modelo aparcado en el garaje, del que se pueden llegar a aburrir, y podrán variar su “montura” según el estado de ánimo, el clima o la ocasión como si de un bolso o unos zapatos de diseño se tratara.

Para aquellas a las que todo esto les parezca poco, tienen a su alcance otros servicios exclusivos como acceso a los mejores spas, wellness centers o gimnasios en las principales ciudades españolas, así como acceso privilegiado a las últimas colecciones de moda y complementos más chic.