Diversas revelaciones confirmadas mediante los envíos de naves especializadas permiten a los científicos contrastar la información de una posible existencia de microorganismos y agua en diversos planetas exteriores.

Vida en otros planetas

Desde hace ya muchos años es conocida la curiosidad del hombre por lograr descifrar el enigma de si hay vida similar a la humana en los demás planetas del Sistema Solar. De hecho, científicamente es cierto que la habitabilidad planetaria se puede aplicar tanto a planetas como a sus satélites ya que el único requisito indispensable para la formación de las primeras células de la vida es la energía, de gran abundancia en el Sol. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando la humanidad pudo verse dotada de grandes avances científicos en exploración robótica, esenciales para recibir las diferentes señales e informaciones contrastadas y dar señales verídicas de sus suposiciones y estudios. De esta manera, se han descubierto los planetas extrasolares y últimamente la existencia de Gliese 581g, descubierto por Ragbir Bh gracias al pulso de una incesante luz. Tras contrastar la información y proseguir la investigación del hallazgo, varios científicos descubrieron alrededor de Gliese 581g otros planetas como Gliese 581e, Gliese 518c y Gliese 581d. Todos ellos provistos de agua líquida, lo que alimentaría la incertidumbre de que posiblemente exista vida en diferentes sistemas del universo.

Hallan una aurora boreal en Saturno

Los astrónomos han confirmado que Encélado (una de las lunas más pequeñas de Saturno) está unida a su planeta gracias a unas corrientes eléctricas de fuerte magnitud. Esta información ha llegado a los investigadores gracias a los datos enviados por la nave Cassini, la ESA (Agencia Espacial Europea) y la ASI (Agencia Espacial Italiana). La fuerte fuerza de las corrientes provocaría un fenómeno similar a la aurora boreal debido a la actividad persistente de sus neutrones. Esto ha ayudado a comprender el funcionamiento de Encélado. Según declaraciones de Geraint Jones publicadas en diversos medios como El Mundo: “gracias al instrumento CAP-ELS de Cassini se ha dado un gran salto adelante en la detección de estos haces energéticos y en la comprensión de la misteriosa luna Encélado”. También según Andrew Coates, Encélado sería un satélite muy rico en agua con tendencia a las temperaturas heladas, condición indispensable e interesante para el estudio de la vida exterior.

La probabilidad de la existencia de un mar en Titán

Titán (la luna más grande de Saturno) también ha sido foco importante de atención e investigación debido a su compleja y densa atmósfera y la formación de lo que parecen ser pequeños lagos de agua. La información enviada por la onda Cassini (en funcionamiento desde hace siete años) confirma la presencia de lagos significativos, condensados en puntos específicos en los alrededores de ambos polos. Por el contrario, una observación más detallada de la información proporcionada por el Observatorio Real de Bélgica en Bruselas indica que es posible que exista debajo de Titán un gigantesco océano y que los lagos solo son fragmentos evaporados del mismo.