El término chichimeca tenía dos connotaciones, la primera servía para englobar a los grupos nómadas y la segunda era más específica tenía un carácter étnico. Por esta razón a lo largo de la historia se ha hablado de muchos grupos llamados chichimecas.

La palabra chichimeca es de origen náhuatl y se traduce como: “los del linaje de perro”. Esto se debe a que varios de los grupos indígenas tenían un tótem, es decir, un animal del cual consideraban que descendían. En la arqueología del Occidente de México son típicas las esculturas de los perros bailando. Los chichimecas eran recolectores y cazadores, para lo cual utilizaban flechas y carcaj, se vestían con pieles de animales y sus deidades estaban relacionadas con el sol y la luna. Eran temidos por su belicosidad.

Los chichimecas en la época prehispánica

En la etapa prehispánica se dieron varios movimientos migratorios de grupos chichimecas, esto es nómadas, que provenía del norte, de lo que se ha llamado Aridoamérica y se dirigieron a Mesoamérica. Los chichimecas de Mixcoatl, fue un grupo que llegó a la cuenca de México, poco después de la caída de Teotihuacán, se fueron asentando en varios lugares como Cuautitlán. Los chichimecas de Mixcoatl se fueron aculturando y se convirtieron con el tiempo en los toltecas, que vivieron en Culhuacán, luego tuvieron como principal ciudad Tula Xicocotitla, en el reinado de Ce Acatl Topiltzin Quetzalcóatl y su decadencia fue en Chapultepec, en su cueva de Cincalco se suicidó Huemac.

Precisamente la caída de Tula abrió la posibilidad de que llegaran los chichimecas de Xolotl, que englobó grupos de diferentes etnias como otomíes, huastecos, pames, entre otros. Se expandieron por toda la cuenca, teniendo como capitales Xoloc, luego Tenayuca y por último Texcoco. Los chichimecas se dividieron entre los que deseaban conservar su forma de vida tradicional encabezados por el señorío confederado de Tepetlaoxtoc contra los chichimecas que fueron adoptando la vida tolteca y que se unieron a los señoríos de Culhuacán y Coatlinchan, que tenían esta filiación étnica. Mediante procesos de aculturación y las guerras, triunfaron los chichimecas que representaban la modernidad y se cambiaron el nombre por acolhuas, teniendo como principales reyes a Nezahualcoyotl y Nezahualpilli.

Los chichimecas en la etapa novohispana

Cuando llegaron los españoles, se le dio el nombre de chichimeca a los grupos nómadas que vivían en el norte de la Nueva España. Eran excelentes flechadores, no tenían un centro político definido, aprendieron a montar a caballo, fueron muy audaces y defendieron su territorio del avance español, que vieron en el norte el lugar ideal para crear latifundios, haciendas y que sobre todo les representó el acceso a las zonas de la plata.

Los españoles junto con sus aliados tlaxcaltecas y algunos otros grupos indígenas sojuzgados se enfrentaron en varias guerras a los chichimecas, primero en la guerra del Mixton (1541-1542), en la región del Occidente de México. Los cazcanes y tecos estuvieron a punto de vencer a los conquistadores, de hecho en esta guerra murió Pedro de Alvarado y tuvo que intervenir personalmente el virrey Antonio de Mendoza. Siguió la llamada Guerra Chichimeca que se dio en la segunda mitad del siglo XVI, a raíz del descubrimiento de plata en Zacatecas en 1546 y posteriormente en Guanajuato.

Se estableció una confederación de indígenas guamares, cuachichiles, zacatecas y pames, que efectuaban emboscadas a lo largo del camino que unía a las minas con el centro de México. La forma en que se logró pacificar la región fue mediante la colonización, creación de ciudades de avanzada como Celaya, San Miguel de Allende y San Felipe, procesos de aculturación dirigidos por los misioneros y el establecimiento de misiones.

El grupo étnico de los chichimecas

Desde el punto de vista étnico se le ha llamado chichimeca Jonás al grupo que ha habitado en la región de San Luis de la Paz, Guanajuato, en la Misión Chichimeca. Aunque al interior del grupo se autodenominan úza o ézar.

La lengua chichimeca la hablan aproximadamente unas 1600 personas. Se vincula lingüísticamente con el grupo otopame junto con las siguientes lenguas: mazahua, otomí, matlatzinca, ocuilteco y pame, las cuales corren cierto peligro de extinguirse. Se dedican a la agricultura, la cual es principalmente de autoconsumo. Salvo la producción de tuna y de uva que es de tipo comercial.