Estar enamorado, se cree como la razón principal por la que una persona siente celos de su pareja, querer protegerla de todo y, sobre todo, de todos. Asumiendo la posición contraria, saber que nuestra pareja siente celos por nosotros, hace crecer nuestro ego y nos da la seguridad de que si los siente es por que somos importantes en su vida. Pero, ¿qué pasa cuando esos celos son mal fundamentados?, ¿que consecuencias tienen los celos cuando se convierten en posesión?

Definición de los celos

Según psicólogos expertos, los celos son un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se tiene. En el caso de la relación con la pareja, cuando se muestran los celos en su forma aguda, el origen de ellos hay que buscarlo en situaciones neuróticas o, en general, psicopáticas.

Razones principales

Una de las razones más mencionadas que causan los celos es la desconfianza, sentimiento obsesivo por creer cosas ficticias, cosas que no son ciertas y que se alimentan de la imaginación del individuo convirtiéndolas en su cabeza en una verdad.

Otra razón que causa de igual manera los celos es la inseguridad que se tiene como persona, no importa si se es hombre o mujer. Comprobado por psicoanalistas especializados, generalmente una persona muestra inseguridad cuando tiene problemas con su autoestima, no cree en sí mismo, duda de sus cualidades y se siente inferior a cualquier otro que muestre mayor seguridad en su persona, haciéndose, en consecuencia, dependiente del amor y compañía de su pareja.

Las consecuencias y los daños

Al experimentar sensaciones provocadas por los celos, se manifiesta un comportamiento que en la mayoría de ocasiones podría resultar gravemente dañino para la otra persona. El tener tanto miedo dentro de sí ,causa entre muchas otras cosas, la prohibición de ciertas actividades, sobre todo si la pareja las realiza a solas, como actividades sociales e incluso laborales, causando que la otra persona por "amor" las haga a un lado con intención de "complacer" a su pareja, olvidando su propio valor, sueños y, por supuesto, su libertad.

Las agresiones verbales son uno de los daños más comunes, estas incluyen ofensas hacia la otra persona, insultos y humillaciones, mismas que provocan sentimientos negativos hacia la pareja, como enojo, depresión, angustia y en la mayoría de los casos su autoestima es la que mayor daño recibe, haciendo que todo lo que le han dicho lo convierta en verdad, lo haga suyo y vaya actuando entonces de la misma manera.

Las agresiones físicas, manifiesto de una cólera total por suposiciones falsas, los celos son tantos que con un mínimo detalle la persona convierte ese sentimiento en completa agresión, lastimando a cualquier persona incluyendo su pareja. Un golpe es considerado como tal desde que existe un contacto físico sea de la intensidad que sea, y este, por supuesto, daña no solo el cuerpo en sí, sino que ,en ocasiones, traumar psicológicamente a la víctima.

Los celos no son amor

Recordemos que la confianza es esencial en una pareja y que si no se tiene, es mejor detenerse a pensar qué se desea, y si es la pareja la que nos esta brindando cada uno de los objetivos que se desean cumplir, no olvidemos que si una persona comparte parte de su vida con nosotros es por una simple razón, y que nadie la está obligando a nada en particular.

Crear confusiones e ideas ficticias solamente hará que nuestra pareja desee la libertad que no está obteniendo a nuestro lado a causa de los celos, el manifiesto de las sensaciones que los celos provocan no son fáciles de controlar, sin embargo llevarlas al extremo no es precisamente sinónimo de amor.