Chicago Bulls golpeó primero y se impuso con rotundidad, por 103-82, a los Miami Heat (ver resumen de la NBA). LeBron James erró en su pronóstico de que iba a ser un partido de pocos puntos, o tal vez se refería a que sería él mismo el que tendría una anotación más baja de lo habitual. James se quedó en 15 puntos (5 de 15 en tiros de campo) y no fue mucho mejor su compañero Dwyane Wade (18 puntos y 7 de 17 en tiros de campo). En cambio el MVP de la temporada regular Derrick Rose (28 puntos y 6 asistencias) demostró que su gran estado de forma parece no tener fin. Luol Deng (21 puntos y 7 rebotes) también fue decisivo para la victoria de los Bulls.

Los Bulls siguen teniendo a su base Rose como principio y final de todo su juego de ataque. Además parecen haber encontrado la medida para hacer daño al equipo de Florida ya que le han ganado en los cuatro partidos en los que se han visto las caras (tres de la temporada regular y el primero de la final del Este). La serie continuará en el United Center de Chicago el próximo miércoles por lo que el equipo local tendrá una buena oportunidad de sacar una buena ventaja en el playoff. Por su parte los Heat tendrán la quinta oportunidad para imponerse a los Bulls siempre y cuando encuentren la manera de tener más presencia en ambas zonas.

El MVP fue de menos a más

Al inicio del partido Rose, Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada regular, entró con el paso cambiado lo que le llevó a perder tres balones. El alero británico-sudanés Luol Deng tuvo una feliz noche en la que logró contribuir con 21 puntos, 7 rebotes, recuperó 4 balones. Además aportó dos asistencias y un tapón. James sufrió además con la buena defensa de Deng y anotó solo un 33 por ciento de los tiros realizados (5 de 15). Joakim Noah fue el máximo reboteador del partido capturando 14 rechaces y Carlos Boozer, con 9, suplió su falta de centímetros con la acostumbrada fuerza para medirse a un pívot más alto y versátil como pudo Chris Bosh. En una serie que se presenta tan igualada y competitiva los Heat no pueden permitirse que sus rivales obtengan 12 rebotes más ya que en las segundas jugadas castigaron a la defensa Heat.

Ayuda de los suplentes

Los aficionados que presenciaron el partido mostraron su alegría por el regreso a una final de conferencia, 13 años después, dedicado cánticos contra el equipo de Florida sobre todo a partir del tercer cuarto cuando su equipo abrió hueco en el marcador. Tras el empate a 48 de la primera parte los el banquillo de los Bulls tuvo más incidencia en el juego aportando 28 puntos por los 15 de los Heat. Esta fue y puede ser una de las claves de la eliminatoria ya que el triode estrellas de los Heat, conocido como los 'Beach Boys' de Miami, concentran todo su caudal ofensivo del equipo. Y eso les vuelve previsibles.

Los Bulls encadenaron un parcial de 10-0 en el tercer cuarto y la ventaja ya no corrió peligro en lo que restó de partido. Uno de los indicadores que demuestran su solvencia en ataque fue el tiro exterior: los Bull lograron 10 triples (con un 48 por ciento) por los 3 de los Heat (un 38 por ciento). Una vez quedó demostrado que ni Wade (18 puntos con 7 canastas d 17 intentos), ni LeBron tenían su noche, Bosh dio un paso al frente pero sus 30 puntos y 9 rebotes, pero no fue suficiente como para llegar al final del partido con opciones de victoria.

LeBron no dio la talla

El Mejor Entrenador del Año, Tom Thibodeau, de los Bulls, demostró que su condición de novato no es ningún inconveniente para plantear un partido justo en los términos que más conviene a su equipo. Por su parte, su homólogo Erik Spoelstra no pudo evitar que sus sistemas se atascasen hasta cometer 16 pérdidas de balón y vio cómo sus jugadores recurrían a lanzamientos en posiciones muy forzadas.

Spoelstra además juega con la presión añadida de un equipo hecho a golpe de talonario cuyo únicos destinos posibles son la gloria o el fracaso. Sin términos medios. Es el precio que se ha de pagar por reunir a tres superestrellas en una misma plantilla. En cambio el objetivo de los Bulls, el equipo con más victorias en la fase regular, es demostrar que hay vida después de la Era Jordan.