Dos de cada tres abuelos españoles consumen y fomentan la dieta mediterránea rica en verduras, frutas y legumbres entre sus nietos, según se desprende del primer Estudio sobre la Influencia de los Abuelos en la Alimentación de los Niños realizado a 404 personas de más de 60 años.

Casi el 46% de los niños de entre 6 y 9 años tienen un exceso de peso.

Los niños siguen la dieta mediterránea gracias a los abuelos

Dos de cada tres abuelos españoles juegan un papel esencial en la buena y equilibrada alimentación de los niños ya que son el colectivo social que más fomenta y consume la dieta mediterránea.

Comer con los abuelos adelgaza y fomenta los buenos hábitos consistentes en comer variado, saludable y en pequeñas cantidades, siendo los abuelos el último bastión para que los niños recuperen la dieta mediterránea, rica en verduras, fruta y legumbres .

Y es que, como consecuencia de la cada vez más elebada vida laboral de los padres, los abuelos son los que habitualmente corren a cargo de una de las comidas o cenas durante la semana de los más pequeños.

El 64% de los abuelos preparan a sus nietos su comida habitual y los pequeños se adaptan a esta dieta.

El 65,8% de los abuelos encuestados en este estudio indican que, en el caso de que a sus nietos no les guste la comida, no les cambia el plato, puesto que son de la idea de que hay que comer de todo.

Esto es lo que se desprende del primer Estudio sobre la Influencia de los Abuelos en la Alimentación de los Niños que presentaron la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética, (FESNAD) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) con motivo del Día Nacional de la Nutrición celebrado el pasado 28 de mayo.

En este informe, realizado a 404 personas mayores de 60 años, se pone de manifiesto que los hábitos alimentarios de los abuelos españoles siguen siendo sanos y, lo que es también importante, lo exportan a su familia.

Para Guiseppe Russolillo, presidente de la Asociación española de Dietistas-Nutricionistas y secretario general de la FESNAD, "Los abuelos pueden ser elementos muy importantes a la hora de transmitir educación alimentaria, ya que conservan unos buenos hábitos dietéticos".

Inculcan a sus nietos el hábito saludable de la fruta como postre

Los abuelos contribuyen a que la alimentación de sus nietos sea más sana y equilibrada dándoles de comer una dieta del estilo que ellos mismos consumen.

Guiseppe Russolillo afirmó que "Los abuelos enseñan a los nietos a conocer nuevos sabores porque suelen realizar unas comidas más elaboradas" en declaraciones publicadas en la página web de Europa Press el pasado 28 de mayo.

De esta forma, se favorece que los niños conozcan los alimentos de la dieta mediterránea porque otra de las conclusiones del informe es que más de la mitad de los abuelos consume tres piezas de fruta al día y dan fruta a sus nietos al menos una vez a la semana.

Y tres o cuatro veces a la semana, los abuelos preparan verduras y pescado. "Y lo que es más importante, en su dieta diaria no se encuentra un exceso de alimentos que contienen grasas saturadas".

Esto es lo que ha asegurado el doctor y presidente de la FESNAD Jordi Salas-Salvadó en declaraciones publicadas en la página web del periódico El Mundo el pasado 28 de mayo.

Asimismo, las personas de más de 80 años son los que aseguran tener una mejor alimentación y el 52% de ellos considera que su dieta es, y ha sido, más sana que la que tienen actualmente los niños.

Una dieta escasa en legumbres

De los datos de la encuesta se desprende que alimentos tan equilibrados y sanos como los potajes solo aparecen en la dieta habitual de muchos hogares si en ellos vive una persona mayor.

Los nuevos ritmos sociales, debido a la incorporación de la mujer al trabajo, dificultan planificar los menús, lo que lleva, por ejemplo, a la desaparición de las legumbres de la dieta, ya que hay que ponerlas en remojo el día anterior, a excepción de las lentejas, que no necesariamente deben estar en remojo la víspera.

Russolillo advirtió de que cada vez más se está perdiendo la costumbre de inferir "los platos de cuchara".

Un hecho que, a su juicio, repercute negativamente en la alimentación y educación alimentaria de los más pequeños, por lo que ha abogado para recuperar "la cocina de cuchara".

Preocupación por el sobrepeso y obesidad en los niños

Sin embargo, y a pesar de estos datos, el 67% de los abuelos creen que los niños no comen de todo porque abusan de la carne y de los postres lácteos y evitan ingerir verdura, fruta y pescado.

Estos alimentos son esenciales para conseguir mantener una dieta sana y equilibrada y para evitar que siga aumentando el número de niños obesos y con sobrepeso en España.

Por ello, en relación al postre, el 71% de los encuestados asegura que sirven habitualmente fruta a los niños.

La Asesora de la Estrategia NAOS, de la AESAN, Teresa Robledo, ha manifestado su preocupación por la prevalencia del sobrepeso y la obesidad en la población española, especialmente entre los niños, ya que casi el 46% de entre 6 y 9 años tiene un exceso de peso.

Para evitar estas cifras, los expertos apuestan por una vuelta a las comidas más tradicionales, que los padres y familiares involucren al niño en la elaboración de los menús, llevarles a hacer la compra, meterles en la cocina a hacer la comida y se encarguen de poner y quitar la mesa.

Estas medidas son suficientes para que el niño adquiera un referente nutricional, aseguró el doctor Russolillo.

Asimismo, los expertos han insistido en la necesidad de que se fomenten las actividades al aire libre y el deporte entre los más jóvenes.

Salas ha precisado que "Los hábitos alimenticios de la infancia son los que persisten en la vida adulta y luego ya es difícil cambiarlos. Por ello, es necesario que desde la familia se les eduque en conductas saludables, hablando con ellos y haciéndoles partícipes en la elaboración de las comidas".

En este sentido, el presidente de FESNAD ha incidido en que el concepto de comida en familia se está perdiendo, por lo que ha abogado por potenciar los encuentros familiares en torno a la mesa.

Russolillo ha asegurado que se ha demostrado que estas costumbres contribuyen a que se prevengan enfermedades ya que el niño está más sano y conoce lo que debe de comer.

Además, aquellos padres que llevan a sus hijos a hacer la compra adquieren productos más saludables.

Los especialistas afirman, en declaraciones publicadas en la página web del periódico El Mundo el pasado 28 de mayo, que "evitar niños con problemas de peso y futuros adultos con sobrepeso u obesidad es un problema multidisciplinar, y no se evita sólo poniendo gravámenes en la comida rápida o las bebidas azucaradas.Se podría empezar por unos nutricionistas integrados en el sistema sanitario que aborden el poblema con los padres cuando se necesite".