En los años 60, Renfe disponía de dos tipos de tensión en sus líneas electrificadas, 1500 y 3000 voltios en corriente continua, por aquella época Renfe apostó firmemente por la tensión de 3000, pero este cambio tenía que ser progresivo, por lo tanto hacía falta unas locomotoras denominadas “bitensión” para que pudieran circular por ambos tipos de red ferroviaria.

Las locomotoras elegidas fueron de origen japonés, las primeras de esta nacionalidad que circularon por Europa, las series 279 y 289, ambas muy parecidas exteriormente, las diferencias eran internas, las 289 eran más potentes y evolucionadas.

Estas locomotoras fueron asiduas a la zona del País Vasco y Miranda de Ebro, allí las líneas de 1500 V de tensión duraron más tiempo.

Locomotoras eléctricas 279 y 289 de Renfe

Estas locomotoras son originarias de Japón, de la marca Mitsubishi, aunque también se construyeron en España bajo licencia, eran muy avanzadas para la época ya que la ultima gran serie de locomotoras eléctricas que había por entonces, eran las locomotoras francesas de la serie 7600 y 8600 de los años 50 y pensadas para 3000 V.

Estas máquinas japonesas sorprendieron por su gran potencia y manejabilidad, la transición de un tramo de 3000 V a otro de 1500 V, se realizaba en unas pequeñas secciones sin corriente en la catenaria y de una forma muy segura y práctica.

Características principales de las locomotoras 279 y 289

  • Locomotoras construidas: 16 (279) / 40 (289).
  • Disposición de ejes: Bo´Bo´
  • Constructores: Mitsubishi electric, CAF, Cenemesa.
  • Años de construcción: 1967-1968 / 1968-1972
  • Tensión: 1500 V y 3000 V en corriente continua.
  • Motor de tracción: Mitsubishi electric MB-3200-A / MB-3200-B
  • Potencia: 3670 CV / 4215 CV
  • Velocidad máxima: 130 Km/h para viajeros y 80 Km/h para mercancías.
  • Distancia entre topes: 17.270 mm
  • Peso en vacío: 80 t / 84 t

Servicios ferroviarios realizados en Renfe

Estas locomotoras nada más ponerse en servicio, fueron destinadas al mítico depósito de Miranda de Ebro, para ir sustituyendo gradualmente a las viejas locomotoras eléctricas tipo “Cocodrilo”, series 7100, 7500 entre otras y también a las 7400, la primeras locomotoras eléctricas construidas en tiempos de Renfe.

Empezaron realizando todo tipo de servicios, los más destacables fueron los expresos destino a Bilbao y Hendaya, además de los trenes de mercancías más pesados de entonces.

Estas máquinas, primero las 279 y luego las 289, literalmente aniquilaron a las antiguas locomotoras eléctricas (algunas de ellas de los años 20) que hacían estos trayectos, relegándolas a trenes colectores, ómnibus y de menor categoría en general. Las japonesas eran mucho más potentes y rápidas y en unos pocos años fueron hegemónicas en el norte de España.

Las locomotoras 279 y 289, durante muchísimo tiempo dominaron el norte peninsular, y en la mayoría de los casos estuvieron destinadas en Miranda de Ebro, pero en los años 80, fueron más orientadas hacia a los trenes de mercancías.

Algunas 289, fueron destinadas a la zona de Almería, para arrastrar pesadísimos trenes de mineral de hierro, en uno de los trayectos más difíciles y complicados de la red española.

En los años 90, hasta su retirada de servicio, fueron diseminadas por toda España para servicios de mercancías, continuando con su excepcional trabajo, algunas fueron remodeladas para formar la subserie 289.100 “Tandem”, una especie de locomotora doble para servicios de mercancías pesados de gran longitud.

Las grandes locomotoras japonesas de Renfe

Más de 30 años de servicio, fiabilidad, versatilidad y buen mantenimiento, estas dos series de locomotoras, como más adelante sus hermanas de la serie 269, han demostrado ser de las mejores que han tenido los ferrocarriles españoles.

Todo tipo de trenes han sido arrastrados por estas máquinas y su calidad está fuera de toda duda, incluso algunas siguen funcionando hoy en día.