En 1974 entraban en servicio las míticas locomotoras 333 de General Motors y Nohab, después de muchos años de servicio y obtener unos buenos resultados, Renfe decidió hacer unas modernizaciones.

En los años noventa algunas 333 sufrieron cambios, como por ejemplo los bogies, esta parte mecánica estaba un poco anticuada y estas locomotoras recibieron unos bogies helicoidales nuevos.

Más adelante se crearon las subseries 333.100 y 333.200, Renfe intentó adaptarlas para circular a 160 km/h, pero a estas velocidades se producían muchas vibraciones y un desgaste excesivo de la vía. De todas formas las 333 siempre tuvieron estos problemas.

A pesar de ello la locomotora diesel eléctrica 333 ha sido una magnífica máquina, para servicios de viajeros y también para trenes de mercancías, pero a finales de los años 90 agotaban su vida útil, sobre todo por el desgaste mecánico y la caja, donde las más de noventa locomotoras de esta serie tenían un alto nivel de corrosión.

Una locomotora diésel eléctrica casi nueva de Alstom

Renfe tenía pocas opciones con las locomotoras 333, su desguace y la compra de nuevas locomotoras, o bien una gran reforma para que pudieran hacer unos años más de trabajo.

El fabricante francés Alstom, presentó a Renfe el proyecto “PRIMA”, este consistía en construir prácticamente una locomotora nueva, pero aprovechando de las antiguas máquinas los elementos en mejor estado, como los motores, equipamiento eléctrico y las partes mecánicas. En definitiva un proyecto muy similar con el que se reconstruyeron las locomotoras 319.

El proyecto resultaba ser bastante económico, además se calculaba en 20 años la vida útil de estas remozadas locomotoras. Por ello en el año 2000 Renfe y Alstom firmaron el acuerdo para renovar en un principio 32 locomotoras 333 por un importe de 50 millones de euros, unas locomotoras nuevas hubieran costado casi el doble.

Todo el proceso de mejoras y construcción de partes nuevas duró hasta finales de 2003, y el resultado fue positivo, Renfe disponía realmente de una locomotora nueva, con una apariencia exterior muy diferente, cabinas cómodas para el personal de conducción, y sistemas de seguridad totalmente modernos.

Características técnicas de las locomotoras 333.300 "Prima"

  • Fabricante: Reformadas por Alstom.
  • Disposición de ejes: Co' Co'
  • Longitud: 22,33 m
  • Altura: 4,30 m
  • Anchura: 3,16 m
  • Peso: 120 t
  • Velocidad máxima: 120 Kh/h
  • Potencia: 3.345 CV
  • Sistema de seguridad: ASFA
  • Mando múltiple: Hasta tres locomotoras

Servicios ferroviarios realizados

Estas locomotoras empezaron a funcionar sustituyendo a las locomotoras de la serie 319, únicamente para servicios de mercancías, aunque conviene apuntar que 8 locomotoras se asignaron para servicios de viajeros, con nuevas matrículas y formando la nueva serie 333.400, estas locomotoras se utilizaron para arrastrar trenes Talgo por las líneas de Medina del Campo a Galicia y Madrid – Murcia y Cartagena entre otras.

Las locomotoras 333.300 suelen operar con todo tipo de trenes de mercancías en líneas no electrificadas, aunque también suelen circular en muchos tramos bajo catenaria.

Realizan muchos servicios entre la frontera Luso - Española de Vilar Formoso y Fuentes de Oñoro (Salamanca) con destinos como Miranda de Ebro, Venta de Baños, Cantabria y Madrid.

También circulan mucho por Andalucía y Galicia, pero realmente es un tipo de locomotora que puede verse en muchos lugares de la red española y dando tracción a todo tipo de trenes.

Unas locomotoras con grandes ventajas

Las 333.300 disponen de un 25% más de poder de arrastre respecto a las antiguas 333 y una disponibilidad superior al 90% , lo que hace más económico su mantenimiento, por ello se han utilizado para trenes de mercancías en toda la red española no electrificada, convirtiéndose así en la locomotora diésel eléctrica más numerosa en Renfe Mercancías.

Otra característica interesante de estas locomotoras, es su sistema de construcción modular, de ahí su bajo coste de mantenimiento, cada parte de la locomotora es fácilmente desmontable y sustituible, por lo que el tiempo dedicado a la conservación es mucho más bajo que otras locomotoras.

Una locomotora fruto de un buen plan, una reconstrucción económica, que permite un coste de mantenimiento más bajo, aumentar la potencia y el tonelaje de los trenes, todo ello con vistas para los tráficos de mercancías de los próximos 20 años y como complemento a las locomotoras 253 que recorrerán los principales itinerarios electrificados de nuestra red ferroviaria.