A finales de los años 80, Renfe necesitaba un nuevo modelo de locomotora eléctrica para la línea de alta velocidad Madrid – Sevilla, por entonces en proyecto, algunas locomotoras de la serie 269 fueron modificadas y puestas en pruebas para circular a más de 200 kilómetros por hora (las cuatro locomotoras 269.600), pero el proyecto no tuvo continuidad.

La idea era arrastrar los trenes Talgo de rodadura variable a 200 kilómetros por hora por la línea Madrid – Sevilla, y enlazar con otras líneas convencionales cambiando el ancho de vía.

Todo ello llevó a Renfe a realizar un pedido más extenso de locomotoras nuevas y no solo para la línea de alta velocidad, sino también para toda la red.

La locomotora de Siemens

Renfe encargó a Krauss – Maffei y Siemens una serie de locomotoras del modelo “Eurosprinter”, un modelo de la casa alemana pensado para todos los ferrocarriles europeos, el primer lote fue de 15 locomotoras, de ancho internacional, bitensión de 25.000 voltios en corriente alterna y 3.000 en continua, pensadas para la línea Madrid – Sevilla para alcanzar 220 kilómetros por hora de velocidad máxima. Como dato anecdótico una de ellas resultó ser la número 20.000 de las fabricadas por la empresa alemana, este primer lote fue fabricado entre 1991 y 1993.Estas locomotoras salieron de fábrica pintadas en los colores blanco y negro.

El proyecto de la locomotora 252 para ancho ibérico

El resto de las locomotoras, 60 en total, fueron construidas bajo patente en España y con unas características diferentes.

Estas locomotoras serían para ancho ibérico, 3.000 voltios en corriente continua y una velocidad máxima de 220 Kilómetros por hora (pero 160 en servicio), la idea era utilizarlas para trenes rápidos de viajeros como Talgos para líneas convencionales, diurnos y “estrellas” (trenes nocturnos) con coches de viajeros convencionales.

Estas locomotoras hicieron pruebas para trenes de mercancías, pero realmente no era su cometido y solo se usaron para trenes de viajeros.

Estas locomotoras salieron de fábrica en color gris y amarillo, el color corporativo de Renfe por entonces.

Nueva tecnología ferroviaria

Las locomotoras eran de una gran tecnología para su época, disponían de unos sistemas de seguridad totalmente nuevos, unas cabinas de conducción muy modernas y poco peso (menos de 90 toneladas).

Estas son algunas de sus características:

  • Locomotoras construidas: 75 (15 AVE y 60 ancho ibérico)
  • Rodaje: Bo´ Bo´
  • Potencia: 7.615 CV
  • Velocidad máxima: 220 Km/h
  • Peso en vacío: 90 t

La locomotora 252 en España

Estas locomotoras han circulado prácticamente por toda la red española electrificada, aunque es cierto que suelen circular por zonas llanas, ya que las zonas de montaña no se les dan muy bien.

Empezaron realizando los servicios Madrid – Sevilla y Madrid – Córdoba con los “Talgo 200”, un servicio que circulaba por la vía AVE, y que llegaba a Cádiz, Huelva y Málaga por vía convencional y con locomotoras de la serie 269.

Algunas de estas locomotoras, recientemente están circulando en doble tracción por la línea Barcelona - frontera francesa, arrastrando trenes de mercancías.

Es la primera vez que hacen servicios de mercancías, ya que esta línea es de ancho internacional y las 252 del antiguo servicio por la línea AVE son las únicas preparadas para estas líneas.

Las 252 se han especializado en dar tracción a trenes Talgo, hasta que estos trenes fueron reformados y se les pusieron cabezas tractoras como los trenes AVE.

Durante una época llegaban a los destinos del Cantábrico con el Talgo III, pero fueron sustituidas por las locomotoras 269, las 252 no se adaptaban muy bien a los trazados montañosos, y en condiciones de lluvia perdían tracción, por lo tanto fueron utilizadas para itinerarios más llanos, ya que estas locomotoras son “corredoras” en vez de “escaladoras”.

A pesar de tener pequeños problemas en algunos trazados sinuosos y también con los pantógrafos en un principio, las 252 han demostrado ser eficaces con los trenes rápidos de viajeros con pocas paradas, aunque curiosamente algunas han pasado a la división de Renfe Mercancías al quedarse sin trenes de viajeros para remolcar, y serán más en un futuro próximo, con ello se alargará la vida útil de estas locomotoras.