En los años 70, Renfe tenía el parque de locomotoras eléctricas bastante anticuado y además con baja potencia media, ello llevó a la empresa pública a hacer estudios para adquirir nuevas locomotoras que denominaba de “gran potencia”, hablamos de maquinas con más de 4.000 caballos de potencia, sobre todo para circular en las zonas más difíciles de la red, como la cordillera Cantábrica.

Por entonces se aprobó a finales de los años 70 la adquisición de dos series de locomotoras, las 250 (de origen alemán) y las 251 (de origen japonés), ambas tenían una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora para servicios de viajeros y 100 para servicios de mercancías.

La locomotora 251 de Mitsubishi Electric

Es el modelo que nos ocupa, de origen japonés, esta máquina fue diseñada por Mitsubishi, marca que además de fabricar automóviles, dispone de división ferroviaria y eléctrica.

La primera locomotora, de un lote total de 30 fue construida en Japón y el resto en España bajo patente. La idea era construir una locomotora de más de 4.000 Kw y cuyo comportamiento fuera el ideal en líneas de alta montaña y el poder arrastrar pesados trenes de mercancías, pero también de viajeros, aunque este era un segundo cometido.

Potencia, adherencia, buen rendimiento, fiabilidad, eran unas de las características de estas locomotoras cuando empezaron a funcionar. Además una de sus principales cualidades era el “Choper”, un sistema de electrónica de potencia, bastante innovador para la época.

Este sistema consistía básicamente en un mejor aprovechamiento, mejor funcionamiento y mayor rendimiento de los equipos eléctricos.

Cuando empezaron a funcionar en Renfe en 1982, eran las locomotoras más potentes de todo el parque.

Algunas de sus características son las siguientes:

  • Locomotoras construidas: 30
  • Años de recepción: 1982 / 1984
  • Tipo de rodaje: B´B´B´
  • Masa de la locomotora: 138 t
  • Potencia: 4.650 Kw
  • Velocidad máxima: 160 / 100 Km./h (Viajeros / Mercancías)
  • Tensión: 3.000 V c.c.
  • Constructor: CAF, MACOSA / WESA, GEE, Mitsubishi Electric Company

Servicios ferroviarios realizados

La locomotora 251 debutó en la red ferroviaria española (después de viajes de pruebas), en la zona norte en 1982.

Empezaron a trabajar en la zona de Asturias y León, arrastrando todo tipo de trenes de mercancías, sobre todo metalúrgicos, y también algunos de viajeros, pero pocos, sobre todo los expresos entre Madrid y Gijón.

Las 251 relegaron a las antiguas locomotoras de la serie 277 de English Electric más conocidas por los ferroviarios como “Inglesas”, a servicios secundarios (ómnibus de viajeros y trenes colectores de mercancías) y se “adueñaron” del tramo León – Gijón, que es sin lugar a dudas el tramo más difícil de la red española, donde se encuentra el mítico puerto de Pajares (de más de 1.200 metros de altitud).

Hicieron pocos servicios de viajeros, y durante poco tiempo (unos cuatro o cinco años), y se centraron más en los servicios de mercancías. Estas locomotoras por su gran esfuerzo de tracción y adherencia son más aptas para trenes de mercancías, donde posiblemente son las mejores locomotoras de Renfe para estos cometidos.

En la actualidad algunas locomotoras han causado baja por accidentes, pero en general tienen un grado de conservación bastante bueno y con un rendimiento incluso mejor que otras locomotoras más modernas.

Los trenes más habituales son los siderúrgicos (bobinas metálicas), TECO (contenedores), y pesadas cargas a granel.

Aparte de trabajar en la zona Leonesa – Asturiana, suelen llegar a la zona de Sagunto y Silla, en la comunidad Valenciana.

Casi 30 años de servicio

Estas magníficas locomotoras cumplirán los 30 años de servicio en 2012, se rumoreó que Renfe quería retirarlas paulatinamente del servicio, pero lo cierto es que salen de las revisiones “R” (revisiones en profundidad) sin ningún problema. Además, las nuevas locomotoras 253 de momento son insuficientes (todavía quedan por salir de fábrica unas cuantas).

Después de tanto tiempo, estas locomotoras siguen haciendo sus servicios con gran eficiencia, se las ve con trenes de mercancías de los más importantes, e incluso una de ellas ha salido de talleres con sus colores originales azul y amarillo, con un fantástico aspecto, a diferencia del resto de la serie, que están pintadas con los colores corporativos de Renfe Mercancías (blanco, gris y morado).

Potencia, fiabilidad, longevidad, buen mantenimiento y una mejora sensible de la circulación en la zona del Puerto de Pajares, han convertido a las locomotoras de la serie 251 en todo un símbolo de los ferrocarriles españoles, afortunadamente estas viejas pero eficaces y bien conservadas maquinas podrán seguir en activo hasta que acaben en un museo para disfrute de las generaciones futuras.