Basta de tirar pálidas contra la soledad, empecemos a ver las cosas positivas que tenemos las solas.

Muchas veces o en realidad todas las veces vemos el vaso vacío de la soledad y ahora que estoy en el periodo de recuperación tengo una mirada más amplia, y me puse a recordar todas las situaciones que me dan placer y al estar sola las disfruto el doble.

Vivir sola tiene su lado positivo

-Vivir sin pareja poder decorar tu casa como se te ocurra sin que nadie quiera colgar una bandera de su club favorito, o llenar el living con todo tipo de accesorios deportivos (pelotas, raquetas, bicicletas).

-Llegar después del trabajo y tirarte en el sillón, sin que nadie te empiece a pedir cosas como si estuviese atado de pies y manos.

-Es entrar y salir, volver o no volver cuando quieras sin que nadie te diga, ¿adónde vas?

-Lavar tu ropa, solo tu ropa, ni calzoncillos, remeras de fútbol camisas que después hay que planchar, los hombres no nos lavan la ropa nunca ni nos planchan las camisas y menos nos lavan la ropa interior, ¿por qué nosotras sí?.

-Cocinarnos lo que queremos, si queremos comemos, poco, mucho, rico o feo, repetido o yogurt y nos alcanza.

-Tenemos la cama grande y dormimos en el medio, es toda nuestra, y part-time la compartimos con quien queremos y además, como estamos solas podemos no repetir cuando la compartimos. Bueno, no siempre y además no nos sentimos culpables por eso.

-Nos levantamos despeinadas, con los ojos negros del maquillaje destruidas, impresentables y nadie nos ve .

-Podemos acostarnos solas obvio, llenándonos de cremas, tónicos... para rejuvenecer sin tratar de escondernos con la luz apagada para pasar desapercibida.

-Si queremos sexo, buscamos, sino queremos, dormimos, miramos tele, o hacemos lo que tenemos ganas.

-Gastamos nuestro sueldo en nosotras, pagamos los impuestos, limpiamos la casa y no esperamos que nadie lo haga por nosotras.

-No aguantamos el olor a pata ajeno, eructos, y otros ruidos que son cero sexys, aunque sea el amor de tu vida y además tenemos total libertad para liberar los nuestros.

Entonces si repasamos todo esto desde el principio y teniendo en cuenta que podría enumerar mil cosas más, no es tan fea, ni siquiera es fea la vida de una sola.

No digas nunca jamás

Valoremos lo bueno, que es mucho y cuando se nos nubla todo porque necesitamos un abrazo un beso o un mimo, y miramos alrededor de nuestro mundo y no hay nadie, no nos pongamos mal. Salgamos a buscarlo, siempre hay alguien por ahí.

Y fundamentalmente disfrutemos de esta paz que tenemos, de la libertad, porque aunque seamos incrédulas y pensemos que vamos a pasar toda nuestra vida solas, error, algún día esos rincones se van a llenar de un esposo y quizás algunos hijos y todo lo antes mencionado ya no va a existir y la casa se va a llenar de olor a patas, mamaderas, el sillón va a estar siempre ocupado por alguien que gritará cada vez que necesita algo.

Tendremos que lavar nuestra ropa interior y los calzoncillos de esos hombres, sin chistar, y probablemente alguien nos ayudará a pagar los impuestos.

Por eso me río de mi soledad y me preparo para cuando la vida me sorprenda.

A no desesperar, todo llega en su momento justo.

El mundo es nuestro aprovechémoslo.