A solo 30 kilómetros al norte desde el centro de Buenos Aires se encuentra la localidad Tigre, un lugar que el común de los habitantes de esa ciudad relaciona con lo fluvial, lo náutico y con la vegetación exuberante del Delta.

Si se elige venir en tren desde la ciudad de Buenos Aires, se debe llegar hasta la estación Retiro, Ramal Tigre del Ferrocarril Bartolomé Mitre. En 50 minutos se llega a Tigre pasando por numerosas localidades de la zona norte, entre las que se destacan Olivos, Martínez, San Isidro y Beccar, por sus barrios residenciales.

Al llegar a Tigre sorprende la estación nueva, aunque más sorprenderá la antigua estación ahora devenida en parte del puerto fluvial y centro comercial, a la que se llega cruzando las amplias avenidas con cuidados y floreados bulevares flanqueados con banderas de todos los países.

Puerto fluvial de Tigre

El puerto fluvial está sobre el río Tigre, en el que se destacan sus numerosas embarcaciones de paseo que lo surcan o que esperan por el paseante. Son notables las fachadas de los antiguos edificios de los clubes de remo que están a la vera del río, entre los que sobresalen el estilo normando del Buenos Aires Rowing Club o el mozárabe del Club Canottieri: desde su rampas zarpan los botes que se entremezclan con lanchas pequeñas y de pasajeros, o con grandes catamaranes que hacen recorridos circulares de nomás de 2 horas de duración.

Desde el río Tigre se puede admirar el arbolado Paseo Victorica, una calle emblemática del Tigre tradicional, hoy acondicionada con restaurantes de alta gastronomía y una vista privilegiada, sobre hacia el Río Luján.

Paseo en el Río Luján y arroyos

En salida del puerto y la confluencia con el río Luján se contempla la importante estructura de un parque de diversiones y otras sedes de clubes de remo, entre las que se destaca el del club La Marina.

Un paseo fluvial por las cercanías del puerto de Tigre nos puede llevar a un paisaje exuberante y único en pocos minutos. Con solo cruzar el ancho río Luján en la confluencia con el Tigre, uno se adentra en los arroyos Gambado y Fulminante, con su vegetación en galería. No menos paradisíacas son las riberas de las confluencias de varios arroyos que nos esperan hasta llegar al río Sarmiento.

Este río lleva el nombre del ex presiente Domingo F. Sarmiento por la afición que tenía de vivir en una casa construida a su margen. La casa está preservada en un lugar cuidado y visible desde el río.

El circuito es recorrido por varios servicios de lanchas de pasajeros, las clásicas lanchas colectivas de color marrón y los catamaranes de turistas. Los catamaranes ofrecen la posibilidad de degustar servicios gastronómicos mientras se contempla el paisaje.

LLegar al Río San Antonio

Siguiendo por el Río Sarmiento se accede a la confluencia con el caudaloso Río San Antonio donde está la isla del mismo nombre. La anchura de este curso de agua permite que sea utilizado para el ejercicio de deportes náuticos a motor, sobre todo el esquí acuático.

Navegando por el San Antonio hacia el Río de la Plata accedemos al afluente Canal de vinculación, que conecta nuevamente con el Río Lujan y se regresa al puerto de Tigre en no más de 2 horas de lancha a velocidad moderada.

En la confluencia del Río Sarmiento con el San Antonio, también llamada Tres bocas, se tiene la posibilidad de seguir hacia el brazo del Paraná denominado Paraná de las Palmas, por el río Capitán, continuador del Sarmiento. A medida que se avanza hacia el Paraná el entorno se transforma en más agreste, sobre todo en los ríos aledaños al Capitán: Antequera, Carapachay, Caraguatá o el Canal Arias.

Toda la primera sección del Delta desde Tigre hasta el Paraná de las Palmas - unos 25 km de longitud - está sazonada de recreos, restaurantes y lugares de ocio, que permiten una amplia oferta para el turista.

La cercanía a Buenos Aires y la amplia disponibilidad de servicios hacen de Tigre una posibilidad de disfrute pleno con la naturaleza y que se pude llevar a cabo en un sólo día, seguramente inolvidable.