Lirio común, lirio cárdeno, lirio morado, lirio azul o lirio pascual, los nombres de la planta Iris germánica florentina o flor de Lís, es la flor de la primavera por excelencia, que se localiza en estado natural en muros o piedras a los lados de los caminos, no lejos de la presencia del hombre. Pertenece a la familia de las Iridáceas.

Pero, esta planta herbácea, vivaz, perenne y con propiedades medicinales, se cultiva principalmente en los jardines de casi todo el mundo; su rizoma oscuro y grueso se arrastra horizontalmente; el tallo rígido y fuerte puede llegar a medir hasta 90 cm.; las hojas robustas de color verde tienen forma de espata quedando envainadas entre sí, las flores son violáceas, de gran tamaño, muy aromáticas y pedunculadas, el fruto es capsular de forma oval.

Características del lirio o Iris germanica L.

Al lirio se le llama iris por las semejanzas que tiene con el arco celeste; sus hojas crecen como las del gladíolo, incluso mayores, siendo más anchas y abundantes, además sus aromáticas flores se muestran blancas, verdes, amarillas, moradas o azules, por lo que por tan variedad de colorido se las compara con el arcoíris.

La raíz del lirio nudosa y maciza con un aroma muy agradable, se corta en rodajas, se deja secar a la sombra y se guarda ensartada con otras para usar tanto con fines terapéuticos como los industriales de la perfumería y licorería.

Propiedades medicinales del lirio

Entre los principales componentes conocidos del lirio como planta medicinal están la irídina, materias tánicas, esencia en pequeñas cantidades y sobre todo fécula. Estos elementos también se hallan en las plantas similares al lirio.

Destacan sus propiedades diuréticas, colagogas, antifermentarias, purgantes, expectorantes y en especial las aromáticas. Del lirio con fines terapéuticos se utiliza su rizoma, teniendo aplicaciones en casos de ascitis, bronquitis, tos, cefaleas, asma, náuseas o molestias de la menstruación acompañadas de vómitos.

El lirio por sus propiedades aromáticas se usa mucho en la industria tanto del perfume como en la de los licores. El Iris de Florencia (Iris florentina) es una planta muy apreciada en La Toscana italiana por las necesidades en la perfumería.

Usos del lirio

Entre los usos de todas las variedades del lirio, está la virtud de calentar y aminorar los fuertes catarros, y en especial aquellos que están muy arraigados en el pecho, además de ayudar a conciliar el sueño, hacer estornudar y curar los retorcimientos o dolores de tripa.

Las decocciones del rizoma seco del lirio añadidas con miel, actúan contra la tos y el asma, y sirven como un diurético. Las infusiones de la raíz del lirio o Iris germánica ayudan en casos de cefaleas e inflamaciones digestivas. También cocidas las raíces del lirio aplicadas como emplasto, ablandan los moratones o cualquier otra dureza antigua.

Asimismo, la planta Iris florentina, espolvoreada y bien repartida sobre la cabellera constituye un excelente champú para el cuidado y belleza del cabello, que hay que eliminar, después de pasados algunos minutos con un enérgico cepillado.

El lirio silvestre Lilium maryagon, L. es emoliente y diurético. Para el uso medicinal se emplean los bulbos bien sean frescos en decocción o asados, machacados y aplicados en cataplasma. Tiene unas flores de un bello matiz violeta-púrpura y crece espontáneamente entre los bosques y barrancos sombríos de cualquier clima y altura.

Cultivo del lirio

Para cultivar el lirio se necesita tierra ligera y fresca, no requiriendo grandes cuidados. Al lirio azul o Iris, le daña la humedad. El de Turquía o Ixia es el más delicado, ya que ha de sembrarse en macetas, plantando los bulbos a 6 cm. de profundidad bajo cubierta, regándolo con especial cuidado y manteniendo su tallos con guías.

El lirio, una planta de flores de corta duración, florece en la primavera, desde abril a junio o incluso hasta julio según zonas y climas. Estas flores se recolectan durante el verano y por lo general en el mes de agosto, para ello se les quita la parte exterior, para después ponerlas a secar al viento o con tiempo soleado.

Con respecto a la recolección de la raíz del lirio, se hará de octubre a abril. Es de un olor y sabor un tanto desagradable, sin embargo, una vez recogida, se raspa y se deja secar, adquiriendo así un estupendo olor a violeta, perfectamente empleado en perfumería.

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