La historia de Lilith es la historia de un mito, pero de un mito poético y "maldito". Es poético porque la "maldición" se debe a una defensa de la libertad y la igualdad: Lilith no renuncia a ellas ni ante mandato divino, antes prefiere que la maldigan y la demonicen y en ello, curiosamente y contra la aparente voluntad de la deidad...encuentra el amor. El amor entre iguales, no la sumisión.

Lilith en Isaías 34:14

Lilith, en hebreo, también significa "noche" o "cosas relacionadas con la noche".

Lo que sucede con Lilith es una "damnatio memoriae" bíblica y tanajica en toda regla,

En Isaías 34:14 puede aparecer o no aparecer, dependiendo de las versiones y de las traducciones. Por ejemplo, según la Reina-Valera edición revisada de 1960 no hay siquiera referencia poco clara, vaya, que no hay ninguna, así, allí en Isaías 34:14 se dice:

“Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas, y la cabra salvaje gritará a su compañero; la lechuza tendrá allí morada, y hallará para sí reposo”.

A menos que se desee hacer aquí una interpretación simbólica bastante forzada y se encuentre a Lilith en su papel demoniaco simbolizada a través de cualquiera de los animales mencionados no aparece Lilith.

Sin embargo en la Biblia de Jerusalén, en su edición de 1976, sí que aparece en Isaías 34:14, allí se dice:

“Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilit y en él encontrará descanso.”

En la Vulgata aparece una referencia, no del todo clara, aludiendo a un papel monstruoso o demoniaco:

"Et occurrent dæmonia onocentauris, et pilosus clamabit alter ad alterum; ibi cubavit lamia, et invenit sibi requiem."

Que ya ha variado en la Nova Vulgata:

"Et occurrent hyaenae thoibus, et pilosus clamat ad amicum suum; ibi cubat lamia et invenit sibi requiem."

En la versión King James -en puridad, la más “clásica”, en inglés-, se dice:

"The wild beasts of the desert shall also meet with the wild beasts of the island, and the satyr shall cry to his fellow; the screech owl also shall rest there, and find for herself a place of rest."

Nuevamente no aparece aquí mención clara a la oscura mención de un ser que pueda identificarse con Lilith -tirando a largo la mención a la palabra “sátiro” (satyr)-.

Por su parte la traducción griega de Isaías 34:14 -adicionada a la Septuaginta original- aparece el término “demonios”, concuerda esto más con la Vulgata -no tanto con la Nova Vulgata, dónde no aparece “daemonia” pero sí habla de “lamias” (vampiro o monstruo)- donde se menciona a “dæmonia onocentauris”

Se puede mantener razonablemente la hipótesis -apoyado por lo que se sabe del personaje a partir de la tradición rabínica y de las versiones mesopotámicas del mismo-, especialmente atendiendo al entorno en el que se mueve: desértico, desolado, entre fieras y seres “sospechosos”, y de las coincidencias entre la Biblia de Jerusalén y el Tanaj

Así en el Tanaj y en hebreo también hay mención al nombre de Lilith en Yisheyah/Isaías 34:14.

Como puede observarse, aquí y en la Biblia de Jerusalén sí aparece expresamente Lilith, aún cuando la referencia sigue siendo "oscura" y a la "oscuridad" del personaje -de hecho el término utilizado para Lilith, también puede equivaler a "noche", lo que refuerza esa idea de "oscuridad", y se relaciona con la tradición mesopotámica y judaica sobre las características de "Lilitu"-.

No obstante, el Tanaj, como es lógico, entronca más con lo que la tradición rabínica explica, manteniendo, pese a ello, una muy amplia "damnatio memoriae"

Referencias a Lilith en el Libro de Job

En según que versiones bíblicas quedan otros rastros del personaje, así sucede en Job 18:15 y 39:28. En Job 18:13-15 se dice:

  • 13 Devora el mal su piel, el Primogénito de la Muerte roe sus miembros.
  • 14 Se le arranca del seguro de su tienda, se le lleva donde el Rey de los terrores.
  • 15 Se ocupa su tienda, ya no suya, se esparce azufre en su morada.
Y en 39:28-29:

  • 28 Pone en la roca su mansión nocturna, su fortaleza en un picacho.
  • 29 Desde allí acecha a su presa, desde lejos la divisan sus ojos.
Pero la ambigüedad de la posible referencia es muy grande, y, en cualquier caso, la referencia sigue remitiéndose a sus características o papel "demoniaco" y no al "primigenio" de la "primera mujer de Adán".

Lilith en el Bereshit

Respecto a éste último "rol" en Bereshit/Génesis es, tal vez, dónde podría presentarse el resto más claro -al menos en relación ha dicho papel-, justo cuando en Génesis se mezclan dos versiones de la creación hombre/mujer, una en situación de igualdad (Génesis 1:27) y la otra en situación de dependencia o "secundaria" de la mujer en relación al hombre (Génesis 2: 22-23). Aquí se mezclan dos versiones, la primera (Génesis 1:27) podría hacer referencia a la historia de Lilith, la segunda (Génesis 2: 22-23) es claramente Eva.

Por su parte, Lilith o Lilitu, aparece también en la tradición mesopotámica -con la que lógicamente esta emparentada la judía-, ya en un papel que podríamos denominar como demoniaco, como una deidad de la noche que se comporta como un súcubo.

En el fondo la historia de Lilith y Samael es una historia de amor, mientras que la de Lilith y Adán es la de un desencuentro y una consagración del patriarcado.

Sobre este asunto está claro que nos encontramos ante un mito, como lo es el de Adán y Eva, en Lilith se entremezclan mitos mesopotámicos y mitos judíos -cosa que, por lo demás, pasa abundantemente en toda la tradición judía, nos referimos a la mezcla con lo mesopotámico-.