Utilizamos internet para comprar regalos o comida... y también para encontrar pareja. Más del 70% de los españoles prefieren ligar chateando antes que en persona, según una encuesta realizada por Microsoft entre 30.000 usuarios del Messenger. ¿Y cómo son esos españoles? Un perfil elaborado por el portal match.com revela que su usuario medio es un universitario sin hijos en busca de una relación a largo plazo.

Sin embargo, echando un vistazo a las páginas para conocer pareja, como el citado Match, Meetic, Be 2, Dejatequerer, Friend Scout 24, el planazo o Parship, se encuentra un poco de todo: solteros con ganas de divertirse, divorciados con alma de casados, singles anhelando ser pares… Claro que también pululan supuestos espíritus libres que se esconden la alianza en el bolsillo, separados que aparentemente quieren pareja pero en realidad huyen del compromiso, o, simplemente, gente que miente o se hace pasar por algo que no es. Entonces, ¿cómo elegir bien en ese maremágnum?

Elige un nick y crea tu perfil

Lo primero es curiosear por los distintos portales, ya que casi todos permiten echar un vistazo a los perfiles aunque no se puede escribir a nadie sin estar suscrito. Eso significa que, en algunos, basta con introducir los datos personales, y en otros, además, hay que pagar. Siguiente paso, una vez elegido el portal: crearse un buen perfil. ¿Da pereza? Sí, pero es la tarjeta de presentación. O sea, imprescindible.

No hace falta que reveles muchos datos personales, ni siquiera tu nombre real. Puedes ponerte un nick que te resulte divertido y abrirte una cuenta de correo con esa identidad. Pero di la verdad en lo básico: tu edad, lo que buscas (amistad, historias sin compromiso, relación estable…), tu estado civil y si tienes hijos. Piensa que tu perfil no sólo es un reclamo, sino también un filtro que te evitará malentendidos y pérdidas de energía. ¿Para qué ocultar que tienes un hijo si a la tercera cita lo vas a tener que confesar y arriesgarte a que te dejen no por madre soltera, sino por mentirosa?

Cómo describirse a uno mismo

Hablar de uno mismo, describir nuestro carácter y revelar gustos y detalles personales suele resultar incómodo, y por eso son muchos los que caen en los tópicos. No hay más que echar un vistazo a los perfiles de cualquier portal para descubrir muletillas que conviene evitar. Por ejemplo, “soy una persona normal” (¿acaso el que lo lee es un psicópata?), “soy amigo de mis amigos” (¿y quién no?), “no sé cómo definirme, jejeje, descúbrelo tú” (por Dios, ¡no seas vago!) o “¿te atreves a conocerme?” (¿quieres decir que quedar contigo es tan excitante como hacer puenting?).

Por eso, no dudes en elegir a alguien que se haya molestado en describirse con datos y adjetivos, sin caer en tópicos o exageraciones. Cuidado también con los que van de cultísimos, interesantes o espirituales. Presentaciones que parecen haikus, tipo “la luna llena, un poema, tu mirada”, resultan muy poéticas, pero no dicen nada sobre lo que busca esa persona.

Anuncios con foto

Poner una foto en tu perfil o contestar sólo a anuncios con foto es otra buena idea para ahorrar tiempo y energías, porque la imagen dice mucho: si un rostro transmite alegría o desánimo, si la mirada es acogedora y la sonrisa sincera, si por sus gestos parece una persona pesimista, poco cuidadosa, depresiva o confiable.

Busca una fotografía que te favorezca, te describa bien… y sea actual, sin importar la edad que tengas. Colgar nuestra mejor foto de hace 10 años es tentador, sí, pero ¿merece la pena ver la cara que pondrá tu cita cuando vea lo mucho que has cambiado? Cuidado con poner, como quien no quiere la cosa, retratos en despampanante bikini o posando frente a tu flamante descapotable, si luego no deseas lamentarte de que te quieren sólo por el físico o te acusan de superficial. También resulta francamente cutre recortar la imagen donde aparecías abrazando a tu ex (cuya mano asoma por el borde de tu cuello). De quienes ponen la foto (recortada) de su propia boda, que los hay,… ¡sin comentarios!

Elegir el mejor perfil

Así, la combinación de foto y texto de perfil te ayudará a hacerte una idea de cómo es el otro. Fíate de tu intuición. Si alguien te cae bien al primer vistazo, probablemente también te gustará en persona aunque no sea un sex symbol a primera vista.

Cuando no está tan claro (su foto te atrae pero el perfil no, o al revés), fíjate en los detalles. Por ejemplo, si es un chico que posa luciendo abdominales y tabla de surf en la playa, y lo que busca es “amiga divertida para vivir la vida a tope”, asume desde el principio que no será el hombre que te acompañe a hacer retiros de silencio y meditación en la montaña. Pero si él no fuma y tú tampoco, si le chifla el jazz igual que a ti, y si te encanta que sea un flamante empresario… ¿por qué no dar el paso de escribirle aunque, a juzgar por su foto, nunca le verás en la lista de los hombres más sexies?