A falta de lo que haga hoy el Levante, el Real Madrid se colocó ayer líder de la clasificación tras golear al Málaga de Pellegrini con 4 tantos a 0. El Barcelona, en cambio, se topó con un Sevilla impecable en defensa y coronado por la impresionante actuación del guardameta sevillista, Javi Varas, que incluso llegó a pararle un penalti a Leo Messi.

Goleada del Real Madrid en la Rosaleda

En los primeros diez minutos de partido el Real Madrid dejó claro que aquélla iba a ser su noche. Los blancos salieron a ganar y en el minuto 11 Higuaín abrió el marcador tras una asistencia entre líneas de Di María que evidenció que la defensa del Málaga hacía aguas por el centro. Una circunstancia que Cristiano Ronaldo no desaprovecharía marcando un hat-hrick, con espuela incluida.

Entre las primeras jugadas del partido, dos posibles penaltis, uno en cada área, que el árbitro Mateu la Hoz dejó pasar. Pero el Madrid no perdió la concentración e hizo una primera mitad digna de enmarcar. Mucho juego en equipo, movilidad y precisión fue lo que se vio en el conjunto blanco durante los primeros 45 minutos. Di María, muy activo, sorteaba a sus rivales sin problemas y llegaba al área con comodidad regalando asistencias a sus compañeros. Higuaín y Cristiano hicieron el resto, arropados por un equipo en el que no había fisuras y que tenía al Málaga acorralado.

En la segunda mitad, el equipo andaluz reaccionó y lo intentó todo. Presión y llegada tuvo el Málaga en la segunda parte, pero le faltó suerte. Dos balones al palo y una actuación de Íker Casillas absolutamente providencial, en un día que igualaba a Paco Gento en su número de partidos con el Real Madrid.

El Barcelona no pasó del empate

El Barça perdió ayer el liderato en la clasificación frente a un Sevilla muy concentrado y dispuesto a plantarle cara a un rival al que tenían ganas, tras sus últimas visitas al Camp Nou. En los primeros minutos, el Barcelona parecía dominar pero se veía que no con la contundencia de otras ocasiones. El Sevilla se iba creciendo y aguantaba a un Barça impaciente, al que no le salían las cosas.

Tras el descanso, el Barcelona salió a por todas ante un Sevilla ya muy cansado y replegado. Cesc, tras recuperarse de su lesión, hizo buen fútbol pero se encontró con la estrella de la noche. El portero sevillista, Javi Varas, destrozó todas y cada una de las jugadas de sus oponentes, incluidas las de Andrés Iniesta y Leo Messi que disfrutaron de varias ocasiones.

Tan inspirado estaba Varas que hizo lo imposible. En el minuto 90, el árbitro, Iturralde, señaló un penalti sobre Iniesta, lo que desembocó en una tangana que acabó con Kanouté expulsado por agredir a Fábregas en medio de una bronca múltiple.

Terminado el "espectáculo", Messi se dispuso a lanzar el penalti y allí se encontró con una gran estirada de Javi Varas que detuvo el lanzamiento. Ya no había nada que hacer el partido terminó sin goles y en tablas. Un punto para cada uno que al Sevilla le sabe a gloria y al Barça le cuesta el liderato.

Aún quedan seis partidos para que termine la jornada de Liga y el Levante aún tiene la posibilidad de colocarse líder en la clasificación. Está a dos puntos del Real Madrid y se enfrenta a un Villarreal que sólo ha ganado un partido desde que comenzó la Liga. El Levante, por su parte, afronta el partido tras haber ganado sus últimos cinco partidos en un principio de temporada en el que no conoce la derrota.