La Librería de Mujeres, de Canarias, nació el 6 de julio de 2010. Este recinto es una apuesta por la cultura en general, en donde el libro, en sus diferentes formatos y soportes, aunque su fuerte, por ahora, es el impreso, actúa como imán para que ahí ocurran deliciosos encuentros.

Izaskun Legarza es una empresaria independiente, una mujer con clara conciencia de su vocación librera, quien, desde los meses que precedieron a la apertura, desde que la librería era un ambicioso proyecto, supo que no nada más nacía de ella, sino que la Librería de Mujeres era y es ella. Platicamos con Izaskun acerca de lo que ofrece esta librería, que lejos de ser un espacio exclusivo para mujeres es un centro de convivencia para quienes tienen en común el libro, la lectura y la fascinación por una librera que se entrega en cuerpo y alma a su pasión.

Existen, por lo menos, tres librerías en la red que llevan como razón social Librería de Mujeres, ¿se trata de una franquicia?

La librería no es una franquicia, es una librería independiente y de mi propiedad. Me encantaría asociarme pero es muy difícil y no conozco gente con algo de capital dispuesta a arriesgar en esto, ni personas chaladas, como yo, que deseen dejarse las pestañas sin ganar un euro.

Como empresa es simplemente una microempresa, yo me hice autónoma, cotizo por mí misma y sostengo a duras penas la librería. Ahora bien, como habrás leído en el blog, la idea de la librería sí me viene inspirada por la librería de mujeres de Madrid, un espacio que me resulta particularmente tranquilizador.

¿Qué hay atrás del concepto de Librería de Mujeres?

En relación con el concepto, ahora que está bebé, apenas tiene diez meses, y le falta poco para el destete, te puedo decir que sin tenerlo totalmente claro creo que es algo así como un lugar de encuentro para hombres y mujeres deseosos de espacios de cultura y solidaridad. Un sitio donde se muestran libros de autoras, de todas las que puedo, de todas las nacionalidades y que cultivan todos los estilos de ficción y no ficción, novela, relato, poesía, ensayo.

Es un sitio donde los cuentos se miman y eligen, cuidando que no transmitan roles sexistas, ni valores eurocéntricos, ni etnocéntricos, ni "nadacéntricos". Como sabes me encantan los cuentos. Además, la librería tiene una sección de pensamiento cada vez más sólida, donde se puede encontrar la obra de grandes pensadoras, entre otras, María Zambrano, Susan Sontag, Hannah Arendt, Simon de Beauvoir, la bibliografía clásica del feminismo y las nuevas corrientes de todo tipo de feminismos, libros dedicados a sexualidades y a la problemática gay, lésbica, transexual, etcétera, ensayos de coeducación y todo lo que podemos relacionado con el género, con la violencia, con las nuevas masculinidades.

La librería tiene, además, un pequeño espacio dedicado a mostrar la obra plástica de jóvenes artistas y una cocinita para preparar tés, cafés y otras chucherías.

Izaskun Legarza es una emprendedora, creativa y soñadora y todo eso está reflejado en la librería, pero Librería de Mujeres es un negocio. ¿Qué satisfacciones, retos, planes tiene como librera en estos momentos?

Retos todos. Es difícil. Se perciben todavía grandes cotas de machismo en esta sociedad provinciana. Nos hemos creído mucho lo de la igualdad legal y sigue molestando todo lo distinto, hay resistencia, algunos insultos y la idea general de que es una librería pobre, que no se puede encontrar un buen libro, que está limitada, que...

Es muy difícil. Cualquier librería lo es en esta pequeña sociedad isleña y como negocio las dificultades son excesivas, no hay apoyos, al ser empresa privada parece que eres una gran empresa, un desastre.

Sin embargo, me quedo con las satisfacciones. Han sido, son, muchas. Me da la sensación de que este proyecto me ha permitido, a mis 48 añitos (recién cumplidos), acercarme al universo femenino que tan lejos me quedaba en el mundo laboral anterior. Muchas mujeres y algunos hombres dan grandes muestras de solidaridad, se ofrecen a colaborar, contribuyen comprando libros, se ocupan de los escaparates, aparecen con comida o con flores, proponen cuotas de apoyo. Muchas mujeres, muchas jóvenes, muchas viejitas, muchas personas, curiosamente no vinculadas al mundo de la cultura, o no a la oficial u oficiosa, se empeñan en empujar y lo hacen con ganas, me animan, me recomiendan, me solicitan.

Las satisfacciones han sido tantas, que el otro día yo bromeaba diciendo que si nos cae el meteorito, por mi parte quedo satisfecha con estos diez meses. Han sido meses muy intensos, estoy realmente agotada, y sin embargo, tengo la sensación de haber iniciado algo que hacía falta, que tiene interés, que es posible, que es bueno.

Planes, no muchos más que sobrevivir, aguantar, seguir. Claro que me encantaría un desahoguito y mejorar el catálogo, hacerme una buena web, tener posibilidad de incluir más libros de otros lugares, mejorar la parte coeducativa. Planes, de verdad, el platito de potaje y aguantar día a día.

Existe un programa de actividades que sería la envidia de una librería grande. Lectura de poesía, música, exposiciones de artes plásticas, talleres diversos para niños y adultos.

De las actividades no me puedo quejar, ha habido tantas, tantísimas, que no podría decirte, porque las cierro de un día para otro, siempre con prisas. Hemos instaurado los Jueves Poéticos de la Librería de Mujeres de Canarias. Hace unas semanas se presentaron cuatro poetas residentes de Tenerife, ellas son Rosa Galdona, María Teresa de Vega, Lule y María Gutiérrez. La música de la jornada corrió a cargo de las jóvenes Inés Borges (flauta trasversa) y María Pérez (oboe) que nos obsequiaron deliciosas piezas individuales y a dúo.

Cada quince días tenemos nuestro círculo de lectura, en donde estamos leyendo El Segundo Sexo de la Beauvoir, aunque la estamos alternando con literatura y estamos volviendo a Edith Wharton. El día diez de mayo tuvimos un encuentro de otro grupo de lectura, el Paulo Freire de profesores de lengua, que debatió El abanico de seda, de Lisa See, en el cual contamos con la presencia de una especialista de la Universidad de Pekín, que apareció un día por la librería y se ofreció. Esas cosas bonitas que pasan y que son muchas, pese a mi cansancio.

En mayo tenemos una exposición, después de una muy interesante de Belén Déniz y la siguiente pienso que será de lo mejorcito que haya tenido. Además, a finales de mayo la feria del libro.

Los amantes de los libros aprecian la labor del librero. Quien busca atención personal, amistosa, orientadora, la encuentra con Izaskun Legarza, en Librería de Mujeres. Gracias por esta plática. Para despedirnos, cuéntanos, desde la perspectiva de una librería especializada ¿cómo se vislumbra el futuro de la librería, y yendo más allá, el futuro del libro impreso?

En cuanto al futuro del libro yo, como buena romántica, me niego a aceptar que desaparezca y pese a lo cómodo del e-book creo que el papel, el tacto, el olor permanecerán. Eso espero, por la cuenta que me trae.

Como negocio, ya te dije, malo, difícil, o con márgenes de beneficio casi imposibles, sin ayudas. Y sin embargo, bonito, desde luego, para mí mucho. Y en cuanto al trato, claro que sí, lo poquito que ha prosperado la librería en estos meses es, sobre todo, o esa es mi sensación, por tratarse de algo muy personal. Como sabes yo les escribo continuamente correos a los amigos y clientes y la gente los agradece, responde, comenta, ríe, se preocupa. Es cansado. Pero es maravilloso, debo admitirlo.

Domicilio de la Librería de Mujeres de Canarias

C/ Sabino Berthelot 42, en Santa Cruz de Tenerife

Teléfono 922270362