Los pueblos de América Latina han transmitido su cultura de generación en generación a través de la tradición oral. Recetas de cocinas, tradiciones y hasta cuentos y leyendas, han sobrevivido por siglos al pasar de boca en boca. En muchas ocasiones, sobre todo en las poblaciones indígenas, la tradición oral tiene gran importancia, porque no cuentan con registros escritos.

En los últimos años del gobierno revolucionario de Venezuela, liderado por el Presidente Hugo Chávez, las tradiciones orales se han resguardado en diferentes formatos para tener la garantía de que nunca morirán.

El Municipio Acevedo es el más grande del estado Miranda en la República Bolivariana de Venezuela y no escapa de tener sus propias leyendas.

Leyenda del Niño Jesús de Capaya

Frente a la Plaza Bolívar del pueblo de Capaya, está ubicada la Iglesia de Capaya la cual cuenta con un Niño Jesús que permanentemente es visitado y ofrendado por los lugareños. No es de extrañar que en ocasiones el Niño no se encuentre en la iglesia, ya que se cuenta que éste tiene vida propia, y que cuando no quiere estar en la iglesia se desaparece. Entonces, toda la población comienza su búsqueda por el pueblo. En ciertas ocasiones, lo han encontrado cerca del río de Capaya, disfrutando de su frescura. Entonces los pobladores lo toman y lo devuelven a la cuna de donde desapareció.

Leyenda de la Curva de El Cinco

En la población denominada Rafael del Cinco, a unos 5 kilómetros de la población de Caucagua, se cuenta que a las personas que se atreven a cruzar el camino, se les aparece un espanto. Las personas que lo han visto aseguran que el espanto es un muerto que aparece sólo en las noches y que se observa colgado de una mata de guayaba. Cuando alguien atraviesa el camino, el espanto baja del árbol para hacer que los transeúntes corran despavoridos y hasta puedan observar que al espanto se le pueden ver las tripas por dentro.

Una de las víctimas del espanto fue el señor Juan Marrero, a quien un día el muerto se le escondió en la maletera del carro, impidiendo con su gran peso que pudiera aumentar la velocidad. Luego, cuando el señor Marraro vio que el muerto se bajó del carro, pudo acelerar la velocidad para llegar a su destino.

Leyenda de la Aparición de la Virgen Inmaculada Concepción

Los pobladores de Panaquire cuentan que un día a mediados de octubre en horas de la tarde, uno de sus habitantes que estaba limpiando la ventana de una casa, notó que en la misma aparecía una silueta en forma de la Virgen de la Inmaculada Concepción. Esta persona llamó a sus amigos y familiares, quienes se acercaron para observar aquella imagen. El sitio donde se encuentra esta ventana, es el dormitorio principal de una vivienda. La ventana es de madera con cuatro ventanas en forma hexagonal y miden aproximadamente un metro de ancho, por metro y medio de alto.

La imagen original que apareció en la ventana medía unos 10 cm, y con el tiempo, esta imagen ha ido creciendo hasta llegar a su actual tamaño de 20 centímetros aproximadamente.

A partir de entonces, la casa es visitada por curiosos, devotos y hasta por los no creyentes. Asimismo, se han comenzado a dar manifestaciones especiales cerca de la vivienda y algunas personas hasta le realizan peticiones a la imagen de la ventana.

Los más creyentes dicen que han visto cómo desde el vidrio cae escarcha y cómo alrededor de la imagen se ve una iluminación especial. Para l población de Panaquire la aparición de esta imagen es una bendición para el pueblo entero.

También puedes consultar otras leyendas del estado Miranda o del resto de Venezuela haciendo click aquí.