Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (RESORTE) de Venezuela, busca la creación de un nuevo modelo comunicacional que incluya producciones nacionales, producciones independientes y contenidos de calidad realizados especialmente para niños y niñas.

El cuarto poder

No se puede dudar que, por su poder de penetración, por la rápida circulación de los mensajes y por la facilidad con que estos son consumidos, la televisión y la radio tengan gran importancia en la formación de patrones y valores culturales en una sociedad. Lamentablemente, no siempre la labor formativa e informativa de estos medios de comunicación, responden a las necesidades de la sociedad donde se transmiten, sino a los intereses económicos de sus propietarios.

Durante el año 2004 y 2005 en Venezuela se celebraron debates y acusaciones por parte de algunos sectores asociados a dueños de medios de comunicación privados que acusaban al gobierno revolucionario del Presidente Hugo Chávez de querer imponer una Ley con la cual se hiciera censura previa y se “amordazara” a los comunicadores sociales que trabajan para esas empresas, argumentando entre otras cosas, que con la Ley se prohibiría la transmisión en vivo de algunos sucesos de importancia nacional o mundial.

En su artículo 2 la Ley Resorte hace mención expresa a la prohibición de la censura previa, sin embargo, esto no puede ser entendido como eximir de responsabilidad a quienes hagan apología del delito, inciten al desorden público o transgredan y violen otros derechos.

Ley Resorte, aprobada en 2004

En Venezuela es el Estado quien administra y autoriza el uso del espectro radioeléctrico (el cual es limitado) para que las operadoras lo puedan explotar comercialmente. Sin embargo, esta concesión no es incondicional, sino que las operadoras deben asumir las responsabilidades que conlleva su explotación. Todo esto se refleja en la Ley que ya tiene 5 años de vigencia y en la Ley Orgánica de Telecomunicaciones aprobada en el año 2000.

Es la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y sus reglamentos, los que establecen que las concesiones otorgadas por parte del Estado venezolano a operadoras de radio y televisión, son contratos limitados en el tiempo (20 años). La renovación o no de dichas concesiones son potestad del Estado en función del cumplimiento de la normativa legal vigente, por lo cual el actual gobierno ha renovado la concesión a televisoras privadas como Televen, Venevisión, Televisora Andina de Mérida, entre otras y no renovcó la concesión de RCTV por sus violaciones a la Ley Resorte y el silencio informativo durante los sucesos de abril de 2002, durante el cual se censuró información relacionada con los seguidores del Presidente Chávez. La señal abierta explotada por RCTV (canal 2)se concedió a la Televisora Venezolana Social (TVES) y RCTV puede ser vista por cable.

Asimismo, a emisoras de radio que han operado de manera irregular, se les ha eliminado la concesión con el fin hacerse nuevos otorgamientos y continuar el proceso de democratización. En algunos casos las irregularidades suceden porque la persona que recibe la concesión ha fallecido y la concesión no es heredable. En otros casos ha sido por vencimiento de la concesión y en otras por incumplimientos ante el ente regulador (CONATEL).

La población infantil, la prioridad

Estudios realizados por las instituciones que adelantaron la promulgación de la Ley Resorte, señalan que un joven que recién ingresa a la Universidad habría asistido a unas 16 mil horas de clases, mientras habría “consumido” 22 mil horas de programas y publicidad a través de la televisión, tomando como promedio 4 horas de consumo diarios.

Por ello, y siendo congruente con otras normativas que regulan el cuidado y protección de los niños, niñas y adolescentes, la Ley Resorte establece que las operadoras tienen la obligación de transmitir al menos 3 horas diarias de programas culturales, educativos, informativos, de opinión y recreativos que sean dirigidos especialmente a niños, niñas y adolescentes.

Espacio para la producción nacional independiente

Anterior a la aprobación de la Ley Resorte, las operadoras de radio y televisión en Venezuela no tenían la obligación de abrir sus espacios ni brindar la oportunidad a producciones independientes para que fuesen transmitidas su producciones -radiales o televisivas- a través del espacio radioeléctrico. Por ello, los productores independientes que no estuviesen de acuerdo con los parámetros impuestos por los dueños de los medios de comunicación, no tenían ningún tipo de posibilidad de difundir su producción.

Con la Ley Resorte se abre la oportunidad para el crecimiento del sector audiovisual, ya que ésta señala cuotas obligatorias de transmisión por parte de las operadoras de radio y televisión. Con este instrumento legal se garantiza la difusión y financiamiento de producciones nacionales y producciones nacionales independientes, allanando el camino para que finalmente los productores nacionales tengan la oportunidad de llevar su mensaje a través de los medios de comunicación públicos y privados.

Impulso y creación de Emisoras Comunitarias

Contrario a lo acontecido en el pasado, donde las emisoras de corto alcance no eran reconocidas por la ley ni apoyadas desde políticas públicas estales, la Ley Resorte reconoce la importancia de las emisoras comunitarias para la organización social y comunitaria. Entre otras medidas, la Ley Resorte establece un Fondo de apoyo para la adquisición de equipos por parte de emisoras comunitarias, así como algunos lineamientos del tipo de mensaje que deberán difundir estas emisoras, tales como mensajes de solidaridad, asistencia humanitaria, educación para la percepción críticas de los mensajes y solución de problemas comunitarios, entre otros.

Más recientemente, la Ley Orgánica de Educación, también reconoce el rol preponderamente de los medios de comunicación en la educación de los niños, niñas y adolescentes, y su obligación a prestar su cooperación a la tarea educativa.