El aborto en Nicaragua es un tema tabú y siempre finalizado con discusiones. Hace cuatro años que se aprobó la ley que prohíbe quitarle la vida a un ser humano e indefenso. La ley contra el aborto terapéutico es un tema bastante confuso y conflictivo en este país.

Todo empezó con una ley que se había mantenido vigente: la Ley 165 a favor del aborto. Sólo permitía este hecho en caso de la vida de la mujer estuviera en peligro y de que el feto también pudiera estarlo ya sea por malformación o porque simplemente no pueda desarrollarse bien dentro de la madre. Así mismo con esta ley el estado controlaba la natalidad.

Con la firma del presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños se eliminó esta ley, que estuvo vigente por más de 100 años en el país y que permitía llevarse a cabo si 3 médicos certificaban que, la mujer en estado de embarazo corría peligro y el consentimiento de los padres de la víctima en el caso de que el nasciturus se hubiese engendrado por violación o incesto.

Nicaragua divida a favor y en contra del aborto

Aún en el año 2010 se siguen haciendo protestas en las calles de la capital de Nicaragua para despenalizar el aborto terapéutico; sin embargo, los que están a favor de esta ley tampoco se quedan atrás. Ambos luchan por ideales diferentes sobre la vida de un ser dentro del vientre materno.

La Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica expresó el apoyo a la ley que cambiaría el rumbo para Nicaragua históricamente para bien o para mal.

Mientras, el otro lado de la moneda serían los movimientos feministas que expresaron su negativa a esta ley, reclamando en sus marchas el derecho de la mujer a vivir y no a ser reprimida en caso de un peligro latente grave y existente durante el embarazo. Ellas como organizaciones feministas defienden la posición de la mujer, pero no la posición del bebé en los posibles casos graves.

De igual manera, agregan a sus conclusiones de lucha, que se violan muchos derechos, principios, normativas internacionales de Derechos Humanos y Derechos Constitucionales de las mujeres como son:

  • Derecho a la vida (artículo 23).
  • A la salud de las mujeres (artículos 59 y 105).
  • Derecho a la integridad y a no ser sometidas a tratos inhumanos y crueles (artículo 36).
  • A la libertad individual (artículo 5, inciso 25).
  • A la libertad religiosa, pensamiento y conciencia (artículos 29 y 30).

Ley 603 contra el aborto terapéutico

La Asamblea Nacional de Nicaragua acordó por 52 votos a favor, 9 privaciones y 29 ausencias, reformar el Código Penal y desde octubre de 2006 el país cuenta con una de las leyes más favorables al no nacido.

Este código no ha sido bien visto por parte de Organismos Internacionales tales como la ONU (Organización de Naciones Unidas) y la Unión Europea. Estos pedían al gobierno de Nicaragua postergar la abolición de esta ley tan polémica hasta después de las elecciones y dejarle la decisión difícil al nuevo gobierno, hoy encabezado por Daniel Ortega.

La ley 641 contra el aborto, trata de conservar la vida de un ser humano concebido en el vientre materno y explica en el artículo 143 que toda mujer que consienta practicarse un aborto reciba una penalización de 1 a 3 años de prisión y el médico que lo practique recibirá entre 2 y 5 años de inhabilitación médica.

Nicaragua es uno de los 3 países en el mundo con penalización del aborto con fines terapéuticos. Para mal o para bien, la vida de los niños concebidos y que no pidieron llegar a este mundo está a salvo; pero, ¿qué hay de las mujeres que por alguna u otra razón no tienen la culpa de las posibles complicaciones que puedan surgir y quieren al mismo tiempo su propia vida y la que lleva dentro de ella?

Hasta este año 2010 los movimientos feministas siguen recorriendo las calles de Managua pidiendo a gritos ayuda para la despenalización del aborto terapéutico. La historia apenas empieza.