La Ley de Economía Sostenible, aprobada por el Gobierno de España en abril pasado, afianza el camino para acercar la estructura industrial del país a la tecnología, la innovación, la formación y las fuentes de energías renovables. De modo algo parecido a la reconversión industrial producida a comienzos de la década del ochenta, luego de los duros y prolongados efectos de la crisis del petróleo de 1973.

Reconversión industrial española

La reconversión industrial comprende en España al conjunto de políticas económicas dictadas en 1981, para facilitar el reflote o reconversión de empresas o industrias excesivamente inclinadas en sectores como la siderurgia y la construcción naval, afectadas desde la crisis del petróleo de inicios de los setenta; las cuales supusieron drásticos recortes a la capacidad productiva y el empleo, y fueron complementadas con otras medidas en el año 1983.

La algo atrasada reacción hispana a la crisis del petróleo, y la subsiguiente tardía ejecución de la reconversión industrial que desde entonces se imponía, se debió al deseo de impedir políticas que hacían desde ya prever conflictividad social en momentos de la muerte de Francisco Franco y la Transición Española.

Algunas fuentes consideran que la incorporación de España a la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1986, obliga a un segundo proceso de reconversión a partir del año 1991.

Causas de los cambios del modelo productivo hispano

Si la primera reconversión española fue motivada por los efectos de la crisis del petróleo de 1973, la segunda por la entrada del país al seno de la actualmente conocida como Unión Europea (UE), el mayor conocimiento de las causas y efectos del cambio climático y las consecuencias a nivel nacional de la crisis mundial, define actualmente el proceso de cambio del modelo productivo hispano.

No debe olvidarse que España padece detrimentos importantes en la economía en general y en el empleo o paro en particular, por haber sustentado parte importante de su crecimiento económico de los últimos años en el sector de la construcción; consecuentemente, el estallido de la crisis global actual ha venido sólo a adelantar el cambio que desde hacía unos años, se vislumbraba necesario en la organización empresarial e industrial del país.

Ley de Economía Sostenible

Y la Ley de Economía Sostenible, aprobada el viernes 19 de marzo de 2010, viene a allanar el camino para acercar dicha organización a la tecnología, la innovación, la formación y las fuentes de energías renovables; mediante la modificación del marco regulador de la actividad económica en general, a fin de impulsar la sostenibilidad ambiental.

Mediante la normalización y racionalización del sector de la vivienda, el fomento de la innovación y la investigación; y la creación del fondo estatal para la sostenibilidad local con 5.000 millones de euros, y el de economía sostenible con 20.000 millones.