Levonorgestrel, conocida más comúnmente como la píldora del día después, del día siguiente o pastilla oportuna, pertenece al grupo de medicamentos denominados progestinas. Su utilización queda restringida a los casos de emergencia; bajo ninguna circunstancia deben considerarse como sustitutos de los anticonceptivos habituales, puesto que no poseen la seguridad de estos.

El levonorgestrel debe tomarse dentro de las primeras 72 horas posteriores a la relación sexual. Tras esa primera tableta debe ingerirse una segunda al cabo de 12 horas. Siguiendo estas indicaciones se ha podido constatar que las probabilidades de que el embarazo se produzca se reducen entre el 60% y el 90%. La efectividad será mayor cuanto antes se proceda a tomar el levonorgestrel tras el acto sexual.

Utilización de las píldoras de emergencia: levonorgestrel

Existió, sobre todo al principio, algunas dudas sobre el uso que se le darían a estas píldoras. Aunque con el paso del tiempo, parece ser que muchos de esos temores fueron infundados. Tal y como señala la OMS: “Las píldoras anticonceptivas de emergencia no deben ser administradas a una mujer que presenta un embarazo confirmado porque ya es demasiado tarde para prevenir el embarazo. Los expertos creen que no hay daño para la mujer embarazada o para el feto si se usan píldoras anticonceptivas de emergencia inadvertidamente durante las primeras semanas de embarazo. Las píldoras anticonceptivas de emergencia deben ser usadas sólo en casos de emergencia y no son apropiadas como método anticonceptivo de uso regular, debido a que existe una mayor probabilidad de falla en comparación con los anticonceptivos modernos. Además, el uso frecuente de anticoncepción de emergencia tiene como resultado efectos secundarios, como irregularidades menstruales. No obstante, el uso repetido no conlleva riesgos conocidos para la salud”.

Funcionamiento del levonorgestrel

Teniendo en cuenta que el levonorgestrel está dotado de un mecanismo de acción múltiple, su efecto está directamente relacionado con las dosis y el consumo de la píldora respecto al ciclo menstrual. En su función anticonceptiva el levonorgestrel inhibe la liberación de hormonas gonadotróficas de la pituitaria.

Levonorgestrel previene la ovulación, la maduración y la salida del óvulo del ovario, evitando que se una al espermatozoide. Dificulta el tránsito de los espermatozoides e impide que se unan al óvulo. Provoca ciertas alteraciones en las paredes internas del útero, estrechando el endometrio e impidiendo que el blastocito se implante en el útero.

Efectos secundarios del levonorgestrel

Los efectos secundarios que pudieran aparecer durante el tratamiento deberían cesar a la finalización del mismo. En caso de que persistan debe ser comunicado de inmediato al médico. Entre los más habituales destacan:

  • Dolor en el abdomen o espasmos.
  • Diarrea.
  • Cefaleas.
  • Náuseas o vómitos.
  • Modificaciones en el estado de ánimo.
  • Cansancio.
  • Aumento de peso.
  • Hinchazón en la cara, los pies o los tobillos.
Pueden darse otros efectos secundarios, aunque más raramente. Entre ellos podemos citar:

  • Acné.
  • Dolor o sensibilidad en los senos.
  • Manchas marrones.
  • Sofocos.
  • Aumento o pérdida del vello corporal.
  • Dificultades en el sueño.
  • Pérdida del deseo sexual.
Existen otros efectos secundarios, unos más comunes que otros, pero que coinciden en un aspecto; deben ser puestos de inmediato en conocimiento del médico:

  • Cambios en el sangrado vaginal.
  • Sangrado notablemente mayor o menor durante las menstruaciones.
  • Ausencia de menstruaciones.
  • Depresión.
  • Sarpullidos en la piel.
  • Aumento en el flujo de la leche materna.

La pastilla del día después en la actualidad

Hasta el año 2009 la pastilla del día después se obtenía solo mediante una receta médica. Con la modificación de la ley del aborto (que el ministro Gallardón tiene previsto volver a modificar) y el subsiguiente cambio de legislación, la píldora ya pudo adquirirse sin necesidad de la receta. Actualmente, con el nuevo gobierno del Partido Popular, y de la mano de la ministra de sanidad Ana Mato, se está cuestionando que esta sea la mejor forma de dispensar la píldora, razón por la que se están pidiendo informes para hacer un seguimiento de la administración y funcionamiento de la píldora del día después. Habrá que estar atento a posibles modificaciones en un próximo futuro.

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