
- Gago. - Real Madrid C.F.
Parece que al Real Madrid de Mourinho se le atraganta el granate. Las dos únicas derrotas de la presente temporada han llegado ante equipos de similar vestimenta como el Levante y el Barcelona.
Sin embargo, la derrota de ayer no supone ningún quebradero de cabeza para el Real Madrid, pues el 8-0 de la ida había dejado la eliminatoria más que resuelta.
La maldición de los octavos
Cinco años consecutivos llevaba el Real Madrid sin superar los octavos de final. En aquella ocasión, el verdugo de los blancos fue el Zaragoza, en una eliminatoria singular: 6-1 para los maños en la ida y 4-0 para los merengues en la vuelta, que a punto estuvieron de reeditar aquellas grandes goleadas de Juanito, Santillana y compañía en Europa.
El año pasado, con Pellegrini, los octavos de final fueron especialmente sangrantes para el conjunto madrileño, tras la dolorosa goleada que le infligió el Alcorcón. Este año, con Mou, la realidad pinta muy diferente.
Árbitro sin personalidad
Al igual que sucediera en la ida, el Levante comenzó el partido con un fútbol muy duro. Las entradas se sucedían y los ánimos comenzaban a encresparse. Además del juego violento, futbolistas como Ballesteros (no paró de insultar desde el banco propio al banquillo visitante), Nano (trató de expulsar a Benzema insultando y pisando primero, para después fingir una agresión) y Asier del Horno (la tomó con Canales una y otra vez) tuvieron actitudes más que reprochables.
Todo esto se podría haber zanjado si desde los primeros minutos el colegiado Estrada Fernández hubiera aplicado el reglamento. Sin embargo, una vez más, los protegidos fueron los agresores, ya que el Real Madrid terminó apaleado (Pepe se lesionó para un mes) y con un mayor número de tarjetas amarillas recibidas que su rival.
Los mensajes de Mourinho
José Mourinho está empeñado en que Florentino Pérez fiche a alguien más antes del 31 de enero. Para ello, continúa con sus típicos mensajes. Anoche era el turno para que los menos habituales jugasen; sin embargo, el canterano Morata no tuvo esa suerte. El motivo es que Mourinho insiste en que únicamente cuenta con Benzema para la delantera y, por lo tanto, debe jugar todos los partidos.
Pero el francés jugó con tal desmotivación que fue sustituido a los diez minutos de la segunda mitad, dando entrada en el campo a Kaká, que aprovechó su más de media hora de juego con un formidable cabezazo, que se estrelló en el larguero.
Mou repitió el esquema sin delanteros del Real Madrid - Valencia. En aquella ocasión, Cristiano Ronaldo y Di María actuaron como falsos delanteros. En esta ocasión, el turno fue para Kaká y Canales con resultados muy distintos.
Así, en la rueda de prensa posterior al partido, Mourinho volvió a tener argumentos para decir que su equipo no es igual con Cristiano y Di María en el campo que sin ellos.
Partido aburrido
Aunque la eliminatoria estuviera resuelta, el partido no debería haber sido tan aburrido. Por un lado el Levante quería salvar su honor tras la goleada en Madrid y, por otro, los menos habituales del Real Madrid deberían aprovechar este tipo de oportunidades.
En este sentido, Gago fue el mejor del partido. Tácticamente siempre bien situado, trató de organizar a un Real Madrid totalmente desmotivado y nunca perdió la cara al encuentro. Llevaba lesionado desde pretemporada y apenas si se notó su inactividad. El argentino se mostró como un auténtico profesional y a buen seguro, su entrenador tomaría buena cuenta de ello.
Sin embargo, entre la falta de motivación blanca y la escasez de recursos local, el partido se decidió a balón parado. Primero marcaría Xisco Muñoz de penalti (minuto 62) y después Sergio de falta directa (minuto 85).
Nadie terminó contento
A pesar de la victoria, Luis García Plaza, entrenador del Levante, se quejó por el penalti señalado. Parece un sinsentido que un técnico se queje por un penalti a favor, pero no fue así, pues rápidamente aludió a lo sucedido en el Nou Camp, en el último partido de liga, cuando Pérez Lasa escamoteó un penalti al conjunto granota con empate a cero en el marcador. Según él, sólo les pitan penaltis a favor cuando no les sirven para nada.
Mourinho tampoco estaba muy satisfecho. Sigue firme con su pulso contra su directiva, además de mantener el tipo ante toda la cantidad de insultos recibidos durante el choque. Es una pena, pero la mala educación está instaurada en el fútbol español.
Atractivo derbi para los cuartos
La próxima eliminatoria de cuartos de final enfrentará a Real Madrid y Atlético de Madrid. En liga, los blancos ganaron con autoridad a sus vecinos de la orilla del Manzanares. Pero la Copa es otro mundo y todo puede pasar. Seguro que termina por resultar un choque apasionante.
