Leo Messi estaba siendo criticado porque en los tres partidos anteriores al disputado anoche en el Nou Camp, entre el F.C. Barcelona y el Mallorca, no había conseguido marcar un gol. Los tres goles de ayer servirán para desmentir esos rumores de crisis en el astro argentino. Leo Messi habla poco y juega muy bien al fútbol. Solo necesita hablar en el campo para tapar bocas. Además es el mejor goleador de la temporada actual.

Leo Messi y sus goles

Messi suma de tres en tres sus goles. Si David Villa no tiene su día, si Cesc Fábregas anda lesionado y no está a tope, si Iniesta no entra en juego o Xavi sufre un marcaje individual férreo, Messi saca su clase y ayuda partido tras partido a sumar puntos para el conjunto azulgrana.

Sus tres goles contra el Mallorca no fueron especialmente bellos ni trascendentes. Para eso habrá que remontarnos a las dos finales de la Champions League, a sus goles contra el Real Madrid, a su espectacular gol contra el Getafe hace ya unas temporadas.

Messi, el ídolo humilde

Como casi todas las grandes figuras deportivas, los orígenes de Leo Messi son muy humildes. Su familia no podía pagar el tratamiento médico que le iba a ayudar en su crecimiento. El Barcelona lo fichó, lo mimó, le hizo jugador en su fábrica de la Masía y se hizo cargo de todos sus gastos médicos. Ha sido la mejor inversión, sin lugar a dudas, en la historia del club azulgrana.

Si hablamos de orígenes humildes, Maradona, Zidane, Pelé y tantos otros comparten esta característica. Parece ser que las dificultades ayudan a crear figuras. Messi lo es, pero no se lo cree. Es humilde en su vida privada, en sus aficiones, en el trato con sus amigos y compañeros.

Messi en el Barcelona

El ídolo argentino está batiendo todos los récords habidos y por haber dentro de su club. Récords de goles, de asistencias, de premios, de reconocimientos internacionales. Los jugadores del F.C. Barcelona tienen mucho que ver en estos récords. ¿Qué sería de Messi sin los pases de Iniesta o Xavi? ¿Sin el trabajo defensivo de Alves, Piqué o Pujol? La clase de Messi no sería suficiente para lograr triunfos y más triunfos, aunque a veces resulte decisiva.

Messi con Argentina

Si Pep Guardiola entrenara a la selección de fútbol de Argentina; si Iniesta fuera argentino; si Piqué hubiera nacido en la ciudad de Rosario, como Messi; si Xavi fuera originario de Buenos Aires o Pedro fuera de la pampa argentina y no de Tenerife, Leo Messi triunfaría en la selección de Argentina como está triunfando en el F.C. Barcelona.

Cuando Argentina gane un título mundial, con Leo Messi en sus filas, se podrá decir que el jugador de Rosario ha alcanzado la cima que ningún otro jugador ha logrado. Pero es un jugador joven, con una proyección imparable y unas ganas de triunfar inigualables.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo

Son las dos estrellas del panorama actual en el mundo del fútbol. Pero Ronaldo no decide los partidos en la manera que lo hace Messi. El Real Madrid cuenta con una gran plantilla, quizás al nivel del F.C. Barcelona. Lo que diferencia a un equipo y otro es la clase del astro argentino. Se podrían aludir a otras diferencias, como el uso de la cantera, que en el club azulgrana es óptimo; a la manera de entrenar y plantear los partidos, tan distinta en los dos entrenadores de estos dos equipos, Mourinho y Pep Guardiola. Pero si Leo Messi jugara en el club blanco, otros serían los resultados y los trofeos.

Mientras Leo Messi siga en la Liga española, seguiremos disfrutando de su clase, de sus goles y de su humildad.