
- Internet - Rebeca Martín García
Cuando navegas por Internet, estás leyendo, y mucho. Claro que no es el soporte tradicional de lo que se ha dado en llamar lectura, pero si entendemos que “leer es elegir perspectivas desde las que situar nuestra mirada invitando a reflexionar, a pensar y a crear”, coincidiremos en que nunca se ha leído tanto como ahora, y todo gracias a la red. La tecnología no ha supuesto la caída de los índices de lectura o el repartir más tiempo entre más actividades de ocio frente a las que la lectura queda relegada. Al contrario: ahora se puede leer jugando, es posible jugar a leer, cantar la letra de una canción al escucharla, realizar cambios en lo que se lee y compartirlos, recitar textos que se convierten en videos o escribir relatos de películas que hemos visto y publicarlos como propios en nuestros perfiles sociales. Ha cambiado la mecánica, pero no el fin. Se lee.
Características del medio digital
No es lo mismo leer en papel que hacerlo a través de la red. La lectura en Internet es mucho más fragmentaria: se basa en extractos de información interesante que se consulta de forma más rápida y conduce a otros extractos de información y así sucesivamente, mientras compartes las opiniones sobre lo que vas encontrando con otros usuarios conectados. Es un medio hipertextual, interactivo, intercomunicativo e intertextual. ¿Por qué? Porque el lector puede combinar textos presentados en diferentes formatos; permite la relación intercomunicativa entre personas y grupos; porque estés donde estés, el medio te permite una comunicación infinita; porque los textos de la red se relacionan con otros por enlaces.
Internet permite explorar, examinar, leer, navegar, lo que exige el dominio de dos habilidades básicas: la interpretación de iconos y la lectura de palabras. Todos los que se inician en el uso de los ordenadores se fascinan por los iconos, pero poco a poco la lectura de mensajes verbales se impone.
¿Cómo leer en Internet?
Repasa la siguiente lista con maneras de ejercitar la lectura de maneras dispares: un libro de una biblioteca virtual, una tarjeta de felicitación, un mensaje de correo electrónico, las instrucciones de un juego online, un foro… Es una herramienta fundamental si se sabe utilizar con inteligencia.
· En los libros, cuentos y otras historias que se pueden encontrar en Internet, la palabra escrita convive con otros lenguajes, con imágenes en movimiento e incluso con música. Es posible encontrar múltiples libros en diversos formatos a través de la red y cada vez más, proliferan las bibliotecas virtuales que permiten acceder a la lectura de alguno de sus volúmenes.
· Escribir textos propios y reescribir otros es un aliciente facilitado por las nuevas tecnologías. Internet es como un gran cuaderno en el que las aportaciones de todos tienen cabida. En papel, los cuentos tienen un comienzo y un desenlace; en la red, puedes navegar e inventar sus propios inicios y finales. Nunca antes fue tan fácil convertirse en escritor.
· Las posibilidades de comunicación escrita que ofrece el correo electrónico funcionan como un excelente estímulo para el desarrollo verbal de las nuevas generaciones. Un uso responsable del correo electrónico puede ayudar a convertirlo en una herramienta muy interactiva y actual, basada por completo en la palabra.
· Internet posibilita trasladar las conversaciones hasta el plano escrito, facilitando la interacción social. La genes se comunica por escrito más que nunca, envían mensajes breves, comparten textos que han llamado su atención y se mensajean constantemente por distintas vías.
· A la hora de obtener información, ya sea general o una información más precisa, recurrir a la red es cada vez más común. Es la gran enciclopedia, un fenómeno de difusión de información enorme, y permite acceder a periódicos online, revistas, enciclopedias, diccionarios, que resuelven y responden a todas las preguntas del lector con tan sólo un clic.
Leer para ejercitar el juicio crítico
Internet permite acceder rápidamente a todo tipo de textos escritos. Por tanto, encontrar lecturas de interés ya no es desafío, pero sigue estando sujeto a un importante juicio crítico. Es importante que conozcas el medio en profundidad para extraer de él todas las posibilidades, que crees un buen apartado de favoritos con los sitios web a los que sueles acudir para tenerlos localizados; que entres en Internet con un objetivo concreto (ya sea buscar información, consultar el correo, leer, hablar con amigos); en definitiva, reserva un tiempo para navegar igual que reservas un tiempo para leer.
