Miami Heat no quiso perder la oportunidad de mostrar su poderío físico en el United Center de Chicago en el segundo partido de la final de la Conferencia Este de la NBA y decidió a su favor el partido gracias a su mejor presión defensiva en los minutos finales imponiéndose por 75-85 (ver el resumen de la NBA). Los Bulls y los Heat plantearon un partido en el que las defensas cobraron un mayor protagonismo que los ataques. El espectáculo se resintió por ello, pero cuando el premio es el pase a la gran final de la competición es natural que la intensidad suba hasta convertirse en dureza.

Los ‘Beach Boys’ de Miami elevaron sus prestaciones para lograr 63 puntos (un 74 por ciento del total del equipo) destacando la aportación decisiva de LeBron James en los minutos finales. James acabó con 29 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias, bien secundado por Dwayne Wade con 24 puntos y 9 rebotes, y Chris Bosh con 10 puntos y 8 rebotes. Udonis Haslem, inédito toda la temporada por las lesiones, reapareció para ser el factor sorpresa para los Heat anotando 13 puntos en 23 minutos de juego. El base de los Bulls y MVP de la liga regular, Derrick Rose no tuvo su mejor noche y pese a liderar a su equipo en puntuación con 21 tantos lo hizo a base de fallar lanzamientos ya que solo consiguió encestar 7 de 23.

Sus compañeros también se vieron comprometidos por la férrea defensa de los de Florida y solo Luol Deng fue capaz de superar la barrera de los dobles dígitos quedándose en 13 puntos, incluido un triple desde medio campo cuando sonaba la bocina del final del primer cuarto. Se echó en falta la aportación de los pívots Noah y Boozer, quienes se quedaron en 9 y 8 puntos (ambos con 8 rebotes) respectivamente. Con la derrota de Chicago la serie queda empata a una victoria y el domingo será el turno del tercer acto en el American Airlines Arena de Miami.

Un partido igualado

Los Heat no se hicieron con el mando del partido hasta que el partido se acercaba a su final. En los tres primeros cuartos el partido fue muy igualado pero el equipo visitante mejoró en su lucha bajo los aros. Si en el primer partido capturaron 12 rebotes menos que los Bulls, en este segundo partido sumaron cuatro más. Otra clave, también defensiva, fue que permitieron menos tiros exteriores sin oposición y Chicago se quedó en un pobre 3 de 20 en triples.

A falta de 4:30 para acabar el partido el marcador reflejaba un empate a 73 que se rompió con un triple y una bandeja de James. La estrella de los Heat asumió el rol de líder y decidió el partido. Estaba claro que un 2-0 hubiera sido una desventaja muy difícil de remontar ante el equipo más sólido de la temporada regular (logró 62 victorias, más que ningún otro equipo), y James fue un jugador muy intenso, y sin apenas descanso, durante los 46 minutos que estuvo sobre la cancha.