La lateralidad es un concepto muy nombrado cuando se habla de psicomotricidad y del desarrollo infantil y hace referencia al predominio de una parte del cuerpo, derecha o izquierda, sobre la otra, esto ocurre tanto a nivel general como por segmentos (manos, pies, ojos).

Además es esencial una correcta afirmación de la misma para servir de punto de apoyo a la orientación del esquema corporal, es decir, que el niño en base a la interiorización de su dominio lateral sea capaz de situarse y orientarse en el medio a la vez que a los objetos que le rodean.

Afirmación y orientación del esquema corporal

Entre los cinco y los siete años, los niños deben enfrentar continuamente problemas de orientación espacio-temporal motivados por los aprendizajes escolares relacionados básicamente con el desarrollo de la lectura y la escritura, por lo que a esta edad la lateralidad juega un papel fundamental y un problema de afirmación de la misma influirá negativamente en dichos aprendizajes como se describe más adelante.

La preferencia o dominio lateral del niño se afirma hacia los cuatro años. En unos casos existirá un predominio del lado izquierdo y en otros del derecho, que progresivamente se irá afianzando, afirmando. En base a este proceso de afirmación se pueden describir diferentes tipos de lateralidad:

  • Predominio homogéneo del lado diestro o zurdo.
  • Ambidiestrismo, no hay un lado que sobresalga sobre el otro, con lo que, en contra de lo que se cree popularmente, es el peor de los casos en estas primeras edades, ya que para el buen aprendizaje de destrezas y habilidades se exige una lateralidad bien definida.
  • Lateralidad cruzada, cuando la mano y ojo dominantes no corresponden al mismo lado.
  • Lateralidad invertida, empleo preferente de la mano derecha de niños virtualmente zurdos (zurdos contrariados)

Influencia en los aprendizajes escolares

Volviendo a los aprendizajes escolares básicos, se tiende a decir que, los dos últimos tipos de lateralidad nombrados con anterioridad pueden originar ciertas anomalías y dificultades en el desarrollo de estos.

Pero, desde un punto de vista práctico y partiendo de la experiencia en la labor educativa, esta afirmación no es así de rotunda. Lo verdaderamente importante y que se debe buscar, tanto por profesores como padres, es el descubrimiento del predominio lateral del niño y que exista una buena afirmación de la lateralidad, ya sea diestra o zurda, de las distintas partes, si esto es así no habrá problemas, aunque su ojo dominante sea el izquierdo y su mano la derecha (lateralidad cruzada).

Evaluación del predominio lateral

Si se desea saber de forma sencilla cual es el predominio lateral en un niño y confirmar si su lateralidad está afirmada o en proceso de hacerlo, basta con pedirle que realice una serie de pruebas muy sencillas con ojos, manos y pies, e ir anotando los distintos resultados, imitando de manera casera lo que suele hacerse en estudios psicomotores más complejos.

Empezando por los ojos se le plantean al niño distintas situaciones y se anota con que ojo las resuelve, por ejemplo: que mire por una cerradura, por un catalejo, o por un agujero hecho en el centro de una hoja de papel. Después de repetir estas pruebas varias veces si se observa que hay una mayoría de situaciones resueltas con el mismo ojo se podrá afirmar que su lateralidad a nivel ocular está afirmada, en otro caso se encuentra todavía en proceso.

Con las manos ocurre exactamente lo mismo podemos pedir al niño que coja un lápiz para pintar, que intente abrir una puerta, que choque la mano o que coja un cubierto. Para llegar a una conclusión sobre el resultado se sigue la misma pauta que en el caso del ojo.

Por último se termina con los pies, para lo que se le puede pedir que suba un escalón, pegue una patada a un balón o pise un papel puesto en el suelo. La posterior evaluación del predominio lateral será repetición de los dos casos anteriores.

A la vista de los resultados se podrá tener una orientación sobre si hay un dominio de un lado sobre el otro de una manera clara, de si este proceso aún no está afianzado o de si existe una lateralidad cruzada.