El alfabeto de Ben Sira es el texto más antiguo que se tiene de la versión hebrea del personaje de Lilith –excluyendo las escasas y misteriosas citas tanajicas propiamente dichas-, así esta datado entre los años 700 y 1000 de la era común.

Ese texto nos muestra la versión más antigua rabínica escrita de la historia de Lilith y Adán, relacionándolos con el Bereshit (Génesis). Pero, es preciso puntualizar que eso solo referido a la versión hebrea que une a Lilith con el Bereshit, porque hay referencias mucho más antiguas, llevándose la primacía en ese sentido la historia de Innana/Lilitu sumeria.

El mito de Lilith en la leyenda judía

Lilith es, en su formulación más actual, una leyenda judía, que no se considera parte de las escrituras propiamente dichas –pese a que rastros del personaje hay en el Tanaj-. Dentro de esa formulación hebraica puede considerarse un midrash, una historia de ficción teóricamente basada en una historia real, que conforma una lección que sirve para especular con los estudiantes sobre las escrituras y su contenido –recordemos que para el judaísmo y, especialmente, para su mística, resulta imprescindible inquirir acerca de contenidos y significados de palabras, dado que en ellas suponen se halla la clave del Universo y de la Creación de D_os- .

Los midrahim suelen contener muchas de estas historias especulativas, algunas divertidas o interesantes, que sirven para estimular el estudio pormenorizado del texto, pero… no del texto en su forma externa –en su literalidad- sino en la forma y su contenido –porque la forma en sí misma es recipiente del contenido y condiciona el contenido, a la vez que le otorga variados significados, podríamos denominar a esto “textura”, pero lo dejaremos aquí porque sino esa vía nos llevaría a la mística judía y nos saldríamos del tema-.

El Alphabeta de Ben Sira

Lilith, que muestra en su actitud dentro de la formulación judía de la leyenda una muy fuerte influencia cananea, en su comportamiento sexual libre e insumiso recuerda a las costumbres de Canaan, así el Midrash Alphabeta de Ben Sira muestra que se resistía a estar debajo de Adán durante la realización del acto sexual: "¿Porqué he de yacer debajo de tí? Yo también fui hecha con polvo y por tanto, soy tu igual". Al intentar ser obligada por Adán, pronunció el nombre de D_os, le surgieron alas y se elevó por los aires desapareciendo –evidente recuerdo, aunque sea inconsciente, del papel de la Lilitu sumeria como espíritu del viento y el aire-. La continuación de esa versión lleva a la demonización de Lilith a cambio de su libertad.

Si acaso señalar algún otro fragmento de Ben Sira que muestra una desconfianza en el género femenino no rayando sino cayendo en la misoginia, por ejemplo:

“Oculta tus ojos de una mujer hermosa, no sea que a su vez seas atrapado en su trampa, no estes al lado de ella, ni mezcles junto a ella vino y bebidas fuerte, porque con sus efectos y la belleza de una mujer hermosa muchos han sido destruidas, y "todos sus muertos son un poderoso ejército" (Mishlei/Prov. 7, 26).

“Sir. 9, 8. 9, 8. BT Synhedrin, fol. Synhedrin BT, fol. 100 b ; Yebamoth, fol. 100 B; seguida Yebamoth. 63 b . 63 b. So Rashi (ap. Schechter, ibid., p. 100, nota 36), ed. Así Rashi (ap. Schechter, ibid., P. 100, nota 36), ed.”

El Yalqut Reubeni

Además del Midrash Alphabeta de Ben Sira debe mencionarse otra importante fuente rabínica dentro de la tradición judía del personaje, se trata del Yalqut Reubeni (S. XVII de la era común), que presenta la siguiente variante ya directamente demonìaca: "D_os formó entonces a Lilith, la primera mujer, del mismo modo que había formado a Adán, aunque utilizó inmundicia y sedimento en lugar de polvo puro. De la unión de Adán con este demonio-hembra, y con otro como él llamado Naamá, hermana de Tubal Caín, nacieron Asmodeo e innumerables demonios que todavía atormentan a la humanidad”.

El Yalqut Reubeni también apunta la posibilidad de que Lilith –que es inmortal- se presentase junto con Naamá –también inmortal- disfrazadas como prostitutas a la corte del rey Salomón en Jerusalén.

Nuevamente encontramos aquí una versión alegórica y legendaria de la que parece notable influencia cananea –a través de Fenicia- en la corte de Salomón y en el propio monarca, que, digamos, al margen de su fama de sabio era un tanto “liberal” en sus costumbres –tal vez eso le otorgase cierto tipo de sabiduría-. Por esa vía alguna otra versión relaciona a Lilith con la famosa reina de Saba.

Otras referencias sobre Lilith

Otros midrash sobre el Bereshit presentan al primer humano de la Creación inicialmente como… andrógino, pero, ese tal vez sea otro tema –aunque también pueda tratarse aquí-. Cabe indicar también que el "Zohar" o “Libro del Esplendor” (posiblemente del siglo XIII EC, si bien su autoría pretende atribuirse a Shimon Bar-Yojai y remontarse al siglo II EC, es casi seguro que el auténtico autor sea quién lo recopila: Mosé ben Sem Tob de León) hace mención expresa de Lilith, ya completamente demonizada y como súcubo.

Así que Lilith según la tradición hebrea –que no es la única para rastrear el personaje-, o bien ya nace como súcubo y demonio o bien acaba por transformarse en eso mismo, en un caso y otro por un motivo, que podríamos decir que es el mismo: la defensa de su libertad.

A partir de ahí las leyendas sobre Lilith se multiplican, ya como lamia, espíritu demoníaco, vampiro u otros seres de la noche que…se enseñorean de la misma.

Se puede ir viendo esas leyendas y sus diferentes variantes. Todas ellas, sin embargo, tienen un punto común curioso, y es que, de una forma u otra… parecen retornar a Sumer ¿alguna cosa tendrá eso que ver con el inconsciente colectivo y los arquetipos de Jung? ¿o será el eterno retorno? Sea como sea ofrece materia sobre la que pensar.