
- Trabajar con ordenador - Webca
Las nuevas tecnologías han permitido el avance espectacular de la educación online, yendo mucho más allá de lo que anteriormente significaba la educación a distancia, ya que las posibilidades que abren Internet y las Tecnologías de la Información (TIC), así como los Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA) son enormes potenciando y facilitando la formación permanente.
La asincronía
Entre todas las ventajas que ofrece la educación online, posiblemente la más destacada sea la asincronía, es decir, la no necesidad de coincidir en el tiempo y en el espacio ni con el formador ni con los compañeros del curso en todo el proceso de aprendizaje. Los problemas de tiempo o de desplazamiento ya no existen. No importa el lugar donde se propone el curso (ciudad, país o continente), ni el horario del curso.
Esto no significa que el tiempo a dedicar al curso no sea importante, sino que el tiempo lo establece el estudiante según sus posibilidades, aunque los plazos del trabajo necesario sean establecidos por el formador.
Las dudas o problemas que surjan, tanto sobre el funcionamiento del curso o sobre los trabajos a realizar siguen un ritmo diferente al de la educación presencial, ya que el ritmo es el establecido por el correo electrónico, aunque suele existir un compromiso, por parte del formador de responder una cuestión determinada en un tiempo máximo. Así, por ejemplo en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) este plazo es de 48 horas.
Los materiales
La explicación teórica por parte del profesor en la educación presencial así como los libros de texto sobre los que se apoya son sustituidos por los materiales del curso, por lo que estos materiales deben ser pensados para ser leídos sin el apoyo directo de un profesor, y, por ello, sin perder rigor, deben ser lo más sencillos y comprensibles posibles.
Los espacios comunes del aula virtual
En el aula virtual, elementos comunes al resto de compañeros de curso como áreas de debate o foros, en los que los diferentes estudiantes puedan participar, son esenciales para eliminar la sensación de soledad (cosa nada sencilla teniendo en cuenta que el estudiante se encuentra solo ante su ordenador), y además permite otra de las características importantes de la educación online, en la que todos aprenden de todos, debido a la participación en estos foros y debates.
El rol del estudiante en la educación online
La gran revolución en el proceso de la educación online es que el centro del proceso de educación es el propio estudiante, y todo el proceso tiene sentido únicamente en función del estudiante. Mientras que en la educación presencial el protagonista del proceso de aprendizaje radica en el profesor, en la educación online, el auténtico protagonista es el estudiante que utiliza a los materiales, y acude al formador por iniciativa propia.
El profesor acompaña al estudiante, resuelve sus dudas, lo evalúa, pero el ritmo de trabajo lo establece el alumno (aunque sea el formador quien establece los plazos de entrega de los trabajos). De ahí que la responsabilidad que asume el alumno es mucha, exigiendo un alto nivel de autodisciplina y de planificación del trabajo, hecho que favorece el éxito y aprovechamiento de la educación online.
