Todas las frutas poseen diferentes beneficios para la salud de las personas y son muy alimenticias, pero para cuidar la estética de la piel la uva se lleva el primer lugar porque ayuda a prevenir el envejecimiento de la misma y la mantiene hermosa.

Existen muchas formas de hacer uso de las uvas y una serie de beneficios obtenidos por su consumo frecuente.

Es un desintoxicante natural

Está demostrado que el consumir uvas diariamente ayuda a proteger el hígado e incluso a mejorar el mal genio producto de su mal funcionamiento, porque tiene una propiedad especial que contribuye a la limpieza del hígado. Por su alto contenido de glucosa y antioxidantes, también ayuda a limpiar los riñones y oxigena las células del cuerpo.

Es muy buena para combatir enfermedades cardíacas, ya que contiene potasio y también puede sustituir el uso de laxantes.

Mantiene una piel joven

El propio consumo de la uva ayuda a mantener una adecuada oxigenación de las células cutáneas, lo que contribuye a mantener una piel joven y a retardar la aparición de arrugas, sin embargo también tiene propiedades capaces de reducir la visibilidad de las líneas de expresión, sabiendo hacer un uso adecuado de esta.

Contradicciones

Existe una única contradicción que impide consumir uvas a las personas. No es recomendable para personas con diabetes, debido a su alto contenido de glucosa y de hidratos, porque podría tener el efecto contrario.

Usar la uva para evitar las arrugas

Para esto es necesario una uva diaria, preferible la uva verde sin semillas. Hay que cortar la uva, apretarla hasta que empiece a brotar el jugo y untarse en la parte del rostro donde se encuentren las arrugas o líneas de expresión, dejar actuar durante veinte minutos y luego enjuagar. Es necesario realizar esto todos los días para obtener los resultados deseados.

Otra forma es haciendo una mascarilla de uva con vitamina E. Hay que majar dos uvas verdes sin semillas, abrir dos capsulas de vitamina E, mezclar ambas cosas, untarse la mascarilla en todo el rostro y dejar toda la noche y al día siguiente retirar la mascarilla con agua tibia. Esto da resultado más rápidamente, pero también es necesario repetir la acción dos veces a la semana como mínimo.

También se puede adquirir el aceite de las semillas de la uva, que posee vitaminas C, D y E y betacaroteno, que mejora la resistencia de la piel. Este aceite puede ser conseguido en los centros de estética y usado a diario.

Tampoco hay que olvidar el consumo de uvas con la piel, incluir vegetales en la dieta y dormir bien, pues sin duda alguna esto ayudará a los tratamientos externos.

Se puede utilizar las semillas de la uva enteras como exfoliante; solo es necesario tomar varias de estas y masajear suavemente en el rostro.

Después de todos estos beneficios que ofrece la uva y su exquisito sabor, nadie podría resistirse a comerlas, deleitando el gusto y contribuyendo a una buena salud y una piel joven y bella.