A lo largo de un recorrido por la ciudad de Pompeya, podemos observar fácilmente gran cantidad de establecimientos alimentarios.

Identificarlos resulta sencillo, para cualquier visitante ocasional, en la mismísima puerta o cerca de ella, los mostradores de obra, provistos de grandes orzas (dolia) empotradas en su interior.

Estructura arquitectónica

Muchos edificios destinados a tabernas se componen de dos plantas.

La planta baja consta de un cubículo que acostumbra a ser de planta cuadrada.

Un mostrador, generalmente decorado con diversos motivos, que pueden ir desde temas florales a dibujos fálicos.

Los mostradores adornados bien con pinturas, con motivos realizados en mosaico, o revestidos con mármol de colores.

Asimismo, contaban con hornillos para calentar los alimentos.

Unas escaleras permitían el acceso al piso superior.

En las fachadas, se conservan anuncios que invitaban a los transeúntes a entrar. Así, la taberna de Euxino ( el buen huésped) cercana al Anfiteatro, disponía de una fachada con el dibujo de una ave Fénix que rezaba “El ave fénix está satisfecha, tú también puedes estarlo”

Qué se consumía en las tabernas

Podríamos definir las termopolias como una especie de bares que servían bebidas, comidas calientes, y tentempiés, que eran almacenados en los dolia.

En la vecina Herculano, se han hallado restos de frutos secos habichuelas y garbanzos.

Eran el recurso ideal para aquellos que comían con prisas, eran lo más similar a un establecimiento de comida rápida, lo que permitía a los consumidores seguir su camino.

La comida resultaba económica y es posible que muchos romanos pobres, que habitaban en viviendas, que por su reducido espacio no admitían cocina, tuvieran en las thermopolia el único modo de hacer una comida caliente.

En las tabernas también se consumía vino, por los restos hallados se puede deducir que este era almacenado en tinajas detrás de los mostradores o en estanterías y se serviría directamente en jarras.

Por otra parte, siguiendo las referencias dejadas por autores latinos, las tabernas a menudo eran lugares donde reinaba la delincuencia, la prostitución, el juego, y la ebriedad.

Sin embargo no todos los establecimientos eran de este tipo y las funciones de muchas tabernas eran menos sórdidas.

El termopolio del Larario

Llamado del Larario, porque en una de sus paredes esta representado pictóricamente, un pequeño altar dedicado a los Lares, pequeñas divinidades protectoras de cada familia. En este caso, del propietario del local.

El larario esta representado como un pequeño templete con columnas de capiteles corintios. En su interior las divinidades protectoras.

Su mostrador en forma de L esta decorado con revestimientos de mármol de colores y consta de 6 dolia empotrados.

Curiosamente, en este termopolio, se hallo dentro de uno de los dolia 683 sestercios.

Las tabernas, parte de la vida ciudadana

Las tabernas estaban asociadas a diferentes usos como el consumo, de comida y bebida o al sexo y al juego.

Formaban parte intrínseca de la vida cotidiana de Pompeya, se han encontrado unos 150 establecimientos catalogados como tales. Aunque es difícil deducir que algunos de ellos no estuvieran destinados a la venta de otro tipo de productos.