Parece ser cada vez más imparable. La ola de protestas para exigir reformas se extiende como una mancha de aceite por los países musulmanes. Desde Túnez a Yemen pasando por Argelia y, por supuesto, Egipto. Y continúa: Irán, Bahrein y, más recientemente, Libia y en menor medida Marruecos, son los nuevos campos de batalla en esta lucha por la democratización de los países árabes.

Las manifestaciones populares en Irán

Los acontecimientos más interesantes hasta el momento son los sucedidos en Irán, donde las protestas contra el Gobierno de Mahmud Ahmadineyad reclamando reformas que den lugar a un gobierno representativo y verdaderamente democrático han contado con el apoyo de los Estados Unidos, como se vio por las declaraciones de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en la madrugada del día 15 de febrero. Sin embargo, este apoyo estadounidense no ha impedido que, desde el Gobierno iraní, se exija la pena de muerte para los líderes de esas revueltas, como informó la agencia Reuters el día 16.

Las revueltas populares en Bahrein

En el emirato de Bahrein, donde la familia Al-Khalifa controla el destino del pueblo desde hace más de 200 años, las protestas se iniciaron durante el funeral de un joven muerto durante el llamado "Día de la Ira", protestas que fueron dispersadas por la policía usando gases lacrimógenos y que terminaron con la muerte de otro joven. Las movilizaciones de los últimos días han dado lugar a una violenta represión gubernamental que ya se ha saldado con cuatro muertos y alrededor de cien heridos.

Protestas en Libia para pedir reformas democráticas

Después de la detención de un abogado y activista pro derechos humanos libio, las protestas se han extendido también a este país, el más rico del norte de África, donde los manifestantes se concentraron en la ciudad de Bengasi para pedir la liberación del activista detenido, Fathi Tarbel, y exigir cambios en el gobierno de Muammar al Gaddafi.

También en Libia se han producido enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y con los partidarios del dictador, enfrentamientos que finalizaron con la dispersión de los opositores. Para el día 17 se convocaron manifestaciones para un "Día de la Ira", en las que la población exigió reformas democráticas.

En el caso libio es destacable el hecho de que lo que exige es democracia y no mejores condiciones de vida, puesto que en Libia el nivel de vida es muy superior al de otros países del entorno.

Manifestaciones en Marruecos

El último ejemplo de estas protestas que se extienden por el mundo musulmán se verá el próximo domingo 20 de febrero, momento en el que se celebrarán las manifestaciones convocadas a través de un vídeo colgado en You Tube en el que varios jóvenes de ambos sexos explican que van a manifestarse para exigir reformas democráticas en el país, aunque es destacable que ninguno de ellos critica directamente al rey Mohamed VI.

El deseo de democracia es imparable en los países árabes

Parece imposible parar los deseos de libertad de las personas, y también parece cada vez más claro lo equivocados que estaban quienes pensaban que los musulmanes son contrarios a la democracia. Estos movimientos que cada vez tienen mayor repercusión muestran unos deseos de democracia que son, claramente, comunes a todas las personas del mundo.