Todos los pueblos en alguna medida, han intentado remediar padecimientos a través de sus plantas y flores, en el caso del mundo prehispánico en México, este tipo de plantas medicinales, sin embargo, entre esta variedad de plantas se encuentra el maguey, el cual tuvo y tiene muchas cualidades no solo de tipo medicinal.

Desde la época prehispánica hasta nuestras fechas

Gracias a testimonios escritos como: El Códice Florentino y el libro Florilegio Medical se sabe de los múltiples usos que tuvo el maguey en la época prehispánica en la vida cotidiana, en los padecimientos en niños, mujeres, ancianos y de guerreros heridos. Muchos de estos remedios se siguen utilizando hasta nuestros días en diferentes regiones del país. La biblioteca digital de la medicina tradicional mexicana, es otra de las fuentes que existen donde se reúnen parte de esta tradición mesoamericana e información que proviene de análisis químicos o toxicológicos gracias a la tecnología de nuestro tiempo.

Características curativas de las especies de maguey

Las especies de maguey con características curativas son el Maguey Pinto, el Maguey Pulquero, el Maguey Pinto Mezcal y el Maguey Mezcalero, estas cuatro especies se localizan a lo largo del territorio mexicano y han sido explotadas sus características curativas desde hace muchos siglos. Para los trastornos digestivos se utilizaba el Maguey Pinto, así como también para úlceras estomacales. además el jugo de su raíz se empleaba para curar la inflamación de ojos y también la sífilis.

En el siglo XVIII, Juan de Esteyneffer, misionero jesuita, famoso por su libro Florilegio Medicinal donde hace una compilación de medicina tradicional del nuevo mundo y de medicina y diagnostico de enfermedades del siglo XVIII en Europa, solía asar las pencas del maguey y con el aguardiente que emanaba de estas, calmaba el dolor de estómago y curaba heridas profundas, también se le conocen propiedades curativas contra la gastritis, calma la tos, cura el dolor de estómago y ayuda en la cicatrización de heridas.

Existen otros como el Maguey Pulquero el cual cuenta entre sus características curativas tradicionales con la cualidad de ser un anestésico, cicatrizante y analgésico, sin embargo, se ha comprobado que el extracto de la raíz sirve en el tratamiento de pacientes con sífilis. El Maguey Pinto Mezcal se cree que también cura la sífilis, además de usarse contra trastornos digestivos, úlceras estomacales y disentería. Si se destila, el Maguey Mezcalero calma los dolores musculares, ayuda al cansancio y previene infecciones en heridas cuando se le frota en la zona afectada.

El árbol de las maravillas

Durante la colonia, los cronistas europeos nombraron al maguey de esta manera debido a sus propiedades tanto medicinales como alimenticias, en el mundo indígena era tan valorado que su cultivo era personal y colectivo, según comenta Joseph de Acosta en su libro Historia natural y moral de las Indias "el tronco que es grueso cuando está tierno lo cortan y queda una concavidad grande, de donde sube la sustancia de la raíz y es un licor que se bebe con agua, y es fresco y dulce, este mismo cocido se hace como vinagre y dejándolo acedar se vuelve vinagre y apurándolo más al fuego es como miel...".

El maguey se encuentra en todas las zonas semiáridas del territorio mexicano, es una planta que requiere de muy pocos cuidados, sus usos así como sus variedades son múltiples, ya que también se emplea como alimento, de ahí provienen también elementos para construcción y para vestido, así como de tipo ritual utilizando bebidas fermentadas como el pulque y el mezcal y de tipo ornamental, estos usos han variado de región en región, a lo largo de la historia. Sobre el maguey se hicieron representaciones pictográficas y se elaboraron poemas en el mundo prehispánico. En la actualidad cuenta con un lugar muy especial en la cosmovisión de muchos pueblos indígenas. Símbolo emotivo que, como mexicanos, nos refiere de inmediato a nuestra patria y del cual tenemos mucho que rescatar.