Walt Disney ha utilizado, a través de los años, a la mujer como parte de sus personajes principales en sus películas animadas más exitosas: Blanca Nieves y los siete enanos, la Bella Durmiente, la Cenicienta, la Sirenita, Mulán, Pocahontas, Tarzán, Hércules, Jazmín, la princesa y el sapo, entre otras princesas.

Las chicas buenas y abnegadas

Blanca Nieves, Cenicienta y Aurora son las mujeres de los años 30´s, 40´s y 50´s, reflejadas en los clásicos personajes de Blanca Nieves y los siete enanos, La Cenicienta y la Bella durmiente.

Doly Mallet, autora de un excelente libro de análisis, hace una excelente comparación de los personajes con éstas tres épocas. Lo más interesante en ésta parte, es que las tres princesas tienen mucho en común: les gusta dedicarse a su casa, esperan que el príncipe azul las rescate o las encuentre sin buscarlo, donde la forma de amar es muy establecida e impuesta, ya que es con el que se tienen que casar. Además en las 3 historias hay magia y hadas con lo que la maldad se puede resolver, ya que siempre hay una bruja que interrumpe los planes de estas princesas.

La revolución sexual

Sesentas, setentas y ochentas, son las épocas en las cuales la mujer comienza a liberarse, a revolucionarse y a ser rebelde. En estos tres periodos todo empieza a revolucionarse alrededor de la mujer, hasta la ropa que utiliza. Por primera vez utilizan la minifalda y el bikini, que de alguna manera ayudó a destapar a las mujeres de aquel periodo.

Los setentas es la época en la que se quemaban los brassieres, comenzaron los divorcios, los movimientos feministas no paraban y se firmaron los derechos para la mujer, los cuales no se tenían.

En los ochentas se puntualiza la rebeldía y el destape en las chicas. Esta es la época donde la mujer quiere divertirse y disfrutar de su sexualidad y de su soltería. Para ejemplificar esta etapa se estrenó la película la Sirenita con su clásico personaje Ariel, la cual se rebela y quiere vivir su vida como mejor le plazca. Este personaje femenino, es el primero que lucha por encontrar su camino lejos de sus padres y de lo que dirán los demás; explora la profundidad de su sexualidad y quiere subir a la superficie, aunque su padre se lo prohíba.

Bella y Jazmín, también son personajes de la época que buscan rebelarse para encontrar la felicidad a costa de lo que piense la gente y hasta su propia familia. Ellas toman decisiones por sí mismas, sin tener que esperar a que el príncipe azul aparezca, al contrario van en busca del amor sentimental.

La libertad total

Los 90´s es la época en que nacen los yuppies, se puntualiza la seducción y las madres solteras se defienden y se definen. Entre los personajes de esta época se encuentran Pocahontas, Megara de Hércules y Mulán. Con ellas se define la rudeza cuando se trata de atraer a los hombres, de luchar por sus ideales y de salvar a su ser amado, nacen las heroínas. También tenemos al personaje femenino en Tarzán, Jane, quien se suelta el pelo, toma fuerza para dejar atrás los prejuicios y las ideas cerradas que al final le molestan. Jane deje todo, para atreverse a vivir con su verdadero amor, Tarzán.

Los 2000

Encontramos a la mujer revolucionaria en plana evolución, ya que las mujeres de los 40 para arriba se han revelado, y comienzan a vivir su vida sentimental de forma diferente. Las mujeres de cuarenta y tantos comienzan a casarse y embarazarse hasta esa edad, porque han decidido disfrutar su vida laboral y su soltería por más tiempo. Con ello el auge de diferentes reality shows, presentando está nueva etapa de la mujer moderna como Sex and the City.

Walt Disney para ejemplificar a la mujer moderna crea a un personaje que no es animado llamado Giselle. La historia de Encantada muestra al personaje de Giselle como una mujer madura que actúa por momentos como todas las princesas, pero lo mejor es que por ser una persona mayor se enamora y deja de creer que su vida es un cuento, ya que encuentra un amor que no es perfecto pero que realmente existe. Entonces en esta historia vemos como la mujer deja de creer en los cuentos de hadas y se enfoca a realizar su vida real, encontrando a un hombre que no es perfecto, no es un príncipe, y que se equivoca también.

Y por último tenemos a Tiana, el persona de la Princesa y el Sapo, con la cual, cerramos el análisis de las princesas. Ella es una persona que quiere salir adelante por ella misma, busca sus ideales y hace realidad su sueño, sin estar apoyada por un hombre rico. Al contrario, primero cumple sus sueños y después le llega el amor, sin esperarlo sino que surge de repente. Al final se da cuenta que tiene al hombre que siempre pidió, alguien con corazón y con ganas de aprender de ella.

Este libro se llama Mordiendo manzanas y besando sapos, de Doly Mallet, vale la pena hacer los tests que se muestran en este excelente análisis, además que las mujeres pueden contestar a la pregunta: "¿y tú, qué princesa eres?