Todos los jardines requieren unos cuidados especiales con la llegada de las altas temperaturas. Con el calor del verano, las tormentas y las eventuales caídas de granizo, las plantas se ven afectadas. Hay que tener en cuenta una serie de condiciones necesarias para que las plantas no acaben perjudicadas. En los meses de julio y agosto las flores del jardín no tienen por qué marchitarse por el calor, de hecho muchas plantas viven su máximo esplendor durante estos meses regalándonos una exuberante floración. El riego es la clave de un buen jardín.

Arbustos y trepadoras

  • El rosal de Alejandría, arbusto con muchas espinas que puede llegar a dos metros de altura y de grandes campanas malvas, blancas o rosadas. Se mantiene en perfectas condiciones con un riego quincenal.
  • La adelfa adornará nuestro jardín con múltiples tonalidades que van desde el blanco puro hasta el rojo burdeos, pasando por el rosa palo o el marfil. Es un arbusto perennifolio de crecimiento rápido que se distribuye, normalmente, a lo largo de toda la región mediterránea. Florece en primavera pero continúa su floración hasta la llegada del otoño.
  • La buganvilla o las trompetillas, de vivas tonalidades fucsias y naranjas, respectivamente, solo necesitan un riego semanal para mantener su intensa floración.
  • La madreselva precisa de un par de riegos semanales y la encontramos en blanco, amarillo, rosa y rojo. Es fundamental colocar la planta cerca de superficies por las que pueda trepar.

Árboles

  • El árbol de Júpiter, procedente de China, es el que mejor soporta las altas temperaturas del verano. Necesita riegos moderados y de él germinan unas bonitas flores estivales de color rosa, malva o blanco.
  • La acacia de Constantinopla exige un riego espacio (cada quince días) pero abundante. Florece durante los meses de verano y no tiene plagas ni enfermedades destacables.

Flores estivales

  • La petunia colgante es una de las plantas de temporada. Necesita con asiduidad abundante agua y su flor es de vibrantes rojos, rosas, malvas, azules y blancos.
  • Los geranios, un clásico de los jardines, requieren poca agua puesto que el exceso de esta pudre los tallos (con un par de riegos a la semana es suficiente). Son numerosas las plagas y enfermedades que pueden atacar a esta planta.
  • Las clavellinas exigen un riego normal y son resistentes a la cal. Sus flores son rojas, rosas o blancas y es de rápido crecimiento.
  • La hierba Luisa florece en verano y necesita que sea regada con frecuencia y abonada quincenalmente entre los meses de mayo y septiembre. Sus hojas despiden un fuerte olor a limón.
  • Los rosales aguantan bastante bien sin agua, pero sí es necesario que los riegues en abundancia para una espectacular floración. Son plantas muy sensibles a plagas y enfermedades.

Consejos para tener un buen jardín en verano

  • Es una época propicia para la aparición de insectos y malas hierbas, así que debemos asegurarnos que la tierra está limpia de plagas y hierbajos. Hay que estar alerta con la araña roja y los áfidos o moscas blancas.
  • Hay que retirar las plantas bulbosas del terreno. Cuando la floración primaveral haya terminado, quita los bulbos de la tierra.
  • El césped necesita ser cortado y abonado con más frecuencia que en otras temporadas.
  • Es recomendable una pulverización periódica de las hojas de las flores.
  • Es mejor regar una planta en las horas más frescas: a primera hora de la mañana, para que aproveche el agua durante el resto del día, o en la noche.